Mason estaba comprando algunas rosas en la florecía que hay frente al cementerio, la verdad es que hubiera preferido mil veces venir sola que con Mason, pero insistió en venir cuando le conté todo lo que había sucedido anoche. No discutí ni le repliqué nada porque estaba en todo su derecho de querer acompañarme.
-¿Estan bien estos colores?-me pregunta Mason con dos ramos de rosas.
Son tres colores: rojas, blancas y negras. Rojas representado el amor que les tenía, blancas representando su muerte y negras representandome a mí, cuando era niña no me vestían como a la clásica princesa, a mi madre le gustaban mucho los colores oscuros así que siempre andaba vestida de negro, azul o hasta rojo; pero jamás me vestía de rosado o púrpura como a mi hermana Anastasia.
-Están perfectos.-le respondo.
Mason sonríe y me toma de la mano, yo entrlazo nuestros dedos y entramos juntos al cementerio.
Al ver las lápidas me daba cuenta de que no enterraban a nadie desde 1970. La mayoría de las lápidas estaban descuidadas y sucias. Pero los mausoleos estaban impecables, como siempre. El mausoleo de mi familia estaba casi al final del cementerio, así que tuve que caminar mucho antes de llegar.
-¿Me dejas entrar sola?-le pregunto a Mason, él asiente.
Subo los escalones, empujo la reja y ahí están los tres atúdes. Uno de mi padre, otro de mi madre y otro de mi hermano. Anastasia no está aquí porque a ella la cremamos.
Me arrodilló frente al ataúd de mi padre y comienzo a acariciar el frío mármol del que está hecho.
-Perdóname, padre.-siento como una lágrima comienza a correr por mi mejilla.
Nunca había venido. Jamás, por cobardía, obviamente. No sabía cómo iba a reaccionar.
Le dejo unas rosas rojas y blancas sobre su lápida y le doy un beso al mármol.
Cuando paso a la de mi madre le dejo la amayoría de las negras ya que era su color favorito.
Cuando me toca la tumba de mi hermano le dejo todas las rosas restantes, la mayoría son rojas ya que lo amaba más que a nada, una blanca por su muerte y unas cuantas negras Representándome.
-¿Por qué me abandonaste?-siento como el llanto sube por mi garganta-¡Sabías que no podía vivir sin ti y no te importó!-me pongo de pie y comienzo a patear su tumba- ¡TE FUISTE ME ABANDONASTE COMO TODOS! ¡SE SUPONÍA QUE ERAS MI HERMANO! Escucho como la puerta se abre y alguien me coge por la cintura. Mason.
-¡Suéltame!-le grito-¡Aún no he terminado de hablar!
-¡Déjalo ya, Jessica!-grita él y me saca del mausoleo.
Él me levanta del suelo, comienzo a patalear en el aire con tanta fuerza que caigo al suelo. Mason cierra la reja y corre a levantarme.
-Gracias.-le digo.
-No te preocupes, sabía que esto pasaría.-me besa la mejilla.
Yo sonrío y le abrazo, cierro los ojos al sentir el contacto de su cuerpo con el mío, es tan satisfactorio saber que tienen a alguien ahí para ti, siempre.
-Hey-me mantiene abrazada por la cintura-Quiero ir a ver a un tío que tengo por aquí.
Me desconcierto ¿Mason tienen sangre rusa?
-¿Tienes familia rusa?-le pregunto.
Él sonríe y asiente.
-Sólo unos cuantos tíos y primos, el resto de mi familia está en Inglaterra.
-Podemos ir a Inglaterra después de que todo termine.-su expresión cambia-Sólo si quieres claro.
El sonríe y besa mi frente.
-Me encantaría.-me suelta y se aleja-Nos vemos en un momento.
Yo asiento y frunzo los labios, decido caminar un poco a ver si encuentro a la servidumbre que tenía por aquí, o tal vez algún familiar. No a pasado ni un minuto desde que Mason se fue y ya lo extraño. Aunque sé que quiere estar solo un momento quiero seguirlo.
Continuo caminando entre lápida y tumbas hasta que alguien me abraza por la cintura. Sonrío, Mason. Me sorprende que haya vuelto tan rápido.
-Lindo día para visitar a los muertos ¿verdad?-mierda. No es Mason.
Me suelto de inmediato del agarre del hombre y me volteo para ver de quién se trata. Mierda, James. Este no era el plan. El plan no era que él me encontrara ¡Sino yo encontrarlo a él! Maldita sea, sabía que algo saldría mal, en especial desde que lo vi ayer.
Está tan distinto...bueno, sigue estando igual de rubio y fornido, sólo que ahora tiene el cabello más largo y ya no usa la ropa tan ridícula que se usaba en el siglo 19, lleva uno pantalones ajustados y una camisa azul. Por un momento siento un impulso de besarle, luego me doy cuenta de quién se trata y me da asco.
A lo primero que atiné fue a echarme a correr en dirección contrario a la de James y comenzar a vociferar el nombre de Mason por todos lados, pero no obtenía respuesta de su parte. No podía correr con la velocidad inmortal que poseo ya que aunque el cementerio estaba casi desolado de gente, habían mucho cuidadores.
-¿En serio crees que vas a poder escapar?-me pregunta volviendo cogerme.
Intento liberarme de su agarre con todas mis fuerzas, algunas veces lo intentaba pero no podía correr ni lo más mínimo y ya me tenía inmovilizada nuevamente. Cada que pedía ayuda a cualquiera que pasaba él los confundía diciéndoles: "No pasa nada ¿Sólo estamos jugando verdad cariño?"
-¡Déjame ya!-le grito volviendo a forcejear-¡MASON!
-¡Deja de gritar!-contraataca-O me harás callarte por mi propia cuenta.-susurra.
Maldita sea, Mason ¿En serio no me escuchas? De pronto me dio vuelta haciendo que quedemos cara a cara. Le escupí directo en el ojo, me soltó un momento para limpiarse pero volvió a cogerme al instante.
-Bésame.-ordena.
Ay no, otra vez no. Su mirada se clava sobre la mía y siento una incontrolables ganas de besarle; frunzo los labios y giro mi cabeza hacia otro lado para reprimir ese impulso pero la boca de James busca la mía.
-¡TE ODIO MALDITO HIJO DE PERRA!-le grito, pero suena más a agonía que a un grito de odio.
Evito por completo el contacto visual, ya que si lo miro voy a besarle, lo sé. Me muero por besarle. Bueno yo no, sólo mi mente que está siendo controlada por James.
-No me das otra opción...-susurra.
-¡Déjame! ¡ASQUEROSO!
Me aprieta con más fuerza, siento su aliento en mi oído, trato de ser fuerte y no dormirme, lo único en lo que pienso es en Mason y caigo rendida en sus brazos.
Chicaas! Sé que el capítulo es algo corto pero lo mejor viene después se los aseguro! Por favor voten y comente que me ayuda mucho. Las adoro, besos!
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NO ME MIRES
VampirgeschichtenDespués de haber follado con James, y haber asesinado a sus padres en un estado fuera de control por culpa de ese maldito bastardo. Irina de Rusia Romanova Fiodoróvna tiene que huir de Rusia para no volver nunca más. Ya no tiene nada ahí. Una vez...
