Siempre he amado la noche y sobre todo si el cielo está estrellado.
Hay algo tan relajante y hasta diría que mágico en posicionarse junto a la ventana y mirar hacia el cielo donde un millón de luces te reciben, es una vista hermosa para quién sabe apreciar un instante de esos.
Muchas personas piensan que ese momento de "magia" está en ver la nieve caer, un atardecer o un amanecer; pero creo que un cielo estrellado también es hermoso ante los ojos.
De pequeña solía sentarme en mi ventana todas las noches junto a mi padre para mirar el cielo y el montón de estrellas que lo acompañaban, era un momento muy especial entre los dos. Siempre pensé que era lo que estaba frente a mis ojos lo que hacía único ese momento, pero después descubrí que era con quién lo compartía.
Cuándo mi padre nos abandonó yo solo tenía seis años.
Eso me dolió mucho, el divorcio, el que nunca volviera y que desapareciera de mi vida como si nada. Siempre me pregunté qué hicimos mal mi mamá y yo para que nos dejara y por más que intenté entender, nunca lo hice.
"No todo pasa por algo, a veces solo pasa y ya está. Seguimos o nos estancamos.
La decisión es nuestra."
Recuerdo lo que escribí y joder tenía razón, nunca sabré porqué papá se fue.
Pero el si me dejo consumir por la perdida es una decisión solo mía.
Hubo un tiempo en el que hasta llegué a molestarme con él por dejarnos, por huir de nosotras, por dejar sola a mamá con una niña que terminar de criar y un montón de cuentas que pagar, no quería ni llevar su apellido, llegué a odiarle mucho, pero eso nunca resolvió nada; ese hueco que tenía en el corazón jamás sería llenado nuevamente .
Aprendí a vivir con eso.
A la edad de seis años me tocó ser fuerte por mí madre y por mi ya que ella no lo hacía, yo había perdido un padre, ella, el amor de su vida.
Recuerdo que no lloraba frente a ella para no hacerla sufrir más, pero cuando llegaba a mi habitación descargaba todo lo que sentía, el cielo estrellado ya no tenía nada de especial para mi y aunque he tratado de mirarlo igual que cuando era niña, sigue siendo imposible.
Duele y estoy bien con que duela.
Por eso ya no lloro. He puesto una coraza sobre esos recuerdos que para mí beneficio son pocos. No he intentado buscarlo y nunca lo haré, estamos bien mamá y yo.
¿Quién dijo que necesariamente en las familias debían de haber tres?
Me alejo de la ventana.
Hoy es domingo.
Genial, volvemos a clases mañana.
—"Por lo menos tú puedes estudiar como alguien normal."
Recuerdo lo que me dijo Evander.
Cuándo me llegó su mensaje la verdad me sorprendió mucho ¿su vida un pozo sin fondo? ¿Qué pasó? ¿Por que yo? Y aún más importante ¿qué podía hacer?
He contestado solo tres de esas cuatro preguntas.
Evander me contó un poco sobre su vida.
En realidad lo obligaste.
Él necesita mi ayuda, así que le tocaba cooperar.
Cómo digas.
El caso es que Evander me contó que hace unos años había tenido un accidente, no entramos en muchos detalles y yo respeté eso. Del accidente se habían producido secuelas, principalmente a modo emocional, al enterarse que estaba trabajando en una línea de apoyo y que mi misión era ayudar a alguien, me propuso algo bien interesante:
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¿Y si somos fugaces como estrellas?
Roman pour Adolescents[✔Terminada] Ella lo tenía todo. Le iba bien en las clases. Tenía un lindo novio. Muchos seguidores en Instagram. Su mejor amiga era la más popular de la universidad. Él... No tenía casi nada. Ella publicó un post. Él le comentó. Ella escuchaba...
