Valentina.
Michael me llevó al hotel, la lluvia aún seguía, pero en menor intensidad, me adentré al lujoso lugar, y tomé mi teléfono, iba a mandarle un mensaje a mi profesor, pero me detuve al ver a mi novio caminar hacía a mi, suspiré, Jorge me había gustado por mucho tiempo, y tal vez la Valentina de hace un año se sentiría soñada con tenerlo de novio, sin embargo, la Valentina de ahora, se siente culpable. Me saludó con un beso en mis labios, le sonreí, y subimos a mi habitación, él pidió room service, y yo me dispuse a buscar una película, pero no tenía cabeza para eso, mi mente no sacaba de la cabeza a Michael, bufé, odiaba no poder sacarlo de mi estúpida cabeza, Jorge se acercó a mí, le sonreí, tomó asiento en la silla de la pequeña mesita que había en la habitación, me acerqué a él.
-¿En qué piensas?
-En nada.-Mentí.
-Hay una cena de negocios de mi padre, será aquí en el hotel, vendrán sus socios y algún otro inversionista. ¿Te gustaría acompañarme?
-Si, claro. -Era obvio que esas fiestas no eran los mío, gente adinerada y pulcra, pero no tenía excusa para decirle que no, y menos después de todo lo que ha hecho por mi, se levantó de la silla y fue a contestar una llamada de su padre, yo me levanté igual, y me dirigí al balcón, las gotas de lluvia aún seguían cayendo, mordí mi labio inferior, no sabía si Mike había llegado a su casa. El tacto de Jorge me hizo volver a la realidad, el me sonrió, me tomó de la cintura, y me pegó a él, su tacto se sentía frío, sin chispa, sin embargo, el tacto de las manos de Michael en mi cintura se sentían como chispas de fuego, me acerqué a los labios de Jorge, y los bese, no como él me besaba, si no como yo besaba a Michael cuando lo tenía cerca, no quería un beso dulce, ni lento, quería uno que me hiciera sentir deseo, deseada, quería un maldito beso que me hiciera perder la cabeza, el recuerdo del momento con Mike en su casa hace un rato vino a mi, sus manos en mis muslos, tocándome, su lengua y la mía jugando, todo eso estaba en mi cabeza como una película, la cual se vio interrumpida por Jorge alejándome de el.
-¿Todo bien?
-Si, solo que.-Me rasque la nuca, ¿cómo le decía que quería follar con él para olvidar a nuestro profesor? -Quiero... -El se quedó callado esperando a que continuara, ¿tan difícil era entender que quería tener sexo?
-¿Qué quieres, Valu?
-Dar el siguiente paso.-Se me quedó viendo.
-¿Te refieres a hacer el amor? -Lo miré. Hacer el amor, nunca lo había hecho, con Michael era más que claro que no hacíamos el amor, así que con Jorge supongo que eso sería.
-Si, eso.
-¿Tú estás segura? -Asentí.-Quería preparar algo lindo y especial.
-No hace falta, me siento lista. -Mentí, antes de que pudiera contestarme, lo bese, él me tomó de la cintura, y me pegó a su cuerpo, no era un beso apasionado, pero supongo que eso llegaría después, nos dirigimos a la cama, y él me acostó suavemente, mis manos estaban por debajo de su playera, y las suyas seguían a lado de mi cintura, se puso encima mío sin dejar caer su peso, y su mano acarició mi abdomen, no había calor en mi cuerpo, eso era obvio, pero supongo que eso vendría después.
Supuse mal.
Quité mí ropa, porque parecía que él jamás lo haría, él estaba en boxer, su miembro estaba erecto, no se veía tan grande como el de Michael, a decir verdad, lo comprobé cuando lo dejó caer su boxer, quité mi pantaleta, y rodeé con mis piernas su cintura, sentía su miembro en la entrada de mi feminidad, y quedé esperando a que siquiera la acariciara, pero no pasó, sacó un preservativo, y metió su miembro en mi, dolía un poco, a decir verdad, y creo saber el porqué era, no estaba lubricando, no estaba excitada.
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Jugando Con Fuego
RomansaValentina Zenere tenía una vida casi perfecta... o al menos eso parecía antes de que la muerte de su padre la derrumbara por completo. Sus calificaciones se desplomaron, su beca peligra y cada día en la escuela se siente como una cuenta regresiva ha...
