CAPÍTULO 33

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No vuelvas a donde te hirieron, es como si vieras la misma película una y otra vez esperando un final diferente.

El viaje en autobús fue largo, todos los alumnos de la clase B pasaban levantándose y cambiando de asientos cada segundo, unos incluso iban cantando a todo pulmón las canciones que pasaban por la radio, y otros

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El viaje en autobús fue largo, todos los alumnos de la clase B pasaban levantándose y cambiando de asientos cada segundo, unos incluso iban cantando a todo pulmón las canciones que pasaban por la radio, y otros... como HanSol y YukHei se ponían a bailar.

Los encargados de los chicos los regañaron millones de veces para que se mantuvieran sentados antes de que un accidente en carretera ocurriera, aunque sí costó bastante que obedecieran, todos lo hicieron.

TaeIl estuvo por decirle al chófer del autobús que se desviara rápido y los llevara lejos de ese maldito internado. Algo así como un escape más rápido para todos, sin embargo, Kun al notar sus intenciones se le acercó al oído para susurrarle que había un par de autos siguiéndolos desde que salieron de la escuela.

Su plan A había fallado. Así que continuaría con el plan B que era el del tren. Y si no, el plan C que era cuando llegasen al campamento.

Y vaya que la llegada a la estación de trenes fue un fiasco, mucha gente los observaba y fue terriblemente incómodo para todos, no porque fueran estudiantes o un grupo grande –ni porque JaeMin y ChenLe se habían lanzado al suelo para golpearse porque uno pisó accidentalmente al otro-, sino porque cualquier persona que trabajara para SooMan podría estar ahí asegurando que iban al campamento.

Finalmente subieron al vagón que era para ellos, cuatro personas en cada cabina. El viaje tardaría mucho hasta la última parada que era la de ellos: el bosque.

Para suerte de los mayores encargados de los adolescentes, el viaje en tren fue más tranquilo que el viaje en autobús. DongYoung fue de cabina en cabina a hablar con cada grupo, un poco de terapia grupal.

Y finalmente todos habían caído dormidos hasta que horas después Moon se despertó primero y se dio cuenta de que estaban muy cerca del campamento.

Al llegar a la estación final, todos tomaron sus equipajes y bajaron con todo el orden posible. JaeMin se detuvo justo en la puerta y se llevó las manos a las caderas, observando con disgusto el lugar.

—Hay mosquitos. Mejor regresemos al int-

—Pero sal del puto tren y no estorbes—ChenLe le dio un fuerte empujón que lo hizo caer acostado fuera del vagón, parándose encima de él como si fuera un escalón.

Nana soltó un quejido de dolor y se levantó con dificultad, sacudiéndose la ropa y tomando su maleta, tratando de no írsele encima al chino.

—Bueno... ¿y el campamento? —preguntó ChenLe viendo el camino. Todos estaban en silencio mirando al mismo punto.

—Está a unos kilómetros, debemos caminar.

—¡¿Cómo?! —chilló el chino ante la respuesta de DongYoung— ¡Pero me voy a sudar!

NEO ACADEMY || PRIMER LIBRODonde viven las historias. Descúbrelo ahora