CAPITULO 13.

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Valentina.

Mis extraordinarios marcaban una C, sonreí, los había pasado, y sabía que no podía ver una calificación más alta que esa, pero era sin duda, un peso menos que tenía, hice la cuenta, y estuve a una maldita décima de perder mi beca, suspiré aliviada, mientras sonreía por mi calificación, sonrisa que se vio interrumpida cuándo recordé, gracias a quien pase esos exámenes, Michael, después de sus estúpido mensajes de ayer, no había pensado en él, hasta este momento, en el que vi mis exámenes, y supe que si estoy recuperando mis calificaciones es por él, las chicas se sentaron a mi lado, les sonreí.

- Y bien... - Me pregunto Malen con una sonrisa.

- ¡Pase chicas! - Ellas gritaron, y me abrazaron.

- Que bueno Valen, ya estaba sacando el dinero del banco para pagar tu mensualidad. - Dijo Karol, mientras se llevaba un pedazo de ensalada a su boca, yo negué. - ¿Por qué me miras así? ¿No me crees capaz? - Karol era la más rica de nosotras, y sus problemas los resuelve con dinero, era alguien que hacía darme cuenta de que el tener dinero, era la solución a muchos problemas, y yo era el claro ejemplo de ello.

- No todo lo puedes solucionar con dinero Karol, lo hemos hablado cientos de veces.

- Claro Valen lo hemos hablado, pero ya te he demostrado que eso no es del todo cierto, así que, cierra la boca, y come, que, si vuelves a dar al hospital, no me regreso de Europa.

- Tu siempre tan honesta Karol. - Ella asintió con una sonrisa, hace unos meses, 4 para ser exactos, caí en una gran depresión, hacerme caer en el hospital al dejar de comer, y claro, Karol estaba en un desfile de su mama, pero al otro día después de caer en el hospital, ella llego, prometiéndome que mientras ella estuviera a mi lado, no volvería a pisar ese lugar.

[...]

Estaba en casa de Karol, Malena se había ido con Jorge, y según Karol no quería dejarme sola, estaba viendo videos en mi teléfono, cuando me apareció una receta de galletas, mire a Karol, quien me volteo a ver extrañada, era obvio que tenía que agradecerle a Michael, pero era más obvio que no tenía un quinto, así que creo que unas galletas serian un gran, y mísero agradecimiento.

- Karol... ¿Puedo hacer galletas?

- ¿Para Jorge? - Negué. - ¿Para el maestro sexy? - Rodee los ojos ante el apodo que le puso, pero era cierto, era sexy.

- Si, el me ayudó mucho, y yo quiero agradecerle, pero es obvio que no tengo un peso.

- Valen... si quieres dinero para pagarle, te lo puedo dar, lo sabes.

- No Karol, yo se lo voy a pagar, y ya bastante tengo con lo que ustedes me dan, y ya no más. - Rodeo los ojos, y negó, me levanté del sillón y comencé a hacer las galletas, Karol según me ayudaba, pero la realidad es que era muy mala para esto, pero hacia el intento, y ayudaba a distraernos, más a mí, quien parecía un chiste mi vida.

- Listo Valen, ya no doy más. - Me reí, las galletas habían salido, Karol y yo tomamos una, y la probamos, al parecer no éramos tan malas como pensábamos, las puse en un plato y terminé mi galleta. - ¿Él te gusta, cierto? -La miré.

- Conozco a Jorge desde la secundaria, y si, es guapo...

- No hablo de Jorge. Hablo del profesor sexy.

- Estas loca Karol.

- Claro que no, te conozco, y se porque te lo pregunté. No está mal si te gusta Valen, es guapo, atractivo... lo que, si está mal es que te quieras engañar, y no lo quieras aceptar.

Jugando Con FuegoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora