¿Quién eres?

263 40 4
                                        

-Jackson Hargreeves.-

¿Saben? Estar aquí no es tan malo como pensé.

Es decir, si, es muy aburrido por qué no tengo nada que hacer, obviamente no conozco a nadie y hace una semana no piso la calle por qué mi tía Lila dice que cuanto menos nos vean por la calle va a ser mejor.

Me la paso escuchando música por la radio para pasar el tiempo, aunque es una mierda que las mejores canciones de estos tiempos aún no salieron, cómo las más famosas de Queen o Elthon Jhonn, pero de que es algo, lo es.

Estoy sentado en la silla frente al escritorio de mi cuarto, girando un bolígrafo por mi mano, mientras pienso en todo lo que estuvo pasando este último tiempo.

Llevamos dos semanas aquí, y cada día que pasa extraño más a Emily, por más cursi que suene. Nunca estuvimos tanto tiempo separados entre nosotros, si de nuestros padres, por qué nos gusta ir a campamentos, que a veces se vuelven un poco largos, pero siempre estuvimos juntos.

Me pregunto si ella y papá estarán bien, últimamente estuve pensando mucho en eso, es decir, a nosotros ya quisieron secuestrarnos una vez, espero que a ellos no les pasará lo mismo, o algo peor.

Con el bolígrafo dibujé un infinito en mi brazo, por puro aburrimiento, pero una vez más, me hizo recordar a Emily, ya que los infinitos son cómo nuestro sello personas, simplemente nos gustan mucho, aunque ni nosotros sabemos por qué esto es así.

Sigo sin saber qué hacer, camino en círculos por mi cuarto, hasta quedarme viendo por la ventana, adultos pasando, niños en bicicleta, uno que otro auto por la calle.

Todo fué normal, hasta que volteo a ver mi brazo otra vez, y el infinito no era lo único que estaba en mi brazo ahora. Debajo de el infinito, estaba la letra "J", con un signo de pregunta al lado.

Me la quedé viendo un segundo más, literalmente había salido de la nada, y decidí hacer lo que cualquier persona haría en mi lugar en este momento.

Llamar a mamá.

—¡Mamá!— Llamé saliendo de mi cuarto, para bajar las escaleras hasta llegar  a la cocina.— Mamá, mamá, mamá.— Dije repetidas veces.—

—¿Que ocurre, Jack?— Preguntó ella.—

Ella estaba sentada en la mesa en frente de Lila, asumo que platicaban antes de mi repentina llegada.

—Vean.— Dije poniendo mi brazo sobre la mesa.—

Ambas se quedan viendo mi brazo tratando de buscar lo inusual en él, claramente para ellas sólo eran dibujos.

—¿Es tu primera obra antes de convertirte en Picasso?— Preguntó Lila en tono burlón.—

—No, no, no lo entienden, la letra se dibujó sola.— Expliqué.—

—¿Cómo que se dibujó sola?— Preguntó mamá.— Eso es imposible.—

—Dibujé el infinito y cuando volteé a ver de nuevo estaba la letra allí.—

—Quizás no te diste cuenta cuando la dibujaste, o te distrajiste con otra cosa.—

—O está igual de chiflado que su padre.— Murmuró Lila, provocando que ambos la miremos de forma no muy agradable.— ¿Qué? Él fué el que salía con un maniquí.—

—Se los probaré.— Dije para tomar un bolígrafo que estaba cerca.—

Un poco más abajo de la letra que había aparecido misteriosamente, escribí un simple "Hola." Para probar que si había respuesta, por qué podía jurar que no estaba loco, la letra de verdad había aparecido sola.

Pasaron apenas unos segundos, cuando unas líneas se comenzaron a dibujar solas en mi brazo.

Mamá y Lila se voltearon a ver y luego a mi, para ver mi brazo una vez más. Una frase se estaba dibujando en él.

"Hola, ¿Quién eres?"

—¿Lo ven?— Pregunté, dejando de lado el echo de que esas palabras habían aparecido en mi brazo de la nada misma.—

—Carajo, tienes el diario de Tom Riddle en tu brazo.— Dice Lila.—

—¿Te dolió?— Preguntó mamá pasando su dedo por encima de la frase que acababa de formarse.

—No, para nada.— Respondí.—

—¿Deberíamos contestar?—

—Bueno, ¿Qué sería lo peor que podría pasar?— Pregunté, casi dispuesto a escribir en mi brazo.—

—Que nos secuestren otra vez, nos torturen o nos maten..— Dijo Lila.—

—Ah, casi nada.— Respondí sarcástico.—

— Ya qué, contesta.— Dice encogiéndose de hombros.—

Tragué saliva y puse el bolígrafo sobre mi brazo, y simplemente escribí mi nombre.

Pasó alrededor de un minuto, el cuál pareció una completa eternidad, lo cuál me dió tiempo de pensar que de verdad nos habíamos vuelto locos, o que todo era un sueño, ya que soy de soñar cosas muy locas y extrañas.

Pero no, era real, y lo supe cuando contestaron.

"Soy Emily, estoy con papá y Dominic."

—Díganme que no estoy ciego y que si es lo que creo que es.— Dije volviendo a ver mi brazo.—

—Pues, todos lo vemos.— Dice Lila.—

—¿Que probablidad hay de que esto sea posible?— Pregunta mamá, poniéndose de pie, nosotros volteamos a verla.— Es decir, ¿Cómo es posible que ellos escriban en su brazo? O, no lo sé, ¿Qué pasa si no son ellos?—

—Eso es poco probable, desde mi punto de vista, creo que Jack y Emily están conectados.— Explicó Lila.—

—¿Si sabes que no es cierto que si pellizcas a un gemelo el otro lo siente?— Pregunté.—

—Claro que si, pero quizás el viaje en el tiempo les afectó o algo.— Se encogió de hombros.—

—¿Eso es posible?— Preguntó mamá.—

—¿Ya olvidas que tu esposo quedó como un prepuber?—

—No, no lo eh olvidado, pero me refiero a que estén conectados a tal punto que podamos ver lo que escribe Emily en su brazo.—

—¿Ella también tiene todo esto en su brazo?— Pregunté.—

—En teoría, si.— Respondió Lila.—

—¿Y cómo podemos estar seguros de esto?—

Algo más apareció en mi brazo.

"Dime en qué fecha están."

Los tres nos miramos entre nosotros, dudando de la petición que acababa de aparecer.

—Habrá que arriesgarnos.—

La profecía.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora