Capítulo 20

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-Pero ¿Por qué te molestas, Irina?-me preguntó Kathija. Ya había terminado de contarle todo lo de Mason y estábamos en mi balcón fumando algo mientras seguiamos hablando.

-Es que..., yo ya sabes lo de mi autocastigo, no puedo llegar a enamorarme de nadie, sino todo esto será más difícil.

-¿en serio vas a seguir con eso de suicidarte cuando se cumplan los tres siglos? ¿Después de todo lo que has pasado con él?

Quité mi cigarro de mi boca, lo tiré al suelo y lo pise.

-No he pasado nada con él, Kathija. Ni siquiera terminamos ya que un molesto vecino toco la puerta de Mason, creo que estábamos haciendo mucho ruido.

-Mira, Jessica-dijo Kathija botando el humo de su boca-Yo creo que todo esto lo estás haciendo porque tienes Miedo.

Rodee los ojos.

-¿Miedo de qué?

-Todo el tiempo has tenido el control de tu vida y casi nunca pierdes el control, digo ¡Odias hacerlo! Y cuando estás con Mason no puedes controlarte, a eso incluyendole que eres súper impulsiva...

-Yo puedo controlarme perfectamente cuando estoy con Mason.

Sus labios formaron un sonrisa y también apago su cigarrillo.

-Deja de cerrarte al amor, Jessica.

-No es que no lo quiera ¿vale? es sólo que... cuando yo tenga que morir a él le va a doler mucho y también a mí, icluso tal vez llegue el momento en el que no quiera hacerlo y al no hacerlo sentiría como si estuviera...traicionando a mi padre, Kathija.

Ella soltó un suspiro y me miré con ternura.

-Te entiendo completamente, Ira* pero tu padre ya murió hace mucho...

-¡No, él no murió! ¡Yo lo maté que es distinto! y es por eso que meresco ser castigada viviendo en este asqueroso mundo hasta que se cumplan los tres siglos.

-El punto es que no fue tu culpa, fue culpa de James, Él sabía el efecto que su veneno produciria en ti. Además eso ya está en el pasado, te toca vivir tu presente.

-Tal vez tengas razón, pero...

-Pero nada, tú te lo mereces ya pasaste mucho tiempo sin tener una relación seria. Dime ¿acaso no te gustaría vivir el resto de la eternidad al lado de Mason?

Fruncí el ceño y me quedé en silencio un rato e intenté imaginarme en uno años más con Mason. Se me formó una ligera sonrisa en los labios.

-Sí que te gustaría.-dijo ella guiándome el ojo.-Oye...¿qué?-dijo ella quitándo el cabello mi cuello. Dejándo al descubierto el collar de diamantes que Mason me había comprado.

Vi como Kathija abría sus ojos como plato y se le formaba una sonrisa de oreja a oreja.

-¡No me dijiste que te había comprado esto!-exclamó ella mientrás examinaba cada detalle del collar.

-Bueno ya que el vestido tenía un escote en V, supongo que habrá pensando que se vería bien esto.-dije mientras también miraba el collar..., el solo verlo me hacía pensar en Mason.-Hazme un favor le dije a Kathija mientras me daba vuelta.-Quítamelo.

-¿Qué? ¿Por qué?

-Es que ahora cada vez que lo vea..veré a Mason.

-como si no pensaras en él todo el día, Ira, además está super lindo, no lo deseches.

Me volví hacia ella de nuevo y asentí con la cabeza. En serio estoy echa bolas, ya no sé que hacer no sé si lo dejarme llevar por mis sentimientos, olvidarme de mi castigo o serle fiel a mi palabra para no traicionar a mi familia. Sentí las manos de Kathija en mis hombros.

-Jessica, ya te toca vivir para ti. Disfruta. Disfruta al hombre que tienes al lado. Aunque sea algo raro y psicótico. Sabes que tú eres parecida.

-Sí tienes razón...-iba a seguir hablando hasta que escuché que tocaron la puerta.-Voy a ver quién es.-le dije a Kathija.

Fui hasta la puerta y giré el picaporte para abrirla.

-Jonathan, hola ¿Qué se te ofrece?-Que raro que Jonathan este tocando mi puerta a estas horas de la noche eran las dos de la madrugada.

-Quería saber si...quieres ir a bailar.

-¿A bailar a estas hora de la noche?

Gracias a mi oído de vampiro pude escuchar claramente como el corazón le latía a mil por hora en serio estaba muy acelrado.

-Jonathan ¿Estás bien?-le pregunté al ver que no respondía nada.

Cogió fuertemente mi muñeca y me sacó de mi apartamento. Me puso contra la pared del vecino de enfrente. Estaba muy cerca de mi, su nariz rozaba la mía y podía sentir sus jadeos y lo fuerte que estaba su respiración.

-Vi la televisión, Jessica. Y él tambiél la vió.-Me dijo mirándome directamente a los ojos.-Escóndete, al salir en las noticias con Mason no hiciste más que relevelar tu lugar exacto de ubicación.

Fruncí el ceño. Maldita sea.

-¿De quién hablas?

-Sé que te han estado enviando notas y mensajes... Sé quién es quién lo ha estado haciendo. Ya te encontró te quiere para él, Jessica.-Oh por dios.

Se acerco más a mi hasta que su nariz quedó apoyada en mi mejilla.

-Yo también quiero protegerte pero sólo lo hace más dificil si te expones de ese modo. Debes huir, vete de Nueva York, él ya sabe que estás aquí y no solamente te quiere a ti si no también a tu amiguita la de adentro, Kathija.

Lo separé ligeramente de mí hasta que otra vez su nariz se tocó con la mia.

-Dime su nombre ¿quién es?.-le dije intetando no gritar. Aunque ya tenía en mente el nombre exacto de la persona, quería que él me lo dijera.

-No puedo decirte nada más, sólo que no te queda mucho tiempo, debes mantenerte cerca de Mason y dile a tu amiga que no se separe de su prometido él no ira por ustedes si están cerca de sus novios o hermanos.

-Pero ¡De quién rayos me hablas!

-No puedo decirte...

Puse su cara entre mis manos.

-Jonathan, si quieres protegerme a mi o a Kathija, debes decirme.

-Es mejor así, Jessica.-replicó cogiéndome mi mano que estaba en su mejilla.-Lo mejor que puedes hacer, es irte, vete con Mason a algún lugar, si él descubre que te advertí, me va a convertir.

-No, nadie te hará daño Jonathan, yo también puedo cuidar de ti, pero debes decirme de quién se trata...

-¡Es que nadie puede protegerme de él, Jessica!-dijo quitándo mis manos de sus mejillas.-Es mi último consejo, tienes dos semanas.

Esta vez fue él quién puso mi cara entre sus manos, me acercó a él con muchas brusquedad-sí, más cerca-hasta que me dio un beso. Este no fue como el de hace un mes cuando Mason se puso como loco, fue un beso tierno. sus labios estában húmedos y recorrían muy bien mi boca, nada comparado con los de Mason, pero no voy a negar que me gustó.

Se separó de mi y luego besó mi mejilla.

-Dos semanas.

Luego de esto se fue corriendo hacia el elevador. Me quedé completamente boquiabierta. No me quedó más que entrar a mi departamento nuevamente dónde al parecer Kathija había visto y escuchado todo ya que tenía la misma expresión que yo. Confundida y enojada. Ambas ya estabamos completamente seguras de quién se trataba y no, no pensabamos en escodernos de él. Ya basta de huir de el pasado, Kathija tiene razón es momento de afrontarlo.


NO ME MIRESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora