No volveré a beber alcohol nunca más en mi vida.
Corrección: No volveré a beber alcohol en noche de universidad.
La resaca es la cosa más horrible que existe, ¿cómo es posible que el alcohol sean tan adictivo y la resaca del día siguiente te quite las ganas de volver a beber? ¡Ah! Me duele la cabeza como para pensar ahora.
Mi alarma lleva sonando como siete minutos y solo hace que el dolor aumente ¿quién me dijo que poner de tono a Run away era buena idea?
—¡Si no quieres llegar tarde será mejor que te levantes de una vez!– Dice mamá desde el umbral de mi puerta ¡genial! Dejé abierto y ya no puedo fingir estar enferma.
Con resignación me voy hasta el baño para darme una ducha y ver si así logro revivir un poco. Después de eso, me voy hasta mi armario para ponerme lo primero que encontré limpio (y no, no es un atuendo sacado de Pinterest) de verdad es lo primero que encontré, seguramente le halle una mancha por ahí más tarde; seguido de eso me peino el cabello y me miro en el espejo mientras me hago el delineado, decido dejarme el cabello suelto; lo tengo rubio con algunos mechones de color verde claro.
Recuerdo cuando Donna, mi mejor amiga y yo, nos los decoloramos. Ella término con mechones de color azul eléctrico y dijo que volvería para teñírselo por completo, ojalá yo tuviera los ovarios para arriesgarme a eso.
A mí madre casi le da un mal cuando me vió, como era de esperarse a pesar de que ya tengo 19 años. Al final del día aceptó que me luce pero advirtió que si volvía con el pelo por completo de verde me pondría a dormir con el perro (que no tenemos por cierto).
—La resaca del día siguiente no es tan buena ¿eh?– Me dice en cuanto llego a la cocina con un humor de perros, estoy apunto de decirle que tiene razón hasta que... Espera... ¡Ella no debería saber que salí! ¡Demonios!
—¿La qué?– Me hago la tonta aunque no servirá de nada, nunca sirve. Asusta ese poder que tienen las madres para saber cuándo estas mintiendo.
—La resaca– me dice mientras me pasa un vaso con agua, un plato de pan tostado y otro con ensalada de frutas. Ahora mismo esta comida es la jodida gloria– se que saliste anoche Shelley y volviste tarde.
—No fue tan tarde. –Digo restándole importancia mientas empiezo a comer.– Volví temprano.
—¿Volver a las tres de la mañana te parece temprano?
Rayos.
—¿Cómo te diste cuenta esta vez?
— Decidle a Donna que no haga tanto ruido si te va a traer de tan madrugada—oh, cuándo la viera no solamente se lo iba a decir, la iba a matar— y espero que no salgáis hasta tan tarde cuando tienes clases al día siguiente, podrían haberte asaltado por allí y ahora mismo estuvieras quién sabe dónde. Sé que eres joven y quieres divertirte pero...
—Ya lo se mamá, no empieces con tus sermones de buena madre.–La corto antes de que empiece con sus regaños y yo muera de pena moral.
—Solo te pido que no salgas entre semana, Donna no debería sacarte sabiendo que tienen clases.
—Donna no me obligó mamá, además era el cumpleaños de Carlos.
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¿Y si somos fugaces como estrellas?
Teen Fiction[✔Terminada] Ella lo tenía todo. Le iba bien en las clases. Tenía un lindo novio. Muchos seguidores en Instagram. Su mejor amiga era la más popular de la universidad. Él... No tenía casi nada. Ella publicó un post. Él le comentó. Ella escuchaba...
