Capítulo 9: Malteadas, conversaciones y lluvia.

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Eduard es una increíble persona.

Hoy es viernes, él ya lleva unos pocos días en la ciudad y no tardará en irse.

Como una de las últimas salidas de su estadía, nos invitó a una cita doble en un café local.

El lugar es monísimo y logra captar mi atención apenas entramos.

El tipo tiene buen gusto.

Apoyo eso.

Una vez dentro nos sentamos en unas sillas junto a una  mesa redonda que reposa junto a la ventana, de esta caen enredaderas con flores dando un aire más especial al lugar.

Donna y Eduard se posicionan dándole la espalda a la entrada de la cafetería mientras que  Derek y yo a su frente, pedimos unas malteadas rebosantes de chocolate que harían que cualquier diabético se le disparara el azúcar con solo mirarlas y conversamos muy animados.

El novio de mi amiga es el típico chico británico de las películas (aunque vive en New York) es muy cortés, atento y refinado.

Recuerdo su sorpresa cuando vio a su novia con el cabello más corto y teñido de azul por completo.

Juntos hacen un contraste casi cómico, son desastre y orden al mismo tiempo.

Pero así funciona ¿no?

Derek a su lado nos hace ver mal.

¡Hey!

Solo decía.

Ignorando eso, logramos pasarla muy bien.

En un momento ya cuándo nos disponemos a irnos la puerta de la cafetería se abre y da paso a cinco personas donde dos de ellas las conozco bien muy bien.

Delia y Cassie se sientan en una mesa seguidas por dos chicos y una chica.

¡Los amigos de Evander!

Él me contó que sus amigos asistían a la misma universidad que yo y que solían pasar tiempo con su hermana y con una nueva chica, qué, en este caso, acabo de descubrir que es Cassie.

El mundo es muy pequeño.

Demasiado.

-¿Esa es la novia de Slade, verdad? -Pregunta Eduard con ingenuidad después de mirar en dirección a donde lo hago yo.

-Eh, no.

-¿No?

-Cariño, es solo una chica con la cual está pasando el rato. -Le aclaró Donna.

Me molestó que lo dijera así, pero en realidad tenía razón, sabíamos que Slade solo la quería por la apuesta.

Y yo era tan idiota por no decirle  la verdad.

Pero le advertía cada que podía.

Espero que la pobre no se ilusione.

X2

Cassie notó mi presencia y me saludó, le devolví el gesto y me concentré en mis amigos y mi novio que ya estaban saliendo del local.

Al salir, Eduard me llamó para decirme algo sin que Donna o Derek oyeran.

Esto está raro.

-¿Qué sucede? -Le pregunté cuando nos alejamos un poco de los chicos a la salida.

-Disculpa que te lo diga Shelley, pero ¿Derek estará interesado en Donna?

¿Qué?

-Espera ¿qué? ¿Por qué lo preguntas?

¿Y si somos fugaces como estrellas?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora