Nakamoto Yuta es un policía con una misión importante, debe infiltrarse como alumno en aquella escuela para buscar pistas sobre el asesinato de una mujer, un caso que se cerró de manera misteriosa en el pasado.
No obstante, Yuta se ve involucrado en...
De vez en cuando las palabras deben servir para ocultar los hechos.
-Nicolás Maquiavelo.
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—El profesor Moon.
Ambos chicos intercambiaron miradas por unos breves segundos guardando silencio. John suspiró tras unos segundos pasándose una mano por su sedoso cabello y se recostó en la silla donde estaba, analizando las palabras del chino con detenimiento.
—¿Por qué? —preguntó a los segundos de no encontrar ninguna justificación lógica ante la suposición del más bajo— ¿Cómo va a ser él? Ni siquiera sabe encender el proyector.
Tras la humillante caída de DeJun en aquel jardín después de escapar llorando de sus terribles novios, John lo había ayudado a levantarse y lo ayudó -obligó- a limpiarse el uniforme por la poca tierra que había quedado en él, además de unas cuantas arrugas en la tela.
Eso después de estar un rato abrazados y luego quedar en un ambiente incómodo. Demasiado tenso.
Se aseguraron de que nadie los viera partir directamente al dormitorio del chino ya que habían decidido con anterioridad que ahí sería su próxima reunión privada.
Claro que Xiao tuvo que ponerle muchas razones realistas al estadounidense porque estaba paranoico diciendo que las cámaras que había puesto el dueño de la página podían grabarlos y luego publicar que ambos estaban escapándose de clases para encerrarse en una de las habitaciones a hacer quién sabe qué.
Sería el chisme perfecto para joderle la vida a ambos. A John porque llevaba tiempo de no saberse nada interesante, y a DeJun porque era insignificante para toda la escuela, lo único curioso que se había revelado era su relación con dos hombres, de los cuales uno era mayor de edad y su profesor.
Sin embargo, las cosas se calmaron a la semana cuando salieron más noticias sobre los estudiantes más populares, así que ellos quedaron de lado. El punto era que, si se publicaba algo sobre sus extrañas escapadas con YoungHo, estaría en graves problemas con los dos extraños que tenía como novios.
Solo que DeJun sabía en qué zonas no había cámaras por la perfecta observación que tenía siempre. No parecía ser alguien observador, la verdad. Pero lo era, y eso era un punto a favor para ambos que trataban de descubrir quién era el dueño de la página y tratar de averiguar si alguien más estaba involucrado en ello.
Y a veces se reunían solo para pasar el rato.
—Acompañé a YangYang a la habitación de TaeIl, tenía más de una pantalla y unas bocinas de alta calidad ¿no es suficientemente sospechoso? —cuestionó un incrédulo XiaoJun.
El estadounidense negó lentamente cruzándose de brazos y mirando los papeles sobre la pequeña mesita de café. En parte tenía sentido, pero ningún estudiante sabía si las habitaciones de los docentes tenían más de una pantalla.