CAPITULO 31.

205 21 7
                                        

Valentina.

Me bajé del coche de Mike después de despedirme de él con un beso, llegué a donde estaba Jorge y lo saludé en la mejilla, estaba nerviosa, no estaba lista para yo hablar con él, pensé que sería mañana, o pasado, pero no, estaba aquí justo ahorita, y no podía seguir con esto, no porque yo de verdad quería estar con Mike en este momento, él dejó de platicar con Gastón y toda su atención se dirigió a mí, me miraba con ese brillo en sus ojos que tenía desde que me conocía, y tal vez por eso me costaba más el hacerlo.

— Necesito hablar contigo.

— ¿Todo bien? ¿Necesitas algo?

— No, todo bien solo si es un poco importante.— Asintió, iba a llevarlo a mi habitación pero mi madre llegó con la pizza, nos saludó y lo invitó a comer, y el gustoso aceptó, subimos a mi habitación y mi madre puso la pizza en la pequeña mesita, Jorge fue quien pidió las bebidas a la habitación, quería pasar un momento a solas con mi mamá, platicar ella y yo solas, pero al parecer no se pudo, ellos dos platicaban y yo solo contestaba cortamente, terminamos de comer la pizza y mi madre se fue a su habitación a arreglarse para irse, detestaba que trabajara de esa manera, su cara se veía cansada, tenía ojeras, y estaba notoriamente más delgada, todo esto le estaba afectando y yo no sabía cómo ayudarle, llevábamos ya semanas en el hotel, ahora tendríamos otra deuda aquí, y aunque Gastón no nos lo dijera, lo estábamos haciendo perder dinero.

— Dime linda, ¿de qué querías hablar? — Suspire pesadamente, no había marcha atrás, yo ya había tomado mi decisión, y era momento de seguir adelante.

— Jorge, yo te quiero mucho, lo sabes, ¿cierto? — El sonrío.

— Lo sé, y yo te quiero más. He disfrutado estos meses a tu lado como no tienes idea.

— Jorge yo ahorita tengo muchas cosas en la cabeza, y no siento que siga preparada para mantener una relación contigo. — La sonrisa desapareció de su rostro, y yo me tuve que aguantar para ser fuerte y seguir. — Yo te quiero de verdad, pero no quiero seguir siendo pareja.

— ¿Por qué? ¿He hecho algo con lo que tú...

— ¡No! De verdad que no, haz sido muy lindo, pero yo ahorita quiero enfocarme en otras cosas, como en mi madre, en la escuela, viene la universidad...

— No me dejes Valen. Yo puedo ayudarte.

— No se trata de eso, yo solo necesito tiempo, ha sido todo muy caótico, dame tiempo, necesito enfocarme en otras cosas.

— ¿Que pasa Valentina?

— Nada, solo soy yo el problema.— Admití. — No eres tú Jorge, soy yo y mis problemas.

— Dime que tengo que hacer Valen...

— Nada, de verdad, solo quiero tiempo, lo único que puedes hacer, es respetar mi decisión.— No dijimos nada más y él salió de la habitación, no sin antes despedirse de un beso en mi  frente, hice una mueca y cerré la puerta, dejando que las lágrimas cayeran, me sentía mal, era cierto, yo no tuve que haber dejado que esto llegara hasta aquí, no a estas instancias, no haberlo lastimado, no debí aceptar ser su novia, unos golpes en la puerta me sacaron de mis pensamientos, me limpié las mejillas y abrí, era mi madre.

— Cariño ya me voy. ¿Que pasa?

— Nada.

— Valen... me quedan unos minutos aún, dime.— Dijo entrando a mi habitación y llevándome a la cama para sentarnos.

— Jorge y yo digamos que éramos novios.

— Eso ya lo sabía cariño, pero ¿pasó algo?

— He terminado con el.

Jugando Con FuegoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora