Para empezar,
esto no es una historia.
No trata sobre una chica
de curvas peligrosas,
quien hace enamorar
al chico de las manos nerviosas.
No trata de cómo el chico malo
hace que la quinceañera dulce
caiga sobre sus brazos
y apagen las luces.
Esto es sentimientos,
acciones,
hechos,
pasados,
presentes
y futuros.
Las emociones de un niño,
el punto de vista de un esqueleto,
la música que flota en su oído,
una cabeza llena de recuerdos.
El día en el que me siente satisfecha
y contenta con mi interior y el resto del mundo,
cerraré esta pequeña libreta
con un corazón sonriente en lo más hondo.
Según Beppo Barrendero,
necesito aclarar mi mente con calma;
hay que ir paso a paso
para que la calle no parezca tan larga.