04. Tú, que habitas en mi mente, tú

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Título pendejo:

04. Robert Pattinson te amo.

Anne sacó la basura del restaurante sin ganas.

La banda que decoraba su cabeza se le resbaló y cubrió sus ojos por un momento, soltó un gruñido y la levantó con una sola mano, frustrada.

Estaban en un día Sábado, lo que significaba que ella no tenía escuela y por lo tanto, ayudaba a sus padres en el restaurante.

Sacudió sus manos en el delantal verde y sacó su teléfono, se sentó en las gradas debajo de la puerta y revisó la bandeja de mensajes.

Marcy:

INVITALA A SALIR Y YA.
Te armas muchos problemas en la mente, Anne.

Anne rodó los ojos y dejó en visto a su amiga durante un par de segundos mientras pensaba en que responderle.

Anne:

NO ES TAN FÁCIL, MIERDA.
A VER, ¿VOS POR QUÉ NO INVITAS A CLARA A UNA CITA?

La respuesta no tardó en llegar.

Marcy:

Touche.
Pero como sea, Sasha seguramente te aceptará una salida, le caes bien, Anne.

Anne:

¿Eso que significa?

Marcy la dejó en visto.

Soltó un gruñido y se levantó, guardó su teléfono en su bolsillo y se dió la vuelta.

El rostro de su padre apareció en su campo de visión al instante.

-¿Hablas con alguna chica?

Anne se aclaró la garganta.

-Hablaba con Marcy, papá.

Para su suerte, sus padres ya sabían que ella era lesbiana, ya que lo había descubierto al cumplir los 13 y había salido del clóset con ellos a los 14.

Había tenido miedo de su reacción, pero sus padres habían reaccionado de una forma positiva y siempre la alentaban cuando una chica le parecía linda.

Además, el resto de su familia era igual, en especial su abuela, quien prácticamente le rogaba para que le presentara una novia porque el resto de sus primos no lo hacían.

En cuanto notó que las cejas de su padre se levantaron, rodó los ojos y lo empujó en forma de broma.

-No, papá, Marcy es mi mejor amiga.

-Ah, ¿Por qué no invitas a una chica a salir?

-Porque no es tan fácil.

Cuando su padre estaba apunto de responderle, su madre se asomó por la puerta que daba al mostrador con una sonrisa.

-Cariño — dijo, dirigiéndose a Anne — alguien te busca.

Anne entró en pánico al instante.

-Bien, voy en un segundo.

Entró al baño casi corriendo y arregló su cabello, se lavó la cara e intentó verse presentable, claramente no lo hacía por si era Sasha.

Ustedes son los que están alucinando.

Salió al mostrador y efectivamente, Sasha estaba ahí.

Su cabello estaba atado en una coleta alta como siempre, no llevaba maquillaje a excepción del lápiz labial rosado sabor a fresa que ella solía usar. Llevaba un suéter con cuello de tortuga color marrón, una falda ajustada y unas medias por debajo junto con unas botas negras de amarrar.

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