Aquella noche fue inolvidable; los cuatro jóvenes disfrutaron al máximo, riendo y creando recuerdos que perdurarían. Al final, cuando llegó el momento de despedirse, Ni-ki se alejó por su cuenta, mientras que Jake y Heeseung se ofrecieron a dejar a Eun-young en su casa. La castaña, un poco preocupada, le pidió al rubio que le enviara un mensaje al llegar a su destino. Aquella noche, habían intercambiado números, un pequeño gesto que prometía mantener la conexión.
Sin embargo, ese mensaje nunca llegó.
[...]
—Confío en que Ni-Ki simplemente decidió faltar a clases —comentó el australiano mientras caminaban hacia la salida.
Eun-Young lo miró, su expresión cargada de angustia. —Le pedí que avisara, pero no lo hizo. ¿Y si le ha pasado algo?
—¿Por qué tanta preocupación por él de repente? —Jake parecía genuinamente curioso.
Heeseung, que caminaba a su lado, le dio un codazo discreto.
—Es normal preocuparse por alguien —murmuró entre dientes.
Eun-Young asintió en silencio, sin decir una palabra. Su mente seguía centrada en Ni-Ki, que en ese momento ocupaba todos sus pensamientos.
Tal vez estaba exagerando. Tal vez Ni-Ki estaba bien y simplemente no le dio importancia a avisar. Pero algo en su interior le decía que había más detrás de su silencio.
—¿Saben dónde vive? —preguntó, casi sin pensar.
Ambos chicos la miraron en silencio antes de intercambiar una mirada significativa.
—No. —respondieron al unísono.
Eun-Young soltó un suspiro derrotado y trató de despejar esos pensamientos oscuros de su mente.
—¿Qué vamos a hacer ahora? —preguntó, su tono un poco más suave.
—Tenemos que ir a la práctica de fútbol. —respondió Heeseung, sin apartar la vista del pasillo.
Jake, por su parte, parecía más distante. Su mirada estaba fija en el suelo, perdido en sus propios pensamientos. Eun-Young, al notar su actitud, redujo el paso hasta quedar a su lado. Con suavidad, le tomó la muñeca para llamar su atención, pues parecía completamente absorto en su propio mundo.
La castaña logró su objetivo cuando el chico la miró, pero para su sorpresa, su mirada era opaca. Ya no parecía tener el mismo brillo de antes, aquel que se reflejaba en sus ojos momentos antes de que mencionara al japonés.
—¿Sucede algo? —preguntó Eun-Young, observándolo con curiosidad.
Jake sonrió levemente y negó con la cabeza. —No, no sucede nada...
Eun-Young frunció el ceño, poniéndose algo seria. En el poco tiempo que llevaba conociendo a Jake, había aprendido a leerlo, a notar cuándo mentía. Sus ojos nunca podían esconderlo.
—Algo sucede —dijo, segura de su intuición.
Heeseung, al percatarse de la tensión en el aire, decidió no involucrarse.
—Me adelantaré al campus, los dejo solos —dijo el de cabello azul antes de salir apresuradamente hacia afuera.
Ahora, en el vacío pasillo, sólo quedaron Jake y Eun-Young. La mirada penetrante de la chica aumentaba la presión, y Jake, claramente incómodo, parecía querer huir de la situación.
—Vamos —dijo él, con un tono nervioso.
Pero la mano de la castaña en su muñeca lo detuvo de inmediato.
—¿Qué te sucede? —insistió ella, con una mirada de preocupación.
Jake negó levemente, y su rostro adoptó una expresión seria.
—No creo que lo entiendas —respondió con indiferencia.
Eso sorprendió a Eun-Young. Estaba a punto de decir algo más, pero el chico comenzó a caminar. Ella se quedó quieta, procesando el comportamiento de Jake. Algo no estaba bien, y ella lo sabía.
—¿Vienes? —preguntó él, girando sobre sus talones para mirarla.
Al ver su mirada perdida, Jake sintió un remordimiento inmediato. Sabía que la chica era sensible y que ese tipo de indiferencia le afectaba. No quería herirla, pero el sentimiento que estaba experimentando no era algo de lo que quisiera hablar, ni siquiera con Heeseung, que parecía entenderlo todo.
Jake caminó hacia ella y se detuvo justo frente a la menor.
—Eunni... —pronunció, con una mirada arrepentida.
Eun-Young, al ver su expresión, sintió que él estaba realmente conflictuado, pero no comprendía por qué. No quería presionarlo, pero a la vez, deseaba entender.
—Disculpa, yo no quiero hablar sobre eso —dijo Jake, sonriendo sinceramente, tratando de que ella lo comprendiera.
Eun-Young lo miró fijamente y, con una sonrisa que se desvaneció rápidamente, le respondió:
—Debiste decirlo desde un principio, que no querías hablar de eso.
Jake, que siempre había sido experto en leer las expresiones faciales, no pudo ignorar la mueca en el rostro de la chica. Le preocupó que ella pensara que no confiaba en ella lo suficiente para contarle lo que realmente sentía, pero la verdad era que no podía abrirse con ella, no cuando lo que le molestaba la involucraba a ella.
—Jake, vamos —dijo Eun-Young, Jake sintió el jalón sobre su manga.
Él asintió, pero antes de seguir caminando, entrelazó su mano con la de Eun-Young. Ella lo miró con curiosidad, pero Jake solo le sonrió, buscando tranquilizarla. Al menos por ahora, ella parecía más tranquila.
[...]
—Oh, vaya, ¿quiénes vienen ahí? —comentó Heeseung con picardía, atrayendo la atención de los demás miembros del equipo de fútbol.Todos giraron hacia donde el subcapitán del equipo miraba y se encontraron con Jake, su capitán, acompañado de una linda chica, claramente de grados menores. ¿Qué hacía ella en compañía del australiano? Aunque ya habían visto varias veces a esa chica con Jake, era la primera vez que los veían tomados de la mano. ¿Había algo más entre ellos?
—Jake sí que no pierde el tiempo —murmuró un miembro del equipo.
La conversación rápidamente giró hacia ese tema, hasta que una rubia apareció y arruinó la escena, interrumpiendo la atención sobre la pareja. La chica se lanzó hacia Jake en un abrazo tan repentino que él casi pierde el equilibrio, y, en un intento por no caer, tuvo que soltar la mano de Eun-Young para sujetar a la rubia que se le abalanzó.
—¿Por qué sostenías la mano de esa? —preguntó la rubia, con un tono infantil y una voz chillona.
—No trataba de meterme con tu novio, chica —respondió Eun-Young, recibiendo una mirada fulminante de la rubia—. ¿Piensas que te lo puedo robar?
Jake, viendo cómo la situación se complicaba, miró a su amiga con una mirada cansada, tal vez pidiendo ayuda mientras la chica lo abrazaba con fuerza.
—Pues así parece, luces como una perra faldera detrás de lo que no es tuyo —escupió la rubia, furiosa.
Jake frunció el ceño, molesto, y estaba a punto de responder, pero al ver la mirada de Eun-Young, quien negaba levemente con la cabeza, se detuvo, evitando que se metiera en la conversación.
—Nos vemos luego, Jake —dijo la castaña, sonriendo amigablemente, aunque con una ligera tristeza en su rostro.
El australiano estaba a punto de seguirla, pero la rubia lo detuvo, lanzándole un reproche que no le correspondía, pues ellos no eran nada. Y ahora, por su culpa seguramente había creado malentendidos con Eun-young. Su necesidad de explicarle algo a la castaña era inexplicable. ¿Por qué sentía la necesidad de justificar sus acciones?

ESTÁS LEYENDO
˚˖𓍢ִ໋🦢˚ 𝐋𝐞𝐭'𝐬 𝐃𝐚𝐧𝐜𝐞 ♬ | 𝐍𝐢-𝐤𝐢 ✔
Fanfiction𝐍𝐊 || Choi Eun-young es una apasionada de la música y el baile. Con el firme propósito de cumplir su sueño de convertirse en una gran bailarina, está dispuesta a dar su mayor esfuerzo, enfrentando todos los obstáculos que se crucen en su camino. E...