Tres semanas.
Llevaba tres semanas sin saber de Evander.
Luego de que salí de su casa no volvimos a hablar, no intenté acercarme de vuelta y él tampoco lo hizo; estaba exhausta de que siempre que cometiera un error, tenía que ser yo la que se acercara primero.
Sí, debía pedir perdón pero ¿y dónde estaba el que debía perdonarme?
Yo no era ningún perro para volver arrastrándome al lugar dónde me dieron una mínima muestra de cariño. Con Derek ya lo había hecho en varias ocasiones, así que eso no se iba a repetir.
Estaba claro que me dolía, Evander era diferente, él no se dejaba llevar por lo que los demás dijeran, o eso pensé.
Volví a mis andanzas de antes, Eduard ya se había ido y ahora soltera y despechada, las fiestas cada fin de semana se me hacían apetecibles; no contacté tampoco al resto de los chicos, no volví a sentarme con ellos, ignoré los mensajes de Riley y los ojos que formulaban mil preguntas de Delia. Aún recordaba la mirada decepcionada de Henry en el bar.
¿Ellos creían que era la mala del cuento cuándo en realidad era inocente? Bueno, les daría una villana, estaba cansada de cuidarme las espaldas por miedo a cometer errores, yo también era humana.
Así que me sentía como a inicios de semestre, seguía yendo a la misma mesa de cafetería con el equipo, alejada de Donna y Derek claro; pero aún acompañada de Steven, Oscar y Slade. Mi participación en clases era la misma de siempre y mi competitividad con Darla no había menguado a pesar de que ya no nos odiamos como antes.
Es como sí con Evander hubiese estado en una burbuja, era momento de explotarla y darme cuenta de que fuera de nuestra relación, yo seguía teniendo una vida.
Un hombre no lo es todo.
Exactamente.
_____
Steven, Oscar, Slade y yo estábamos en el cine luego de ver una película malísima qué a Steven se le ocurrió pedir sin tener una idea de qué trataba.
Cuándo estábamos en la salida y me antojé de comer más palomitas, divisé a una chica de cabello negro liso y largo, su atuendo era medio gótico pero lucía bien, le calculé en edad alrededor de 16 o 14 años, estaba por delante de mí en la fila, los chicos me esperaban a un lado.
Cuando estábamos por salir la misma chica nos pasó y chocó con unos de los vigilantes del cine hasta que se cayó de cara al piso e hizo un desastre con las caja de palomitas que tenía en sus pálidas manos.
Eso desató la risa de las pocas personas que estábamos en la salida, incluyendo a mis amigos.
Fue un impulso, pero hice lo que Evander habría hecho en esa situación. Me acerqué a ayudarla mientras mi voz interior reía a pesar de todo.
Parecía asustada, con su nariz goteada de sangre y sentí pena por ella.
-¿Te encuentras bien?
Se acaba de llevar tremendo estrellón, obvio que no.
-¿Va con ustedes?- dijo el vigilante al ver que los chicos también se acercaron a nosotras.
-Sí.
Salimos con la chica aún asustada hasta mi auto para darle un papel para limpiarse.
-Graci-as-Dijo en un tartamudeo por fin.
-¿Cómo te llamas?-Le preguntó Steven con una sonrisa amable.
-Bel-linda, pero m‐e pueden decir Bell.
-¿Belinda? Es un lindo nombre -Acotó Oscar.
-Sí, mamá me puso ese nombre porque el de ella termina en bell y papá siempre le decía linda; es una especie de apodo.
ESTÁS LEYENDO
¿Y si somos fugaces como estrellas?
Fiksi Remaja[✔Terminada] Ella lo tenía todo. Le iba bien en las clases. Tenía un lindo novio. Muchos seguidores en Instagram. Su mejor amiga era la más popular de la universidad. Él... No tenía casi nada. Ella publicó un post. Él le comentó. Ella escuchaba...
