EXTRA 1

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«Mejor no me busques,
ya no quiero que me encuentres.»
~W. Moreno.

CAPÍTULO
𓆩 ETHAN Y JEDER 𓆪

Con 5 años.

La señora Blanchet estaba a punto de estallar en mil pedazos por mi comportamiento. Así que mejor desaparecí para no tener que escuchar sus gritos.

En realidad... no me sorprende—siempre lo terminaba haciendo—. Todos terminaban cansados de mi en algún momento. De verdad, me lo repiten cada día a todas horas.

July, mi compañera de habitación, por alguna razón ha empezado a ignorarme.

No la culpo. Ayer, rondando éstas horas, ella y la señora Blanchet habían llegado a un acuerdo para llevársela a vivir con unos padres adoptivos. July estaba muy feliz.

Supongo que esa es la razón.

July era encantadora. Tenía suerte. Mucha suerte.

En realidad, todos queremos una familia. Así que July es afortunada. Pero cada día cuenta, y cada vez es más complicado encontrar a padres interesados, como dice la señora Blanchet.

El fin, ahora siempre que entro en la habitación, la veo con otra chica. Una chica de piel morena, donde ambas me ignoran y siguen a lo suyo como si yo no existiera.

Creo que me di cuanta muy tarde de que July no me ignoraba por su marcha. Pero... no la culpo. No suelo tener amigos por mucho tiempo, y menos aún en este sitio.

Pero de verdad creí que July era mi amiga.

Una semana después...

Ayer en el desayuno, la señorita Blanchet nos había dicho que hoy iban a llegar un par de chicos y chicas nuevos de un centro de acogida fuera de la ciudad.

Estábamos obligados a ir a una clase de bienvenida. Pero bueno, yo no quería asistir. Así que me escondí en la cocina. Pasaba mucho tiempo allí cuando quería pasar lejos de la señorita Blanchet y sus tontas reglas.

La señorita Blanchet dice que debería relacionarme con más frecuencia, pero ¿para qué? La gente siempre se va y el trabajo que hice en conocer amigos, a esa persona, siempre queda perdido.

No hice mucho aparte de leer un libro que me había dejado July hace muchos días, cuando éramos amigas, pero dudo que lo quiera devuelta. Sigue sin hablarme.

Cuando la tarde hizo su aparición, empezaron a llegar el personal de cocina. Iban a preparar la merienda.

Así que me fui de allí y volví a paso lento a mi habitación. No tenía hambre, así que podía pasar de comer si tenía suerte de que la señorita Blanchet no viniera a por mi de las orejas...

Cuando iba a girar por el pasillo, me caí de golpe al suelo.

—Mierda.—dije para después poner una de mis manos en la boca.

Aquí no se podían decir palabras malas. Pero... a mi me gustaban, me parecían graciosas y útiles.

—Oh, lo siento, lo siento mucho...

No se quien era aquel chico de ojos verdes y oscuros, pero estaba segura de que no lo conocía... Pero, no era eso lo que me importaba... Si él llegaba a decirle a la señorita Blanchet que había dicho una mala palabra... Estaba en graves problemas.

—¿Estás bien?—me ayudó a ponerme en pie—Lo siento, me he perdido y...

—¿Eres uno de los chicos nuevos?

Solo amigos Donde viven las historias. Descúbrelo ahora