- Es una mala idea. - Alegó Alex, cuando Rubén le contó que se mudaría con un par de universitarios que no conoce de nada. - Demasiado mala, incluso para ti.
- Exageras. - Respondió. - ¿Qué tan mal podría salir?
Bueno, es que igual y si los conoce d...
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Esa mañana, Nieves despertó y lo primero que notó.. fue que algo había cambiado. Es decir, ella siempre sintió que pasaba algo diferente con su hermano y la pareja; pero, por alguna razón, cuando Rubén la despertó para ir al colegio, le pareció que la sonrisa y actitud del mayor poseía un brillo nuevo y especial. Cómo cuando abres las cortinas y dejas pasar la luz del sol después de días con nubes tapando el cielo.
Se sintió tratada con una dulzura potenciada. Su hermano es atento con ella, cariñoso y simpático. Pero esa dichosa mañana, entendió que había más. Los panqueques con una ración extra de frutillas, la leche con malvaviscos a pesar de ser "solo para las pijamadas".
— Hermano...
— ¿Mnh? — Está segura de que es la primera vez que lo ve poner musica para hacer el desayuno, y bailar al ritmo.
— ¿Pasó algo ayer?
Rub se volteó a mirarla con sorpresa, solo para reírse bajito y mirarla con serenidad.
— No tienes ni idea, mi querida hermanita.
Bastaría con reflexionar durante el día. Jugó con sus compañeros de clase y aplaudió cuando la profesora premio los logros de algún pequeño que sacó buena nota. Dibujo y se esforzó por pintar sin salirse de la línea, como Samuel le enseño.
Pasó parte de la tarde con la señora Álvarez, haciendo tarea y mirando atenta la maestría con la que la mujer borda un bello mantel. Con los ojitos brillantes siguió la punta de la aguja durante media hora.
Finalmente, Guillermo llegó a buscarla, siendo el primero en librarse de las clases de la universidad. Él también estaba distinto; ella jadeo cuando se encontró con el descubrimiento. Díaz la peino y le hizo un bonito par de trenzas, además, las adorno con listones color celeste pastel.
Nieves no podía de la emoción. Mimada como siempre, pero distinto a la vez. Termino saltando de un lado a otro durante el resto del día, deseando con todas las fuerzas de su vivaz corazón, que le revelen una ansiada realidad. Pidió a Sam que pintara con ella y el lo hizo; solo logro que su alegría incrementara.
Ninguno de los tres universitarios dijo o dio indicio fidedigno de nada. Solo prestaron preciada atención a la criatura, que acabo lo suficientemente cansada como para dormitar sobre los brazos de Doblas.
Sus pelirrojos mechones volvieron a recibir el cuidado de las expertas manos del albino. Fue arropada perfectamente por el azabache. Y arrullada por la voz del castaño.
— Hermanito... — Susurro adormilada, con los ojitos pesados. — ¿Te quieren?
— Me quieren. — Concedió él. — Y yo los quiero.
— Que bonito... — Y se durmió.
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Con la niña dormida, los tres se fueron a sentar en el sofá. Le bajaron el volumen a la televisión y allí se quedaron guardando silencio un rato. Tomados entre los tres de las manos.
— ¿Se habrá dado cuenta? — Pregunto Guille.
— No creo... — Dudó Samuel.
— Yo creo que si... — Contradijo Rub. — Estoy feliz, estamos felices. — Suspiró un poco antes de sonreír como el enamorado que es. — Y yo, todo lo que quiero es compartir mi felicidad con las personas a las que le tengo aprecio.. así que, probablemente lo notó.
Ha alcanzado la cúspide del sentimiento, tan encantado por haber materializado las cosas al hacer del concepto algo formal.
Amor. Puro y precioso amor.
Curioso y extraño romance entre los tres, pero igual de especial, íntimo y empalagoso que cualquier otro. Con la característica de ir más allá de lo efímero.
Porque cuando además de plantearte un futuro al lado de quien amas, sientes que quieres quedarte y que te quieren cerca, cuando de alguna forma comprendes que han roto con barreras que otros corazones no pudieron atravesar... Es otra cosa, una dimensión diferente, única. Llena de dicha, de cariño sincero y deseo romántico.
Es lindo, es tierno, es cálido y reconfortante. Las manos juntas, el acercamiento, el aroma y las caricias sobre la piel. Todo estalla en un cúmulo de emociones vivarachas y electrizantes, adictivas.
El sol brilla, la luna resplandece y los tres corazones laten al unísono cual himno por la eternidad.
Una vez sus cuerpos se enredan entre si, con las mantas y sábanas regalando seguridad. Rubén se permite un último pensamiento, un suspiro de realización, un agradecimiento a su yo del pasado que menosprecio inocente las preocupaciones de su mejor amigo...
Al final, no fue una mala idea después de todo.
Fin
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No estaba en mis planes acabar con esto de ese modo, planeaba darle un par de capítulos más pero me he dejado llevar y a resultado en párrafos que sentí como un cierre.
Espero no ser excesivamente repentina, esto simplemente pasó.
Quizá edite la historia en un futuro, pero les explico que lo que buscaba con esto ya se logró. Se enamoraron y son felices, lo que debía descubrirse y enfrentarse ya pasó; seguirán adelante con sus estudios, con su amor y con el cuidado de Nieves. Es el ambiente que estaba buscando y aquí está.
Algo tierno y, quizá, inocente. Espero realmente haberlo plasmado correctamente.
Agradezco con infinidad todo el apoyo que esta historia ha recibido, a pesar del tiempo que me encontré inactiva. Las estrellas y comentarios siempre alegran mi día, realmente los leo.
Que puedo decir, me alejé un poco del fandom, pero sigo adorando a estos cubitos con gran parte de mi ser. Tengo muchas ideas en borradores que sacaré de a poco, aunque la salida de K5 me desordena las cosas, espero que acepten leer de todas formas aquellas creaciones que sigo desarrollando tras bambalinas.
Esta demás decir que les tengo gran cariño, forman parte de mi evolución y mi esfuerzo por escribir mejor cada día. Así que, gracias.
Cuídense mucho, tomen agua y duerman bien, que luego lo extrañan.