VI

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Souya se sintió feliz. Se sintió seguro al ver que Rindou no lo había molestado o preguntado de más por su afición. Souya se nota nervioso e intimidado por la situación, pero el rubio no lo molestó por eso, estaba tranquilo y en paz por haber venido. En definitiva Rindou Haitani era como una pequeña caja de sorpresas agradables. Cada momento que pasaba a su lado le demostraba que había hecho bien en aceptarlo en su vida. 

Rindou se quedó parado frente a la casa de té, se veía feliz.

—llegamos, ven, vamos a pasar un buen rato

Rindou decidió dejar de lado sus miedos y tomó a Souya de la mano para llevarlo a la casa. Souya estaba aturdido, pero empezó a entender y a conocer la personalidad del chico, él no manejaba bien el contacto humano, pero Rindou lo hacía sentir tranquilo y seguro. Pequeños detalles que ambos sintieran mayor comodidad y tranquilidad en el otro.

Adentro un par de empleadas esperaban al rubio. Estas les abrieron las puertas, Souya se sentía incómodo por el exceso de atención, pero una vez que la puerta reveló la vista al lago, el cielo azul, flores y arboles a la vista simplemente se emocionó. Olvidó del sentimiento de vergüenza. Era una especie de pequeño puerto privado. La vista era una belleza. Souya se asomó a la orilla y vio con felicidad como los peces Koi nadaban entre las algas y flores de la orilla.

—¿te gustan los peces, Souya? —Rindou se puso a su lado para verlos

—¿uh? Sí...eso creo, bueno me gustan mucho los lagos, son lindos

La empleada interrumpió el momento al entrar con una bandeja de té, detrás de ella, la otra empleada venía con golosinas, galletas, barras de chocolate y un par de helados. Se retiraron en silencio rápidamente. A Souya le brillaron los ojos, amaba lo dulce. Rindou se limitó a reír bajito.

—Ven Souya, comamos

—No te diré que no —Souya mostraba una sonrisa divertida.

—Bien, esto es lo que haremos. Mientras comemos deberíamos jugar a piedra, papel o tijeras, quien pierda debe responder una pregunta que el otro quiera saber.

—jajaja ese es un juego fácil... ¡Te ganaré!

Ambos chicos sonrieron, después de todo seguían siendo niños a pesar de la vida que llevaban. Rindou lo miró incrédulo.

—siempre le termino ganando a mi hermano ¡no será distinto contigo! 

Ambos empezaron a agitar sus puños y a moverlos frente al otro. Ambos se divertían, estaban a gusto el uno con al otro. Souya enseñó una tijera y Rindou enseñó un puño cerrado

—¡Gané! —Rindou con una sonrisa empezó a comer el helado de frutilla, Souya con el ceño fruncido lo imitó.

—dispara —Souya lo vió con total atención

—bien... ¿Qué te da terror? —Rindou se acomodó las gafas

—buena pregunta...diría que me da miedo perder a una persona que quiera, me sentiría triste, mi mamá, Naho o cualquiera de la Toman... —Souya asentió suavemente

—¿y yo? —Rindou trataba de bromear.

—si me sigues dando helado...yo creo que sí —Rindou sintió tibio dentro de su corazón con aquella imagen, Souya le sonreía y su mejilla tenía pequeñas pecas hechas de helado.

—Bien, ¡vamos! ¡vamos! Sigamos, debo ganarte —Souya empezó a agitar el puño frente a él. Rindou estaba disfrutando cada minuto de esta salida. Y efectivamente terminó ganando todas las preguntas.

—¿Qué amas de ti mismo? 

—puedo defender a los que amo en momentos críticos

—¿Algo que te avergüence? 

Inefable [ Rindou x Souya ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora