Michael.
Tener sexo con Valentina había sido verdaderamente placentero, como siempre que follabamos, nuestros cuerpos eran magnéticos, encajaban a la perfección, así que el hecho de tan solo imaginarla follandose con Jorge, que él la conociera a tal punto de robarle unos orgasmo me carcomía por dentro, era como si quisiera que él supiera lo bien que la pasamos, que me dio su virginidad, y que seguimos viéndonos aún cuando es su novia, que sus ramos de flores no sirven para ni un carajo, y sus muestras de cariño frente a toda la escuela, eran ridículas.
Azote los cubiertos a la mesa, haciendo que Fátima se sobresaltara y pegara un brinco genial, ahora tendría que darle explicaciones.
- ¿Que te pasa? -La miré mal.
- Nada.
- ¿Es referente a tu niña? - No contesté, ella se llevó el vaso de jugo de manzana a su boca, y bebió un poco, pero aún con eso pude ver su pequeña risita. -Cuéntame.
- Deja de burlarte.
- Vamos Mike no puede ser tan malo.
- Me acosté con ella.
- ¿Enserio? No puedo creerlo. - Dijo con un tono más que sarcástico, y volvió a reírse. - ¿Qué ha pasado?
- Pues que el sábado tuvimos sexo y simplemente me dijo que ya había acabado todo entre nosotros, que no follariamos, que solo éramos alumna y maestro. No le he dicho la razón por la cual me estoy divorciando.
- ¿Te gusta de verdad? - La mire, buscaba una vez más, meterse a mi cerebro.
- Si, me gusta. - Dije sinceramente. - Tiene novio Fátima, y sabemos en el fondo que no es correcto.
- Tienes que olvidarla entonces. No puedes simplemente querer atarla a ti, cuando tú ya viviste Mike, tiene 17 años, y no es justo que ella teniendo novio, tenga que lidiar con alguien que no le habla sinceramente, búscate otra mujer, que se conforme con lo que le puedas ofrecer, porque al parecer, Valentina no está dispuesta a conformarse siendo tu amante.
- ¡No es mi amante Fátima!
- ¡Si lo es! Si tú le hablaras claro, tal vez ella te diría como se siente Mike. Pero no le dices nada, solo sabe que estás casado, CA-SA-DO. Yo soy la primera en decirte que sigas tu vida, pero no así Mickey. -La miré mal por el apodo, pero no parecía importarle.
- Hoy la he visto con su supuesto novio, sentí... como bolas de fuego dentro de mi estómago, una sensación extraña, como si...
- ¿Te pusiste celoso?
- No soy un hombre celoso Fátima. - Ella rodó los ojos. - No quiero dejar de ayudarla, hoy la escuché hablar con sus amigas de que necesita un empleo, y yo... yo me he ofrecido a ayudarla, otra vez.
- Bien... solo te digo que pares con esto. No puedes hacer lo mismo que te han hecho a ti.- Suspire, ella recogió los platos y fue a lavarlos.
Valentina Zenere. Joder.
Fátima volvió al comedor conmigo, ya con sus cosas en mano, me levanté de mi asiento y la acompañé a la puerta.
- Nos vemos mañana Mike, cuídate. Te quiero mucho, no lo olvides, tampoco olvides lo que platicamos ¿si? Empieza a soltar el pasado, si no, solo te atormentará y no te dejará continuar. - Asentí.
- Ve con cuidado Fati. - Abrí la puerta y estaba Valentina a punto de tocar el timbre, Fátima me miró discretamente.
- Hola. - Dijo en tono bajo, Fátima le sonrió.
- Debo irme, te quedas en tu casa. -Se despidió de ambos y salió, no sin antes hacerme unas señas raras, como ella.
- ¿Que haces aquí? - Dije dejándola pasar.
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Jugando Con Fuego
FanfictionValentina Zenere tenía una vida casi perfecta... o al menos eso parecía antes de que la muerte de su padre la derrumbara por completo. Sus calificaciones se desplomaron, su beca peligra y cada día en la escuela se siente como una cuenta regresiva ha...
