El poder de las semillas del ermitaño

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—¡Abuelita, cálmese! —exclamó Omar.

El saiyajin apareció frente a Kakashi en un instante y detuvo el golpe de Chiyo con una sola mano.

La anciana abrió los ojos con sorpresa, pero no se detuvo ahí. Con rapidez intentó atacar nuevamente, esta vez dirigiéndose hacia Omar. Sin embargo, el muchacho bloqueó el segundo golpe usando la otra mano.

Chiyo sonrió apenas.

Y, de pronto, jaló al joven hacia ella.

Su rodilla impactó de lleno contra la mandíbula de Omar.

—¡Omar! —exclamó Naruto.

Todos en la habitación quedaron boquiabiertos.

El golpe había sido brutal.

Sin embargo, el saiyajin apenas retrocedió un paso antes de acomodarse la mandíbula con tranquilidad.

—Vaya… ahora veo por qué no hay que subestimar a tu rival —comentó como si nada hubiera ocurrido.

Chiyo señaló a Kakashi con furia.

—¡No he olvidado lo que hiciste! Deseaba que llegara este día, Colmillo Blanco de la Hoja, para poder cobrar venganza por lo que le hiciste a mi hijo.

Kakashi levantó ligeramente las manos.

—No, no, no… verá, yo no soy…

—¡Deja de hablar! —gruñó Chiyo.

Omar suspiró mientras se sobaba la barbilla.

—No es mi especialidad pelear con mujeres… y menos ancianas.

Ebizo dio un paso al frente.

—Míralo bien, Chiyo. Fíjate, por favor. Es cierto que tiene cierto parecido… pero él no es el Colmillo Blanco.

Kakashi levantó una mano con tranquilidad.

—Hola.

—Además, el verdadero Colmillo Blanco murió hace mucho tiempo —continuó Ebizo—. ¿Recuerdas? Cuando te enteraste, te llenaste de frustración porque jamás podrías cobrar venganza. ¿O me equivoco?

La anciana guardó silencio unos segundos.

Luego soltó una risa nerviosa.

—Oh… bueno… ya no importa.

Naruto sudó frío.

—Qué miedo…

Baki volvió su atención hacia la cama.

—Kankuro…

Sakura avanzó hacia el paciente mientras recogía su cabello y lo sujetaba.

—Déjenme revisarlo.

Temari levantó la mirada rápidamente.

—Por favor.

La pelirosa observó alrededor antes de hablar con firmeza.

—Será de mucha ayuda si despejan esta habitación.

—Por supuesto, Sakura —respondió Naruto de inmediato.

Mientras todos comenzaban a moverse, Omar revisaba desesperadamente los bolsillos de su chaqueta.

—¿Dónde las puse? Sabía que traje unas cuantas por si acaso. Carajo… las dejé en la mochila. Me lleva la…

Sakura ignoró el ruido detrás de ella y se concentró completamente en Kankuro.

Sus ojos recorrieron las heridas del titiritero apenas unos segundos.

Mi Nueva Vida Parte ll - (Remake)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora