Capítulo 2

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Ariana POV's:

Otro maldito día respirando. Como ya era costumbre abandoné mi sala común para dirigirme al Gran Comedor. Las grandes puertas de madera se abrieron cuando me paré frente a ellas y el escándalo de los hambrientos estudiantes llenó mis oídos. Mis orbes recorrieron la mesa de Gryffindor hasta dar con mi estúpido hermano. Mis pasos se dirigieron a él y a su también estúpido amigo Frank, los odiaba por igual.

—Buen día.— murmuré.

—Hola, piojo.— me lanzó una papa frita al cabello.— Papá envió una carta hoy, quiere saber que sigues sus instrucciones.

—Eso hago ¿no? Estoy sentada con malditos leones.

—Uuuuh, que boca tan sucia. ¿Así piensas besarme?— Frank se metió en nuestra conversación.

—Es que no tengo ningún interés en besar a un sapo como tú.— me levanté y agité mi cabello.— Perdí el apetito al pensar en besarte, gracias. Provecho.

Caminé de nuevo hacia la salida, todos los días eran iguales. Malditos lunes.

—¡Ari!

Me detuve girando sobre mis talones. Abraxas Malfoy corría hacia mí con dos panqueques en la mano.

—No me gusta que te saltes el desayuno. Te traje esto.

—Muchas gracias, Xas.— murmuré enternecida. Había elegido mis sabores favoritos para tomar los panques: chocolate y nuez.— No soporto desayunar con ellos.

—Yo no soporto verlos y oler la suciedad de ese impuro.

—Apesta.— continué con la broma.

Ambos reímos y di una mordida al panque de chocolate. Abraxas colgó su brazo en mis hombros y caminamos por los pasillos.

—Te llevaré a pociones, Slughorn me ama.

—Él habla muy bien de ti y de Riddle.

—Riddle es una gran persona, me enteré que se conocieron el otro día.

—Él es un ser muy oscuro, tiene el corazón podrido.

—Cariño, no digas esas cosas.— me regañó mi platinado amigo.— Todos merecemos segundas oportunidades, él no tuvo una vida como la nuestra.

—¿No?

—No, linda. Deberías darle una oportunidad antes de juzgarlo.— se acercó más a mi oído.— Creí que los Hufflepuff's no eran prejuicios.

—No lo soy.— salté a la defensiva.— Al profesor Dumbledore no le gusta Tom y ayer intentó entrar a mi cabeza.

—¿Eso hizo? Tú eres la mejor en Oclumancia.

—Lo soy.— aseguré.— No le permití entrar, creo que él esperaba encontrar el camino libre a mis pensamientos.

—Para él eres un enigma, a veces ni siquiera yo te entiendo. Eso es jodidamente atractivo.— fruncí el ceño y lo miré directamente a los ojos. Con su pulgar derecho quitó migajas de mis labios.— Claro, es jodidamente atractivo si no se trata de tu hermana. Y tú eres más que mi familia.

Me encogí de hombros y terminé mi primer panque, empezando a mordisquear el otro. Recargué mi cabeza en su pecho mientras continuamos caminando. Nos detuvimos frente al aula de pociones, dentro podía escuchar a Slughorn alabando a alguien.

—¡Muchacho, que inteligente!

—¿Profesor?— asomé mi cabeza.

—¡Ah, Ariana, Abraxas! Vengan aquí, nunca he podido presentarlos. Tom, ella es Ariana Potter, una prodigio como tú.

CRIMINAL | Tom RiddleHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora