-Emily Hargrevees.-
No supe cómo reaccionar al ver al Dominic de pie viéndome en lo alto de las gradas.
Mi corazón se aceleró y mi respiración era un desastre, por momentos sentía una presión que hacía que mi pecho quisiera explotar, y no sabía si de emoción, de enojo o por qué quería llorar. O quizás todo al mismo tiempo.
—Yo voy.— Dijo Jackson.
—¡No!— Volteé a verlo, su expresión no era buena, no recordaba verlo de esa forma.
Completamente serio, con su mandíbula marcada por la forma en que apretaba sus dientes, veía fijamente a Dominic con el ceño fruncido. Despegó su mirada un minuto para verme a mi.
—Yo voy a ir.— Dije.
—Emi, no...
—Yo debo ir.— Lo interrumpí.
—¡No debes! ¡No le debes nada a él!
—Me lo debo a mi.— Su mirada y su cuerpo se relajaron ante mis palabras.— Tranquilo, estaré bien.
Sólo dije eso para tranquilizarlo, por qué la verdad es que no sabía si estaría bien.
No muchas personas quedaban en el campus, el equipo había ido a los vestidores, por lo que el centro de atención ya no estaba y todos comenzaron a irse de a poco.
Subí por las gradas hasta dónde él estaba, cada paso que daba me parecía una eternidad y sentía mis pasos el doble de pesados.
Finalmente, llegué hasta él.
Se atrevió a darme una media sonrisa, y yo aparté la mirada clavándola en su pecho.
Verlo de frente era demasiado, simplemente no podía verlo, y ya me costaba bastante estar ahí.
—Hola.— Dijo él, y no supe que contestar a un simple saludo.
No sabía cómo me sentía, no sabía cómo había logrado llegar hasta aquí, ni cómo podía tenerlo en frente de mi.
Su hombro parecía estar bien, así que supuse que él estuvo bien durante esta semana, aunque puso haber pasado mucho más tiempo para él y yo no lo sabría.
—¿Qué haces aquí?— Le pregunté, aún sin verlo.
—Estoy aquí por ti. Vine por ti, Emily.
Y ahí estaba otra vez, con sus estúpidas palabras que descolocan mi mundo y que tanto quería odiar en este momento.
No controlé cuando las lágrimas cayeron por mis mejillas, y logré verlo con mi ceño fruncido y lágrimas saliendo sin parar involuntariamente. Él cambió de expresión de una agradable a una preocupada.
—¿Qué rayos te pasa? No puedes hacer esto siempre que quieras, ¡Eres un idiota, te odio!— Le grité, y golpeé su brazo.—¡Te odio, te odio!— Volví a palmear su brazo repetidas veces.
—Emily.— Dijo.— Emily, ya para.— Me detuvo, tomando mis muñecas entre sus manos.—
—¡Suéltame, eres un idiota!— Repetí.
—Escucha, sé que estás enojada por qué me fuí pero..
—¡No estoy enojada por eso!— Interrumpí, safándome de su agarre, él me vio confundido.—No estoy enojada por qué no quieras estar conmigo, estoy enojada por qué un día actúas como que me quieres, y al otro parece que yo no fuera nada para ti.
ESTÁS LEYENDO
La profecía.
FanfictionSECUELA DE "SIENDO LA HIJA DE NÚMERO 4." Emily y Jackson Hargreeves, los hijos mellizos de Cinco y t/n Hargreeves, parecen estar destinados a grandes cosas, siendo ahora el par de hermanos más buscados por todo el espacio tiempo, ¿Qué es lo que se e...
