Capítulo 35: Fugaces como estrellas parte 2.

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Narrador omnipresente.

Y pasaron.

El aire frío del ambiente los acompañó mientras cada uno se ponía de pie y avanzaba hacia la habitación que el doctor indicaba. Afuera, la lluvia empeoraba con cada minuto, los rayos surcaban en cielo en un espectáculo que muchos tacharían de hermoso, otros lo llamarían espantoso, los niños se ocultarían bajo sus camas cuándo luego del rayo, el trueno irrumpiera el susurro de las gotas. Nadie podía movilizarse cómodamente en la ciudad, las autoridades indicaron que debían de conducir con cuidado y resguardarse lo más pronto posible.

Nuevamente una oleada de frío invadió el espacio de aquella sala de hospital, acción que logró entumecer a Riley la cuál dio un pequeño respingo y se frotó con nerviosismo los brazos para entrar en calor. La chica miró a su alrededor, tratando de ver en alguna mirada un haz de esperanza, pero se encontró con expresiones que denotaban una profunda tristeza.

Todos sabían o intuían la razón por la cuál los habían dejado pasar.

No había mucho por hacer.

La gente del hospital los miraba cuando cada uno fue pasando y se acercaron a una puerta plateada con sus corazones latiendoles a mil.

Henry estaba apagado, en su cabeza trataba de buscar una solución, algo que se pudiera hacer pero no encontraba nada y se sintió horrible por no poder salvar a su mejor amigo ¿eso era todo? ¿De forma tan fácil iban a rendirse? Parecía que sí, ya que nadie estaba luchando con su mente tratando de idear algo.

El doctor que los había dejado pasar les indicó la habitación, luego, llamó la atención de todos.

-Sí los he hecho venir a todos es porque no hay mucho por hacer, el chico llegó con una condición bastante crítica, el equipo y yo nos pusimos en ello apenas ingresó, pero a pesar de todo, no logramos nada valioso. Lo que sea que hagamos ahora, solo retrasará lo inevitable.

-¿De verdad no hay nada que podamos hacer?-Pregunta la mamá del chico con voz desilusionada.

-El dinero no es problema. -Agrega el padre de manera amenazante.

-Lamentablemente no podemos hacer más. Evander llegó con un caso de Trauma Craneoencefálico, al examinar su cabeza, los médicos y yo notamos signos evidentes de trauma, incluyendo hematomas y una posible fractura del cráneo. Esto indica que el impacto ha sido lo suficientemente fuerte como para causar daño cerebral, lo que ha llevado a su inconsciencia. Además del daño en la cabeza, se identificaron múltiples fracturas en las extremidades y costillas, así como contusiones internas. Estas lesiones son consecuencia de la caída y representan un riesgo significativo para su salud, lo que se haga de aquí en adelante puede afectar la vida de su hijo, tal vez quede en coma; además practicarle una operación en su estado es demasiado riesgoso, lo siento señores, pero no podemos hacer más, sus pulmones no están trabajando correctamente ya que el cerebro no manda las señales necesarias, una vez que se le retire el oxígeno suplementario, podría dejar de respirar.

Se escucharon unos lentos aplausos.

-Bravo, excelente padre.-Delia se acercó a su progenitor con su rostro marcado por la ira, impotencia y tristeza. - ¿ahora te das cuenta? Ni tu mugroso dinero puede salvar a tu hijo ¿cómo se siente eso?

-Delia basta. No es el momento. -Terence trató de frenarla.

-No me voy a callar para que ellos sigan viviendo entre mentiras. Mi hermano está acostado en esa habitación sin posibilidades de volver a salir de ella ¿y todo para qué? Ustedes dos.-Señaló a sus padres- lo dejaron solo, lo ignoraron luego del accidente como sí no hubiese pasado nada y sí padre, físicamente estaba bien ¿pero emocionalmente? ¿Se te ocurrió alguna vez que quizá él se sentía culpable por la muerte de tía Clariss?

¿Y si somos fugaces como estrellas?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora