Nakamoto Yuta es un policía con una misión importante, debe infiltrarse como alumno en aquella escuela para buscar pistas sobre el asesinato de una mujer, un caso que se cerró de manera misteriosa en el pasado.
No obstante, Yuta se ve involucrado en...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
TaeYong tomó uno de los jugos que su nuevo amigo le había dado y sonrió sentándose en la cama más cercana junto a este mientras.
—¿Quieren ron? —preguntó DeJun cansado y volviendo con sus amigos nuevos.
Ambos mencionados asintieron enérgicamente.
— Xiao, le das una gota de alcohol a TaeYong y te hago beberte toda la botella en un segundo— John alzó la voz en un tono amenazante.
El mencionado le mostró su dedo medio y se acercó a Mark para agarrar una botella.
— Jun, no te vayas a pasar de alcohol con Chittaphon— YoonOh fue más suave.
Una discusión entre YoonOh, YoungHo y DeJun se formó poco a poco por el tema de las bebidas alcohólicas.
TaeYonggie bebió de su refresco y miró a Chittaphon con seriedad, sin quitar su vista de sus ojos y notando al tailandés un poco incómodo por la profunda mirada encima suyo que no mostraba nadita de diversión y alegría como solía hacerlo.
Le dio un poco de miedo, pero seguía siendo el mismo Yonggie que era su amiguito, seguro no era nada.
—¿Disfrutaste ser elegido presidente? — aquella pregunta fue lanzada Ten en su lugar se quedó estático sin saber que decir al respecto.— todos los años soy yo, es extraño que esta vez tú me hayas ganado.
—Yonggie... yo... no q-quiero ser presidente, n-no sé cómo hacerlo, yo-
—Aun así, aceptaste ¿verdad? —TaeYong suspiró un poco y contó mentalmente antes de sonreír como solo él sabía hacerlo— tranquilo ¿sí? ya veremos que sucede. Estoy aquí para ayudarte.
Pasadas tres horas a Ten se le había ido el tremendo pánico que le había instalado TaeYong en el pecho y esa mirada maquiavélica que le había regalado. Quería y suponía que había sido producto de su imaginación, no podía ser real y ahora confiando en ese pensamiento se sentía mejor.
Todos estaban bien, nadie ebrio por ahora, habían bebido bastante poco esperando a que todos se acostumbrarán a la distinta variedad de licor y jugos, estaban tranquilos, pero no por mucho.
TaeYong se había adueñado del reproductor de música mientras Mark y John planeaban un juego medio fuerte para todos. YoonOh estaba sacando otra botella más y eran Ten y DeJun quienes estaban alejados de todos hablando muy cerca del otro.
—Sé que también te gusta YoungHo— DeJun enrojeció, sintiéndose extraño por el comentario asegurado del tailandés que lo observaba con diversión—, a mí también me gusta.