Michael.
La madre de Valentina había llegado al juzgado, se podía ver los nervios a kilómetros, yo estaba con Claudia, quien me había traído los últimos papeles, que había mandado a ponerle el sello del despacho, le agradecí y saludé a Nadia, no sabía si Constanza Zenere se presentaría, o solo iba a mandar a su representante legal, pero si tenía que prepararla por si la veía, otra de las razones por las que no quería a Valentina aquí.
— Ahí está la bruja de mi suegra.— Me reí por lo que dijo, pero efectivamente, Constanza Zenere había llegado, una mujer elegante, venía con una falda negra larga de tablones, unos grandes tacones del mismo color y una blusa a juego, como si viniera a un funeral, con lentes oscuros y una bolsa de mano. Vio a Nadia y se acercó a ella, me puse a su lado y guardé los papeles.
— Valla, hasta que te dignas a darme la cara.
— No tiene nada que hablar con mi cliente.
— Me vestí de negro, porque esto para mí, es tu funeral, una vez que te gané, y me quedé con lo que tú quieres quitarle a la memoria de mi hijo, no quiero saber nada ni de ti ni de tu hija
— No te permito que menciones a mi hija, ni a mi esposo, porque fuiste tú quien lo llevó hasta ese punto, y no permitiré que te quedes con el patrimonio de nuestra hija. Así que esto lo hago también por la memoria de mi esposo.
— Tu lo llevaste hasta ese punto, con tu mediocridad, mi hijo tenía la vida resuelta, y se tuvo que enamorar de una enfermera de cuarta, que le busco un padre a su hija.
— Te guste o no, Valentina es hija de Sergio, lleva su apellido, y por desgracia, lleva tu sangre.
— Si me disculpan, mi cliente no tiene nada más que decir.— Constanza me miró de arriba abajo, y después se fue. — Todo saldrá bien. — Ella asintió y yo traté de mantener la calma.
Los alegatos habían empezado ya, el abogado de Constanza era bueno, pero debía admitir que mi secretaria también lo era y había sido ella quien había hecho llamadas e investigaciones para desmentir todas las pruebas que ellos pudieran traer, los mensajes hacia Valentina no habían contado como pruebas, pero si el video, y las fotos, todo se empezó a complicar cuando querían traer a Valentina para hablar con ella y hacerle un par de preguntas sobre su abuela, pero me negué, alegando que Valentina era menor de edad, y que su madre temía por su seguridad, así como una orden de restricción para ella contra su abuela, el juez no demoró en aceptarla al ver las amenazas que había recibido, demoraron un gran tiempo en darnos respuesta, para decirnos que mañana habría otra audiencia y con suerte podrían determinar de quién era la casa.
Note a Nadia un poco pálida, y faltándole el aire, la ayude y me ofrecí a llevarla al hotel, y así evitar que Constanza la siguiera jodiendo.
— Muchas gracias por esto.
— Nada que agradecer, mañana tendremos otra audiencia, descanse, se ve mal, y necesito que esté bien , hágalo por Valentina.— Ella asintió y se metió al hotel, esperé a que la perdiera de vista y me fui a mi casa, había sido un gran día de trabajo.
[...]
La llamada de Valentina llegó cuando estaba trabajando, pero no me pude negar, no la había visto casi hoy, y si me hacía falta estar con ella, más porque la sorpresa que me tenía Fay cuando llegué, había sido de la mierda.
Demanda por abandono de hogar.
Ni siquiera se porque habría sido abandono de hogar, si ella literalmente me había engañado, lo que me pedía Rachel era una burla, quería que la siguiera manteniendo alegando que la había dejado desamparada, ridícula, estuvimos casados por poco tiempo, y si dinero era lo que quería, se lo daría, sin reproches, sin peleas, pero no solo era eso, también quería reparación de daños, y una carta poder para ser mi socia en mi despacho, y eso sí que no, no me ayudó a construirlo, no se merece nada de ahí, sin contar que ni siquiera estábamos por bienes mancomunados, y sabía que solo lo hacía para estar cerca mío, así que era un rotundo no.
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Jugando Con Fuego
RomanceValentina Zenere tenía una vida casi perfecta... o al menos eso parecía antes de que la muerte de su padre la derrumbara por completo. Sus calificaciones se desplomaron, su beca peligra y cada día en la escuela se siente como una cuenta regresiva ha...
