Nakamoto Yuta es un policía con una misión importante, debe infiltrarse como alumno en aquella escuela para buscar pistas sobre el asesinato de una mujer, un caso que se cerró de manera misteriosa en el pasado.
No obstante, Yuta se ve involucrado en...
Así que ten cuidado con cómo me hablas Porque solo hay un rey Y solo hay una corona. Y no hay espacio suficiente para los dos en el trono. -Only One King, Tommee Poffitt.
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Chittaphon miraba la pantalla de su celular y miraba el postre entre sus manos que su amigo había dejado. Un pequeño puchero pronunciado se formó en sus labios y soltó un suspiro de aburrimiento, YoonOh se había ido al baño y tenía mucho tiempo allá.
Estaría bien si su entretenimiento se hubiera quedado en su lugar, pero John también se había ido y él estaba solito en la cafetería con un postre entre sus manos sin comer, quería compartirlo con YoonOh así que lo esperaría.
Es decir, no le gustaba la fruta en absoluto y YoonOh desde antes le había dicho que comiera, aunque sea un poco para su salud ¿Se habrá enojado por hacer un drama?
No, él tampoco se enojaba tan fácilmente. Lo más seguro es que esa comida le haya caído mal y ahora estuviera en el baño expulsando hasta los intestinos. Ojalá él no corriera los mismos riesgos después.
Chittaphon se fijó en su reloj de mano y al ver que habían pasado cuarenta minutos comenzó a preocuparse, no dudó en levantarse y recoger sus pertenencias, deteniéndose al ver el libro abierto de YoonOh. Preguntándose de dónde lo había sacado.
No encontró ningún título en la portada ni en las primeras páginas. Solo una tapa vacía con un color liso, y luego las páginas repletas de letras. Lo cerró de golpe sin interesarse mucho en ello y guardó todo lo de su amigo, colgándose ambas mochilas a sus hombros para salir de aquella cafetería en busca de su amigo.
Ten aún se perdía mucho en el lugar, pero con suerte sabría cómo llegar a los baños sin perderse una vez más en ese día. Caminó con tranquilidad mientras aún sostenía el postre en sus manos y sonreía.
Se logró perder en unos cuantos pasillos, duró más o menos quince minutos en ese plan hasta que finalmente encontró los baños más "cercanos" a la cafetería, se veía muy solitario.
Con mucho miedo empujó un poco la puerta del lugar y asomó su cabeza con curiosidad, al no ver nada se alejó y suspiró cerca de tres veces antes de empuñar la puerta por completo y entrar en el lugar. Se sintió extraño al escuchar ciertos sonidos, ¿era YoonOh? ¿Estaba pujando tanto que le dolía?
Caminó un par de pasos mientras continuaba escuchando unos quejidos similares a los de su mejor amigo de toda la vida.
— ¿Yoonie? — preguntó con miedo mientras apretaba un poquito la cajita del postre en su pecho e inflaba sus mejillas— ¿estás aquí?, te prometo que me comeré el postre.
Ten no se movió más, solo escuchó sonidos fuertes parecidos a gemidos, quizá, muy suaves, se asustó mucho, ¿y si lo golpeaban por interrumpir algo?... pero debía verificar si YoonOh estaba allí, tenía miedo de estar solo en ese lugar y que su amigo estuviera sufriendo.