ᴏɴᴄᴇ

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Habían pasado bastantes meses, meses en los que para la parejita todo había Sido dulce y más dulce

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Habían pasado bastantes meses, meses en los que para la parejita todo había Sido dulce y más dulce.

Tanto Mina cómo Chaeyoung eran extremadamente empalagosas la una con la otra, sinceramente las chicas incluso querían escupir brillos cada que veían alguna de las interacciones.
Momo y Chaeyoung aún seguían sin hablarse, esas dos realmente no hacían nada más que pelear, por lo cuál Mina no solía llevarla mucho, para evitar peleas.
Por otro lado se encontraban dos mejores amigas totalmente confundidas. Por un lado estaba una Nayeon cada día más enamorada de su ahora mejor amiga Jeongyeon.
Por otro lado estaba una Jeongyeon confundida de lo que sentía.
Jeongyeon se empezó a dar cuenta con el tiempo, que empezaba a mirar a Nayeon de distinta forma.
Lo pudo notar con más intensidad, cuando un día, fue a casa de la mimada Nayeon para un trabajo escolar, y ahí se dió cuenta de que el verla tan cerca y concentrada, hacía hacer su corazón revolotear de una manera demasiado distinta a lo que alguna vez posiblemente sintió.

[...].                                          Meses antes

- Entonces para el trabajo ¿Iremos a mi casa, cierto? - dijo Nayeon sonriendo. - no me gustaría ir a la tuya, no quiero que tengas algún tipo de problema con tu padre, ya sabes, no me gustaría notar más manchas moradezcas en tu cara. - agregó.
- Si, iremos a tu casa, puedes pasarme la dirección y yo llegar. - dijo Jeongyeon.
- No, claro que no, mi chófer pasará por tí a la puerta de tu casa, más tarde te mando mensaje para confirmar la hora. - dijo Nayeon, pero había algo más.
- ¿Pasa algo Nay? Siento que hay otra cosa que decir. - preguntó Jeongyeon.
- Bueno... lo que pasa es que, tengo algo que decirte Jeongyeon. - dijo, nerviosa. - no hables aún, terminaré de decir lo que tengo que decir y después te escucharé. - dijo, mientras se acomodaba en su silla. - Jeongyeon yo...
No pudo terminar,por qué una Sana emocionada y contenta la interrumpió.
- Jeonie!! Hasta que por fin te encuentro!! Mira, te traje tus chocolates favoritos para que te sientas mejor. - dijo una Sana emocionada.
- muchas gracias Sana, ahora creo que me siento un poco mejor. - dijo, sonriéndole cómo siempre.
- ¿De qué hablan? - preguntó curiosa.
- Oh si, Nayeon estaba a punto de decirme algo. - dijo Jeongyeon. -¿Qué era? - dijo, mientras volvía a poner su atención en ella.
- No era nada Jeong, no te preocupes. - dijo una Nayeon sin ánimos.

Si Sana no hubiera llegado en ese momento, probablemente Nayeon hubiera podido decir todo lo que estaba sintiendo en todos estos meses.
Tal vez le hubiera dicho a Jeongyeon cuanto le gustaba, o incluso le hubiera dicho lo enamorada que estaba desde hace algún tiempo.
La manera en la que hacia latir su corazón, todo, pero sin embargo todo se fué al caño después de la llegada de sana. No estaba molesta con ella, de hecho, le agradecía que llegara en parte. Le daría un poco de tiempo pensar bien lo que iba a decir, así que se podría decir que ella no estaba molesta está vez.
Sana como siempre empezó a contar sus aventuras vividas en esas vacaciones, y Nayeon y Jeongyeon reían de sus aventuras extrañas, Sana era bastante única y peculiar, por eso la querían más de lo que deberían. Realmente sana tenía uno de los corazones más puros que ellas pudieron conocer.

𝐃𝐢𝐬𝐚𝐬𝐭𝐞𝐫 Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora