9: "Nieve otra vez"

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Finally, you've given me. A reason to be strong and we'll stand hand in hand till the end.

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Me removí un poco y una punzada de dolor en mi cuello me hizo quejar en voz baja. Me había dormido encima de mi mano.

Enderecé mi cuello poco a poco mientras me quejaba lo menos posible, era de madrugada aún. El ambiente estaba frío y tenía los pies congelados. Suspiré con cansancio y tenía la mente nublada, me quedé mirando hacia el suelo por un buen rato, no me sentía muy consciente que digamos.

-¿Ya terminaste de tener vacíos existenciales?-Juro que casi grito del susto. Giré hacia mi derecha y era escalofriante saber que hace unas horas estaba casi delirando y ahora se veía más fresco que una lechuga. Levi estaba sentado sobre su cama mirando en mi dirección, y apostaba que me miraba inexpresivo.

-¿Está mejor?-Ignore mi penoso estado, y decidí cambiar el tema.

-¿Como crees que voy a estar luego de estar expuesto a un jodido clima de montaña?-Era muy notorio que me estaba echando la culpa.

Bajé la caneza reprimiendo las ganas de contestarle de la misma manera, lo que menos necesitaba era hacerlo molestar más.

-¿Piensas quedarte ahí?-Volvió a preguntar y reaccioné levantándome, era obvio que estaba de más mi presencia.

-Lo siento, lo dejaré descansar-Me di la vuelta y empecé a retirarme lentamente, pero me sentí obligada a preguntar algo más.

-¿No necesita que le traiga algo?, hace unas horas estaba bastante grave-Odiaba ser tan amable sabiendo que iba a salirme con una patada

-Retirate de una buena vez, mocosa insistente- su tono de voz era demandante, me sentí estúpida y salí casi que corriendo de su habitación. Hace unas horas parecía ser más normal y menos agresivo que de costumbre, y ahora estaba en excelentes condiciones y su humor estaba intacto. Era aterrador.

Caminé por el pasillo con cuidado de no caerme, compartía cuarto con las chicas, por lo que no fue difícil subirme en la cama que se me habia designado para por fin descansar.

Con lo que no contaba es que cierto soldado se sentía molesto por haber provocado que se enfermara, y el verdadero infierno vendría dentro de unas horas.

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Empecé a toser escandalosamente al quedarme sin aire, la patada que me había dado merecía un premio a la más dolorosa de mi historia como soldado.

Me quejé en voz baja y me provocó quedarme recostada en la nieve del suelo para que no siguiera desquitandose conmigo.

-Arriba, mocosa. Aún no ha terminado el entrenamiento-Quería llorar e irme a dormir. Estábamos calentando con un combate, cuerpo a cuerpo y para mi bella suerte el capitán era mi contrincante.

Me levanté tambaleante y volví a ponerme en guardia, era increíble ver que su condición física estaba intacta y parecía que hubiese renacido esta mañana. Sus ojos miraban hacia mi cuello, era una estrategia para captar movimientos más rápidos y golpearme ahí. Me sentía torpe por la falta de oxígeno y el escaso descando que había tenido, pero si esto podía afectar mi puesto en la final de reclutas, iba darle pelea.

Respiré profundo y me agaché un poco, él era un poco más bajo que yo y me ganaba en fuerza, cansarlo no serviría porque no me econtraba en mi mejor condición y terminaría perdiendo yo. Estaba claro que mi mejor opción era bloquear sus golpes e intentar derribarlo a la fuerza.

Aquí iba mi primer intento.

Ataque de frente sin mucha fuerza, él me esquivó con extrema facilidad, se inclinó hacia la izquierda y Levante mi rodilla para golpearlo. Tal vez no fue un golpe fuerte, pero si se tambaleó un poco. Esta vez fui yo quién se corrió hacia un lado y me eché hacia atrás para no terminar con la nariz rota.

Su golpe más fuerte eran las patadas. Hice una nota mental para evitarlas lo máximo posible.

Pateé la nieve del suelo en dirección a su rostro, un truco un poco sucio, pero eso logró distraerlo y me abalancé con todo para derribarlo. Su eslapada chocó contra el manto de nieve y retuve sus manos en una llave para que no me golpeara. Pensé que podía ganarle, pero estábamos hablando de Levi Ackerman, las cosas no eran tan fáciles. De un solo impulsó logró hacer chocar mi espalda esta bez contra la nieve y aplicó la llave ejerciendo fuerza haciendo mis huesos tronar. Me quejé y me soltó, su expresión era de desprecio.

-Muy débil-Pronunció y se dio la vuelta sacudiendo la nieve de su uniforme.

Miré a mis compañeros y noté que me compadecían con la mirada.

-Busquen sus equipos, si tardan mas de cinco minutos dormirán afuera-Como si esa fuera un gran motivación, todos tomaron rumbo hacia el establecimiento con intenciones de poder seguir durmiendo dentro.

Me senté y me Levante poco a poco, sentí una mirada intensa en mi nuca y no tenia ánimos de voltear.

Pasé por un lado de su escuadrón y el desprecio y la burla eran palpables en el aire, vaya gente engreída.

Abroché mi equipo y me aseguré de que las correas no apretaran demasiado, estiré mis extremidades entumecidas por estar en contacto con la nieve y me mentalicé lo que venía a continuación. Utilizar el equipo de maniobtas tridimensionales en un ecosistema nevado, era sinónimo de quedarse sin respiracion.

Seguí a mis compañeros hacia el bosque, y busqué a Eren con la mirada, nunca lo había visto con tantas ojeras. La chica pelirroja se aclaro la garganta con intención de hablar.

-Se dividirán en parejas, tienen que trabajar en equipo-Ay no-Tienen que llegar al límite del bosque sin ser atrapados, si a uno de ustedes los atrapan, ambos quedan eliminados-

Mi fuerte no era el trabajo en equipo y sería muy difícil escapar de Levi siendo dos personas, y tenía un mal presentimiento.

-Tienen diez segundos para desaparecer de mi vista-Esa era la señal de partida y se escucharon los ganchos del equipo ser accionados, ni nos dio tiempo de pensar con quién ir.

Me agrupé con mis compañeros y mi primera opción fue Eren.

-El capitán será un-Su voz se cortó-Un problema-Completó con el ceño fruncido.

-Hay poco oxígeno, si hablas yendo...a esta velocidad...te quedarás sin aire-Esa simple oración me había costado casi que mis pulmones.

Nos mantuvimos un poco más alto de lo normal, así era más fácil prevenir un movimiento.

No habían establecido reglas, por lo que la posibilidad de que cortaran nuestros cables era posible, no quería terminar estrellada en la nieve.

El sonido de otro equipo se notó por la velocidad que llevaba,eso era un desperdicio de gas y sabía que no era Mikasa.

-Eren-Llamé su atención y señalé hacia abajo, el asuntió, sabía que estaba acercandose por debajo, por lo que solté lo que me mantenía en el aire y flexioné un poco mis piernas para impactar con más fuerza, derribe a quien nos perseguía, me aseguré de que su caída no fuese mortal y seguimos la marcha, uno menos, quedaban cuatro.

Era difícil que Eren me siguiera el ritmo, gritarle indicaciones era casi imposible y me preocupaba estar escuchando otro equipo acercarse.

Intenté predecir de donde venía el sonido, pero en mi campo visual se atravesó una figura que impactó contra mi y logró derribarme. Recuerdo haber sentido mi cuerpo sentir un golpe seco, y un grito llamando por mi nombre.

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Obviamente que una táctica de esas no era de ningún miembro de la legión.


Be Brave-Levi Ackerman Donde viven las historias. Descúbrelo ahora