CAPÍTULO 20.

211 17 4
                                        

Michael.

Llegué por Fay en menos de lo que quisiera admitir, me abrió ella aún en pijama, la apure y se metió a bañar y cambiar, decidí que se arreglaría en el coche, no había tiempo que perder, necesitaba ir al estúpido cine, sin contar claro que ni siquiera sabía cuál, pero habían 4 cines cerca de nuestros rumbos, así que iría a todos, Fátima iba hablándome de porque le había llamado para sacarla de su casa, pero decidí ignorarla, llegué al primer cine, ni rastro de ella, volví al coche donde se había quedado Fátima a arreglarse y conduje al otro, gracias al cielo ese era, tomé de la mano a mi acompañante y me acerqué al kinder que parecían esos cuatro, estaba haciendo la actuación de mi vida estaba seguro, compré los boletos y alcancé a Fátima que ya había pedido las palomitas, nos alejamos un poco de ellos para ir a la sala.

- ¿Por qué me besaste idiota?

- Porque quiero que ella sienta los mismos celos que yo estoy sintiendo ahora mismo.

- Michael, si no la quieres para algo serio, ¿Para que todo este teatro?

- No sabes nada.

- Se que te gusta, pero también siempre hablamos, evades tener algo serio con ella, o con alguien. Y te lo digo porque soy tu amiga, si no quieres nada serio, déjala ser, su novio la quiere, y mucho.

- ¿Tú que sabes? Ni son amigas.

- Mike, la mira como si no existiera nadie más, y siempre está abrazándola o tomándola de la mano.

- Eso también lo puedo hacer yo.

- En privado. - me corto.- A Valentina no le costaría nada enamorarse de su novio después de lo que he visto. - Nos sentamos en nuestros asientos y la miré mal, ¿y si tenía razón? No. No dejaría que la tarada de Fátima me hiciera retroceder, no no no y no.

Vi a Valentina salir de la sala después de que su novio contestó el teléfono, la seguí hasta el baño después mujeres.

-¿Es algún fetiche acaso? - Me reí.

- No tengo la culpa de que siempre se me dé la oportunidad en un baño de mujeres.

- ¿Que haces aquí?

- Vine por ti.

- Puedes irte, vine con mi novio, por si no te diste cuenta.

- No me importa Valentina. No puedo sacarte de mi cabeza, no puedo simplemente saber que no estás conmigo.

- ¿Terminaste? Porque quiero hacer mis necesidades.

- Hazlas, no tengo problema. No me iré hasta que me escuches.

- Pueden entrar y verte.

- No me importa. - Ella rodó los ojos.

- Solo déjame ser Michael, tú no quieres nada serio, yo tengo novio.

- Estoy dispuesto a intentarlo por ti. De verdad. - Ella me miró con cara de sorpresa. - ¿Que quieres? Solo dímelo. - Me acerqué a ella, y junté su frente con la mía. -¿Que debo hacer para que me creas que estoy dispuesto a intentarlo?

- ¿Intentar que?

- No te hagas la payasa. - Ella contuvo una pequeña sonrisa. - No quiero que estés con el, quiero que estés conmigo.

Jugando Con FuegoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora