Capítulo 36

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Mason.

-Kathija, por favor ¡Tienes que confiar en mi!-exclamo.

-Mason...no es tan sencillo-hace una pausa y dirige la mirada a Jessica-mírala...está tan...

-¿Muerta?-termino la oración por ella.

Kathija baja la mirada hacia el suelo y se queda callada, sé que ella no se hubiera atrevido a decirlo.

-Necesito que creas con sinceridad que Jessica va a volver a despertar...-bajo la mirada al cuerpo de Jessica tendido sobre la misma cama de siempre, ya no estamos en casa de Viktoria, Danniel insistió en traerla de vuelta a casa de Kathija ya que así cuando despierte no se sentirá tan desorientada, solo he logrado que él recupere la fe, aunque no sé si algunas vez la perdió del todo...-de otro modo ella morirá.

-¿Ya hablaste con Jonathan?-pregunta.

-No. Primero quiero saber si tú crees que ella pueda despertar.

-¿Y que hay de ti?-levanto la vista y clavo la mirada en Kathija.

-¿Que hay de mi?-pregunto confundido.

-Sí de ti-se cruza de brazos-¿En serio crees que solo creyendo y deseando que algún día ella abrirá los ojos va a hacerlo? 

¿Lo hago?

-Mason, no creo que a ella le importe mi opinión, o la de Viktoria o la de Jonathan. Yo creo que la persona que necesita recuperar la fe eres tú, nadie más.

-Pero lo hago, he recuperado toda la esperanza que había perdido-lo digo con sinceridad y firmeza, ya no me siento derrotado, sé que ella sabe que la amo, y que me mantengo fuerte por ella, ella sabe que he vuelto a creer en nuestro amor y es lo único que importa.

-Entonces ¿Porque no está despierta?-me mira desafiante y quiero golpearla.

-Porque sé que ella también necesita de ti, no, no lo sé; estoy seguro de que ella necesita de ti, ¿No te has puesto a pensar de que tal vez ella siente que ha perdido a su mejor amiga?-se queda callada y la intensidad de su mirada disminuye, veo como una lágrima comienza a caer por su mejilla, luego otro y otra y así hasta que se rompe a llorar.

Las ganas de querer golpearla desaparecen, en lugar de eso me acerco a ella y la rodeo con los brazos, su llanto se intensifica.

-La extraño-solloza-La extraño tanto...

-Yo también...-la separo de mi y la tomo de la mano.

-Pero no me lo digas a mí... Díselo a ella.

-Ella no puede oírme...

-Claro que puede.-afirmo.

-¿Como...?

-Créeme.-la interrumpo- ella escucha todo.

Suelta mi mano y se dirige al cuerpo de Jessica, se queda de pie junto a la cama, me mira.

-Háblale.-le digo.

Vuelve la vista a Jessica, se arrodilla en el suelo, coge la mano de Jessica y la envuelve entre las suyas.

-Hey...-la voz se le comienza a quebrar- No te atrevas a creer que me has perdido, te quiero muchísimo, necesitas volver, por Mason, por Jonathan, por Viktoria, por mi..., te extraño Irina, perdóname por no haberme tomado el tiempo antes de hablar contigo, sé que necesitabas, pero...-se sorbe los mocos- entiende que también fue muy difícil para mi aceptar el hecho de que estaba perdiendo a mi mejor amiga. A mi única amiga- besa la mano de Jessica- creo en ti, Irina, sé que puedes volver, volverás, Irina, mantente fuerte.-se levanta, me besa la mejilla y sale de la habitación.
Sé que debe haber ido a buscar a Danniel o a algún lugar en el que pueda estar sola, con lo sensible que es necesita un lugar en el que pueda desahogarse.
Me acerco hasta la cama de Jessica, me arrodillo y tomo la mano de Jessica entre las mías, exactamente la misma escena de hace un rato.
-Ya la oíste, amor.-sonrío-Kathija también te necesita...-entierro mi nariz en sus manos- no más que yo pero también lo hace, ya despierta, te necesito a mi lado.
Levanto el rostro, Jessica... No puedo creerlo. Jessica no ha despertado, pero sí ha mejorado, de un momento a otro el color...su piel ya no está entre gris y blanco, ahora es blanca, pálida como siempre, sus labios ya no están morados, sino rojos, no rojo carmesí sino ese hermoso rojo escarlata que tanto me gusta, la sonrisa se me expande, literalmente me coloco sobre ella, entierro la nariz en su pelo, su cuello, sus labios... Oh sus labios, beso sus labios, esa boca ha recuperado el sabor de antes, hasta podría decir que me devolvió el beso, recuesto mi cabeza en su pecho, no resisto el impulso de meter la nariz entre sus senos, el solo olerla y sentir su aroma de siempre me produce tanto placer...
De pronto siento como si alguien tirara de mi cabello, lo ignoro porque cuando levanto la vista hacia ella aún tiene los ojos cerrados, vuelvo a sentir un tirón en mi cabello pero esta vez con brusquedad y fuerza.
Levanto la vista y me quedo estupefacto, Jessica... Jessica está... Dios, siento como comienzo a temblar, el amor de mi vida a despertado...
Ella me mira con el ceño fruncido mientras tira de mi cabello como si tratara de alejarme de ella, su mirada es...como si no tuviera ni idea de que es lo que está pasando.
Me inclino para besarle pero ella reacciona y retrocede.
- Aléjate.- lo dice firme y seria.
-Jessica... ¿Que cosas dices?-trato de acariciar su mejilla pero ella me empuja con fuerza-más fuerza de lo normal, no se controló como siempre lo hace, sabía que ella más fuerte de lo que siempre era conmigo pero no pensé que estaría tan fuerte después de haber estado inconsciente por casi un año.
Me caigo de la cama pero me reincorporo al instante, ella se sienta en la cama y comienza a retroceder hasta que su espalda se golpea contra la cabecera de la cama.
- ¿Quién eres?- pregunta, aún intentando retroceder.
-Jessica...
-¡¡Quién carajos es Jessica!! ¡Mi nombre es Irina!-exclama.
Carajo... No, no, no, no por favor no, se suponía que aún me quedaban dos días antes de que se olvidara de todo... Se supone que aún tengo tiempo, se supone que aún me recuerda.
- ¿Dónde está Marco?- pregunta- ¡Quiero a Marco!
En este momento me arrepiento de no haber matado al imbécil de Marco, no lo hice porque ella terminó con él antes de cumplir los dos meses y además se mudó a Nueva York, así que pensé que no habría necesidad. Claro que ahora me doy cuenta de que sí la había.
- Marco... Él ya no está contigo, Jessica...- trato de no gritar y hablar despacio, no quiero que se altere más de lo que ya está.
-¿Como que ya no está conmigo? No puede haberme dejado, no sin antes dejar las cuentas claras en cuanto al negocio.
-No. Él no te dejó. Tú lo dejaste.-explico.
Ella frunce el ceño confundida.
-¿Dejarlo? ¿Porque haría eso?-piensa por un momento luego me clava la mirada, está furiosa-Además, ¡quién rayos eres tú!- hago otro intento de acercarme pero ella se pone de pie y corre hasta la ventana más cercana. Trata de abrirla pero Kathija le había puesto cadenas y candado por precaución, ya que a veces no había nadie que se quedara con Jessica y si despertaba podría tratar de escapar, como ahora.
Suelta un gruñido de frustración al no poder romper la cadena, en realidad la única que puede hacerlo es Kathija-le puso un hechizo o algo así- se cruza de brazos y se queda de pie frente a la ventana dándome la espalda, se queda viendo un rato.
-¿Dónde estoy?-me pregunta apretando los puños.
-Rusia. Estás en casa de tu mejor amiga.
- ¿Mejor amiga? No tengo...
Escucho que la puerta se abre, me vuelvo y veo a Kathija, a su lado está Danniel, al ver a Jessica, Kathija ahoga un grito y Danniel solamente sonríe.
-Irina...estás...
Creo que Jessica reconoció la voz de Kathija ya que se volvió al instante,  no se acercó, pero al menos se dio la vuelta; pasó la mirada por toda la habitación, luego me miró a mi, luego a Kathija y finalmente clavó la mirada en Danniel.
-Tú...-lo señala- tú no te acerques, y tú-me señala a mi- tú tampoco.
-Cariño, cálmate parece que tus ojos se van a salir- dice Kathija tratando de poner algo de humor en la situación pero nadie se ríe, ni siquiera una sonrisa se parte de Jessica.
-Kathija...- parece que Jess se relaja un poco- ¿Como es que estás viva? ¿Y porque estás hablando en inglés? ¿Qué me pasó? Porque me siento tan desubicada?! Donde está Marco?!-exclama.
Kathija frunce el ceño y me mira.
-¿Quién es Marco?-me pregunta.
Estoy a punto de responder pero Jessica se adelanta.
-Es mi prometido.
Me quedó tan sorprendido como todos en ese momento, hubo algunos momentos en los que me descuidaba de observar a Jessica debe haber sido ahí que le pidió que se casara con él...
-Irina...no.-Kathija hace una pausa, seguro intentando pensar por donde empezar.
Entonces me siento el hombre más estúpido sobre la tierra, acabo de recordar que Jessica puede ver mis recuerdos con solo tocarme, aunque... ya que ha olvidado todo desde que me conoce y ese poder...lo reconoció después de conocerme, ella ni siquiera sabía que lo poseía, seguro ni siquiera lo sabe ahora, pero...

NO ME MIRESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora