Y el cuervo sigue en mi cuarto
No importa lo mucho que implore
Ninguna palabra le calma
Que no se reza para que se retire
Y debo oír para siempre
Me asusta, siento como mi corazón golpetea con fuerza cada vez que su mirada choca con la mía y no puedo evitar imaginar el fin de esto. De su vida, de perder mi hogar.
Pero yo siempre he puesto mi deber como soldado por encima de todo, ¿No?
Si bueno, era lo que me repetía mientras iba a ir a verla.
Con la molestia y preocupación surcando cada parte de su ser, el cabo Ackerman recorrió el rumbo hacia los establos improvisados para ir en busca de (T/N) Knox, quien estaba cubriendo su puesto de vigilancia en las afueras de la base que limitaba con el mar. Esta vez, Levi estaba instalado en Shiganshina junto a un escuadrón de veteranos custodiando a los recién llegados voluntarios. No accederían al muro Rose hasta que se autorizara.
A juzgar por la hora estaría sola en su puesto de vigilancia. Se hizo paso en el espeso bosque que daba hacia al muro, tomó su caballo y solo la oscura noche fue testigo del soldado que emprendía rumbo al límite que hasta ahora conocían.
Recorrió el perímetro por aproximadamente media hora, la localizó fácilmente, estaba sentada
Sobre el muro más bajo que separaba el mar de la orilla, estaba de espaldas mirando hacia el cuerpo de agua que parecía infinito.
Pensar que ya no la vería por un tiempo le hacía sentir enfermo.
Noté como levantó su cabeza y se dio la vuelta rápido. Supe que me reconoció por lo relajado de su postura. Deje mi caballo amarrado a la misma estaca donde estaba el suyo, y procedí a escalar el muro con el equipo. Me extendió su mano al llegar a la parte superior de este, y la sostuve con fuerza. Lo notó y me sonrió.
—¿Te escapaste para venir a verme?—comentó con tono burlón y por primera vez en muchos años sentí un escozor extraño en mi garganta.
Como no obtuvo respuesta, me observó y procedió a ladear la cabeza.
—Luces más serio que de costumbre—intentó aligerar el ambiente—¿Qué pasa?
Suspiré apretando la mandíbula sintiendo impotencia y tristeza surcar cada parte de mi cuerpo. Esta mierda no era justa.
Pero decidí ir directamente al punto.
—Probablemente serás enviada a Marley—negó ligeramente con la cabeza, no estaba de acuerdo.
—El jodido plan de infiltrarse...Adivino, para vigilar que Eren no pise más allá de lo que debe—asentí—¿Por cuánto tiempo?
—Ni siquiera yo lo sé, no son cosas que puedan estimarse en tiempos exactos—para mi desgracia—El plan fue rechazado por los altos mandos, pero a Hange no se le escapa la posibilidad de que perdamos la comunicación con Eren, por lo que la única esperanza de la isla serías tú en caso de que algo salga mal—
—Maldito Jaëgar...Este asunto no se va a resolver sometiendo a otra nación, menos si tiene aliados que pueden declararnos la guerra también—Compartía la misma posición que Hange, esa debía ser de nuestras últimas opciones—Supongo que debo estar alerta a cualquier oferta, pronto los voluntarios accederán al muro y sería mi oportunidad de colarme—
—Cuídate de esa maldita mujer Yelena, he estado evitando que se te acerque, parece loca insistiendo en verte—dije con desprecio.
—Debería usar ese detalle a mi favor, supongo—
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Be Brave-Levi Ackerman
Fiksi PenggemarEntegué mi corazón, con el atardecer sobre mi espalda hasta el final de la noche de aquella vez.... Pero...¿Dónde se encuentra el paraíso? En un mundo donde tu vida depende de tu fuerza o valor, solo los más fuertes tendrán el privilegio de sobreviv...
