Chifuyu trata con todos sus esfuerzos que ToMan salga de ese pozo en el que está hundido para recuperar lo que era antes, para cumplir el sueño de Baji y que sea esa ToMan que solía ser. Sin aliados, sin ayuda, se verá obligado a recurrir a su últim...
Un nuevo día había comenzado con un Chifuyu cansado y sin ganas de salir de la cama. Tenía pequeñas bolsas negras debajo de sus ojos por no poder dormir lo suficiente anoche por estar pensando tanto en ese extraño sueño que tuvo y el cual aun seguía rondando por su cabeza.
Con pereza se removió entre las sábanas, sintiendo algo acostado a su lado. Al mirar, se encontró con Peke J, que soltó un pequeño "prr" cuando sintió la mano de su dueño acariciando su negro y suave pelaje. El gato quiso acurrucarse junto a Chifuyu para seguir durmiendo, pero Chifuyu se levantó antes de que pudiera hacerlo. No quería que Peke J se pusiera cómodo y luego tuviera que quitarlo, odiaría hacerlo.
Mientras su gato se estiraba y lavaba, Chifuyu se vistió con el primer traje que sacó de su armario. Se fijó en la hora mientras desconectaba el cargador de su celular. 06:30 a.m, decía en la pantalla, se había levantado unos minutos antes de que sonara el despertador.
Salió de la habitación con Peke J caminando detrás de él. Al entrar en la sala se encontró con un Kazutora aún dormido y con un hilo de salíba bajando por la comisura de sus labios. Evitó reírse y fue a la cocina, donde alimentó al gato mientras la cafetera preparaba su café. Sacó su celular mientras esperaba y su gato comía, respondiendo los mensajes de Naoto y de su madre que tenía pendientes.
Tomó el café sentado en la pequeña mesa de la sala, viendo las redes sociales. Kokonoi había viajado a Europa junto con Inui y había subido fotos de su costoso viaje. Los envidió, pero luego pensó que era ridículo si tenía en cuenta que él nunca gastaba tanto dinero a pesar de tener miles de dólares en una cuenta bancaria, le sentaba mal gastar dinero sabiendo como lo producía.
Al terminar de desayunar, lavó la taza que usó y le dejó algo de dinero a Kazutora sobre la mesa junto con una nota que decía "paso por ti a las 18:00" pues a esa hora tendrían que juntarse con Naoto como habían acordado.
Salió de la casa, viendo desde la puerta a Kazutora durmiendo plácidamente en el sofá. Sonrió mirando el tranquilo rostro del chico y susurró un pequeño "ya me voy", antes de cerrar la puerta para irse.
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Al entrar en el edificio, Chifuyu fue cargado de trabajo, tomarse apenas unos días significaba luego tener mucha tarea pendiente. Fue hasta su oficina y suspiró viendo las miles de carpetas de las que tendría que ocuparse por el resto del día. Sería trabajo duro, pero tendría que empezar desde ya.
Las horas pasaron hasta llegar el medio día, Chifuyu estaba tan inverso en su trabajo que no se había dado cuenta de que su estómago había empezado a hacer extraños sonidos pidiendo comida. Tenía el ceño fruncido y pequeñas gotas de sudor bajan por su frente junto con las cenizas del cigarrillo que quedaban en el cenizo a un lado de todas esas carpetas de las cuales se estaba encargando.
— ¡Chifuyu!— La puerta se abrió con brusquedad, escuchándose un fuerte golpe y asustando al castaño, pero rápidamente se le fue el susto al reconocer la voz de Hanagaki.