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—¡Corran, corran, corran! —gritó Kahyo al frente del grupo, liderando una frenética carrera por los pasillos del edificio.

La unidad iba a toda velocidad, con suerte de que ningún guardia los hubiera detenido aún. El motivo de su prisa era claro: se habían quedado dormidos en la sala de espera, y ahora los resultados estaban a punto de anunciarse. Sin la presencia de Ji-pyeong, su entrenador, nadie los había despertado hasta que un miembro del staff irrumpió en la sala para advertirles.

Corrieron como nunca antes, esquivando obstáculos y personas, hasta que finalmente llegaron a una enorme multitud reunida frente a una pantalla gigante.

—Parece que todavía no anuncian a los ganadores —dijo Ni-ki entre jadeos, apoyando las manos en sus rodillas para recuperar el aliento.

—Tenemos que acercarnos más —propuso Kahyo, visiblemente ansioso al estar en la parte trasera de la multitud.

El grupo comenzó a abrirse paso entre la gente, pidiendo permiso con educación pero también con algo de desesperación. Finalmente lograron llegar a un lugar donde podían ver la pantalla sin obstrucciones.

—Recuerden, nosotros ya ganamos —dijo Eun-young con serenidad, regalándole una sonrisa a sus compañeros. Aunque su expresión era tranquila, sus manos temblaban frenéticamente, traicionando su verdadera emoción.

De repente, sintió una mano cálida que tomaba la suya con suavidad. Era Ni-ki, quien la miraba con una sonrisa reconfortante. Aquel gesto logró calmar un poco su ansiedad, pero el miedo seguía oprimiendo su pecho como un peso inamovible.

Mientras tanto, los miembros del staff corrían de un lado a otro, ultimando los detalles para la transmisión en vivo. El bullicio y el movimiento llenaban el ambiente hasta que, finalmente, todo se detuvo.

—Perdonen la demora, pero al fin tenemos los resultados de las presentaciones —anunció el presentador con entusiasmo, apareciendo por una puerta con un sobre en sus manos.

Eun-young sintió cómo su corazón se detenía por un instante. La visión de aquel sobre, tan pequeño pero tan significativo, la dejó momentáneamente sin aliento.

Los guardias de seguridad, siguiendo al presentador, pidieron a todos que se organizaran. En cuestión de segundos, los grupos comenzaron a alinearse ordenadamente, dejando espacio para que las cámaras captaran todo con claridad. La atmósfera se volvió solemne, y el silencio se apoderó del lugar mientras los corazones de los aprendices latían al unísono, esperando el anuncio que podría cambiar sus vidas.

—Primero que todo, queremos agradecerles a todos los presentes por haberse esforzado tanto para llegar hasta aquí. Sabemos que no es nada fácil superar la fase de pruebas, y ustedes lo han logrado —dijo el presentador con una cálida sonrisa—. Se merecen un gran aplauso.

El hombre comenzó a aplaudir, y poco a poco, los participantes y el público se unieron, llenando el auditorio de vítores y murmullos de ánimo. Los competidores se dedicaban elogios y sonrisas nerviosas entre sí, buscando calmar los nervios.

—En segundo lugar, sé que deben estar demasiado ansiosos por lo que tengo aquí —continuó, señalando el sobre que sostenía en su mano—. ¿Debería abrirlo?

Un rotundo "¡Sí!" resonó desde la multitud. La tensión en el ambiente era palpable, y Ni-ki aprovechó el momento para echar un vistazo a los demás equipos. Todos compartían la misma expresión: nerviosismo, esperanza y determinación.

—Antes de eso... —el presentador hizo una pausa deliberada, arrancando un suspiro colectivo de los participantes, seguido de risas nerviosas cuando él sonrió juguetonamente—. Tranquilos, no me tardaré demasiado. Solo quiero recordarles que hoy contamos con la presencia de reclutadores, y tres chicos de los equipos que ocupen los primeros tres lugares serán seleccionados para trabajar con ellos.

˚˖𓍢ִ໋🦢˚ 𝐋𝐞𝐭'𝐬 𝐃𝐚𝐧𝐜𝐞 ♬ | 𝐍𝐢-𝐤𝐢 ✔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora