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"El ex ingeniero, He Peng, quién fue capturado tiempo atrás para cumplir con su castigo por ser uno de los causantes del fallecimiento de una mujer, ha sido condenado a cadena perpetua.
Más crímenes se han encontrado a lo largo de los siete años que ha estado en prisión; su caso nunca se cerró y, ahora, justicia por las mujeres y Omegas en general está llevándose a cabo por todos los daños causados.
La policía aún se profundiza para encontrar más conflictos".
Los noticieros generales del centro de la ciudad anunciaban a voz alta el nuevo caso, uno que la policía nunca cerró por el hecho de que por cada año que pasaba, más crímenes cometidos por el hombre salían a la luz como torrentes.
Y bien; ya habían transcurrido siete años desde el caso del metro No. 23.
La justicia prometida para Dilraba había llegado desde el primer momento, pues cada uno de los que abordaban el metro no fueron dejados libres hasta no llevar a cabo cada rígida pregunta que los oficiales harían obligatoriamente.
No hubo distinción en ello.
Tal cómo una vez Wang YiBo lo dijo, las sospechas hacía la pareja principal no estaban presentes. Las preguntas que gradualmente se hicieron después del día del accidente fueron, de hecho, tan breves que su certeza en responderlas fue fácil.
Claro, si olvidaban por un momento las extrañas caras que los oficiales pusieron cuándo hablaron del bucle de tiempo.
Había sido tan igual a antes. La prueba de drogas se llevó a cabo; pero saber tantas cosas que nadie más, o solamente los policías, les llevaron continuamente a aceptar la verdad.
Por supuesto, pasaron unos meses, aunque escasos, para lograrlo.
Y así como a ellos les había costado que les creyeran, así mismo sucedió con Huang JingYu, y Zhang YiXing sanar sus heridas tanto internas como externas.
No fueron encarcelados por mucho tiempo. Después de todo, ellos sólo tenían un profundo dolor y rencor en sus corazones por la falta de persistencia en encontrar la paz para Dilraba.
Ellos estaban rotos, y solamente deseaban ser salvados de su propia mente.
Las terapias eran diarias; al principio estaban atrapados en su lío descomunal, teniendo que permanecer casi todo el día dentro del psiquiatrico por mero bien propio. Después simplemente todo mejoró.
Sus mentes tenían bloqueos al principio, bloqueaban todos los malos recuerdos, y eso era una gran dificultad para cuándo volvían y hacían que todo lo que lograron avanzar decayera.
Oh no, no fue para nada fácil. Para nadie lo fue; pero al final de la oscuridad siempre estaba la luz asegurada.
Estaban libres ahora, libres de todo lo que alguna vez los atormentó.
La mañana de ese cierto día era plena; un par de manos hacían descender un bonito ramo de flores de nube a la dura superficie de una lápida, la de Dilraba Dilmurat.
—Dil-Jie, tu nombre sigue más que limpio.— Xiao Zhan hablaba, mientras que su mano se entrelazada con la de su amado, quién miraba bien las flores recién colocadas, al igual que la fotografía de la mujer.

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Stuck In Time.
Hayran KurguSobrevivir a una explosión era de por sí una locura. Pero, ¿Experimentar un bucle temporal de éste mismo suceso? Una pesadilla en la que Wang YiBo estaba involucrado sin saber la razón; en compañía de Xiao Zhan, su ex novio, con quien está de malos...