Capítulo 14: ¿Qué hice?

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¿En qué momento mi vida se complicó tanto? Tengo la teoría de que esto es producto del karma por alguna mala acción que hice en mi vida pasada.

Paranoica.

Es la verdad. Antes solo debía lidiar con Darla y sus miradas retadoras, las charlas aburridas de los profes entre clase, olvidarme de mis problemas con bebidas y ya.

Todo sin dramas ni mentiras.

Ahora, me debato en una revolución tanto interna como externa y no sé que tan bueno pueda resultar todo eso.

Riley: Delia ya me lo contó, estamos en problemas.

Miro mi teléfono con cansancio, tal vez nunca debí irrumpir en esa habitación y descubrir lo que le sucedía a Delia. Tal vez nunca debí prestar mi ayuda.

Si hubiese hecho eso, ahora mismo no sabría que uno de mis amigos va a ser padre y toda la mierda que tengo en cima no pesaría tanto.

Aún así tengo la estúpida esperanza de que todo sea una confusión y Slade no sea el verdadero padre, ojalá fuese cualquier otro ser sobre la tierra.
Lo cuál es inútil, Delia asegura que es él y en el fondo le creo.

Slade es de los mejores tipos que he conocido, pero también es de los que huyen de las responsabilidades. Es por ello que he tratado de evitarlo a toda costa esta semana, ya que la culpa y el enojo me juegan en contra, no quiero soltar la lengua todavía y traicionar a nadie.

Pero ayer querías retorcerle el cuello con las manos.

Pues también se lo merece.

Podrá ser mi amigo y tener mi cariño, aunque eso no cubre que fue y es un idiota.

A una la dejó embarazada y a la otra la tiene en una nube de la que pronto se tendrá que bajar.

Zacudo mi cabeza como si de esa forma pudiese alejar los pensamientos que me están atormentando y trato de centrar mi atención en Donna mientras se despide de mí asegurando que nos veremos el día del campamento porque faltará a clase para ultimar los detalles.

El campamento. Ese es un evento que Donna y los chicos del equipo fundaron el año pasado, se hace antes de navidad con el objetivo de compartir un poco en grupo antes de que todos deban separarse por las vacaciones (que ya estoy anhelando).

El año pasado logré ser invitada por Donna, ahora que era una más del grupo, podía ir con más comodidad.

El campamento se hace a las afueras de la ciudad en unas cabañas pertenecientes al padre mi mejor amiga. Están equipadas con todo lo necesario, tiene una piscina, pista de baile y hasta cancha de tenis; un complejo característico de los Bertinelli. Estoy ansiosa por volver al campo y alejarme un poco de los problemas, el año pasado lo pasé increíble y tengo la disposición de hacer lo mismo esta vez.

Otra vez animada abro la puerta de mi casa después de despedirme de Donna y trato de subir a mi habitación para ponerme a empacar lo que voy a necesitar.

Paso el umbral de la puerta y dejo mi bolso en una mesa. Encuentro a mi madre en el sofá leyendo algo.

No pasó desapercibido que ella esté aquí tan temprano, son las cuatro de la tarde y ella no sale sino hasta las seis.

Seguro le dieron la tarde libre.

Mmmm sospechoso.

La saludo con extrañeza y trato de subir las escaleras pero me llama.

-Shelley ¿puedes venir un momento?

Oh no.
¿Qué hice?

Eh, faltar a clases ¿Qué no ves?

¿Y si somos fugaces como estrellas?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora