Me gustaba el sol.
Esa sensación de cómo los rayos caían suavemente por mi piel cubierta de protector solar era simplemente magnífica.
El momento en sí era magnífico.
Ahora mismo estoy sentada a la orilla del lago que acompaña los linderos del campamento, todos decidimos que hoy sería día de actividades acuáticas, así que a dónde mirase, encontraba gente en bañador y haciendo el tonto.
Yo no era la excepción a la regla, tenía un bañador de una sola pieza color rojo que según Melissa, me quedaba genial.
Tanto ella como su novio Steven eran nuevos en nuestro círculo de amigos, el chico era un recién llegado al equipo.
Eran nuevos, pero se acoplaron bastante bien.
Me reí a carcajadas cuándo vi a Óscar y Lucas lanzarse al lago en medio de piruetas mal improvisadas, ambos cayeron de espalda al agua.
Auch, eso dejará marca.
Ambos salieron del agua quejándose de dolor y yo solo pude reírme con más fuerza, se lo tenían merecido por ignorantes.
Cuándo logro secarme las lágrimas que derramé en mi momento de alegría, dirijo mi mirada a la parte posterior de mis piernas, cerca de los glúteos y toda la zona delantera que acompaña. Pasé mi mano por las pequeñas líneas blancas que tenía justo ahí, estrías.
En el momento en que Melissa quiso prestarme este bañador supe que esas marcas serían totalmente visibles, es verdad, yo salía a la calle con cosas cortas, pero había momentos en dónde la inseguridad ganaba.
Antes de entrar a la universidad mi cuerpo no estuvo en su mejor momento, recuerdo las veces que estuve por rato llorando frente al espejo por la apariencia que tenía y aunque ahora no soy una mujer con escultura de diosa griega, estaba orgullosa de cómo lucía en ese instante. Aunque a veces me aterraba que otros me mirasen y se dieran cuenta de que esas marcas no deberían estar ahí.
No sé que tanto tiempo paso con la mirada en las líneas blancas que adornan mis piernas, solo siento de repente un brazo enroscadose alrededor de mis hombros.
—¿Pensando en mí?— Dice Derek sonriendo.
—Ya quisieras— me río, le doy la vuelta y termino por empujarlo al agua.
Por una fracción de segundo sentí en mi la sensación de la victoria hasta que la mano de Derek se detuvo en mi muñeca y a la velocidad de la luz terminé junto a él en el lago.
—¡Esa sí es una verdadera venganza!— Grita Steven al vernos.
Emergo del agua con el cabello totalmente empapado, fulmino con la mirada al chico que se ríe de mí en la orilla y con el orgullo que me cargo, intento volver a ahogar a mi novio pero una queja detiene mi accionar.
—¿Quién demonios viaja a un campamento para quedarse encerrado viendo ¿Y dónde están las rubias? ?–Se queja Donna que viene caminando con Slade.
—¿Qué pasa?– Pregunta mi novio.
—Qué la estrellita no quiere salir–Mi mejor amiga resopla mientras se pone sus gafas de sol sobre su cabello, tiene un bañador negro de dos piezas que espero Eduard no encuentre jamás y por el cual muchos chicos se nos quedan mirando.
O mejor dicho, a ella.
–¿Cassie? ¿Por qué no quiere salir?— Pregunto saliendo por fin del agua.
—Dijo que no está interesada en estar con nosotros— responde Slade y casi quiero ahorcarlo porque es su culpa, no debió traerla.
—Ella se lo pierde.— Cierra Derek que también sale del agua y vuelve a poner su brazo sobre mis hombros.
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¿Y si somos fugaces como estrellas?
Ficção Adolescente[✔Terminada] Ella lo tenía todo. Le iba bien en las clases. Tenía un lindo novio. Muchos seguidores en Instagram. Su mejor amiga era la más popular de la universidad. Él... No tenía casi nada. Ella publicó un post. Él le comentó. Ella escuchaba...
