Ni-ki se apoyó contra la mesa de la cocina, observando cómo Eun-young revisaba la despensa con atención. El sonido de los paquetes y las latas moviéndose era lo único que se escuchaba en la tranquila habitación. Él se sentó con los brazos cruzados, esperando pacientemente.
—¿Qué quieres comer? —preguntó ella, girando ligeramente la cabeza para mirarlo mientras sacaba un par de cosas de la despensa.
—Lo que sea —respondió él, apoyando su rostro en una mano, sonriendo de manera despreocupada.
Eun-young lo miró con una leve sonrisa antes de volver a centrarse en lo que tenía en las manos. Después de un momento, una idea pareció surgirle.
—¿Te gustaría ramen? —preguntó, tomando un par de paquetes de fideos instantáneos de una de las estanterías.
—Está bien —dijo él sin dudar, mientras su mirada se posaba en los paquetes que ella había sacado.
Eun-young asintió, satisfecha con su elección, y comenzó a preparar todo lo necesario. Colocó una olla sobre la estufa y llenó de agua, mientras Ni-ki la observaba en silencio, disfrutando de la tranquilidad que había entre ellos. Aunque no hablaban mucho, había una comodidad palpable en el aire.
Con una sonrisa, Eun-young se movió rápidamente por la cocina, sacando los condimentos y abriendo los paquetes de ramen. Ni-ki, por su parte, se acomodó en una de las sillas cercanas, con los brazos sobre la mesa y la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante, como si estuviera esperando el momento en que la comida estuviera lista.
Eun-young comenzó a cocinar, concentrada en cada paso. El sonido del agua hirviendo llenó el aire, seguido del aroma de los fideos cocinándose. Ni-ki, aunque distraído, no pudo evitar observar cómo ella se movía con familiaridad en la cocina. Había algo en la forma en que ella preparaba la comida que lo hacía sentirse cómodo, como si estuvieran en su propio espacio.
[...]
—¿Esto es comestible? —bromeó el japonés, devolviendo la misma burla que ella le había lanzado anteriormente cuando ella comió en su casa.
—¡Ya basta! Ni que me fuera a intoxicar a mí misma. —respondió Eun-young entre dientes, tomando los cubiertos con una ligera mueca de molestia.
—Quita esa cara. —Ni-ki soltó una carcajada, intentando aliviar el ambiente—. Lo comeré de todas formas.
Eun-young, aunque avergonzada, observó a su compañero mientras esperaba con nerviosismo su reacción. El rubio tomó su cuchara, hundiéndola en la sopa de fideos, mientras ella no podía evitar morderse el labio, esperando que no fuera un desastre.
Ni-ki la miró por un momento antes de llevar la cuchara a su boca. La castaña observó atentamente cada uno de sus movimientos, sin poder evitar sentir algo de ansiedad. Pero entonces, el chico levantó la vista y, con una sonrisa, dijo:
—Tu comida es deliciosa, Choi. —su tono era sincero, lo que hizo que la chica se relajara.
Las palabras de Ni-ki fueron un bálsamo para su nerviosismo. Sonrió con más tranquilidad y, sintiéndose aliviada, continuó comiendo, disfrutando del momento.
[...]
—¿Me toca a mí ahora? —preguntó Ni-ki, levantándose de su asiento con una sonrisa traviesa.
Eun-young asintió, ya acostumbrada a las dinámicas del juego. Estaban jugando al juego de la mímica, y ella estaba algo nerviosa, esperando que no fuera algo muy difícil de adivinar.
—¿Qué haces? —preguntó la castaña, claramente desconcertada por la expresión en el rostro del japonés.
Ni-ki se quedó mirándola fijamente, pero lo que realmente llamó su atención fue cómo sus orejas comenzaron a ponerse rojas al leer el papel. La castaña no pudo evitar notarlo.
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˚˖𓍢ִ໋🦢˚ 𝐋𝐞𝐭'𝐬 𝐃𝐚𝐧𝐜𝐞 ♬ | 𝐍𝐢-𝐤𝐢 ✔
Fanfiction𝐍𝐊 || Choi Eun-young es una apasionada de la música y el baile. Con el firme propósito de cumplir su sueño de convertirse en una gran bailarina, está dispuesta a dar su mayor esfuerzo, enfrentando todos los obstáculos que se crucen en su camino. E...