26. Turbulencia

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El cielo es el límite

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El cielo es el límite

Capítulo 26 - Turbulencia

Sam se estremeció y las manos le transpiraron. No podía creerlo, tenía enfrente al ex de Muna. ¿Qué demonios hacía en una reunión del Servicio de Inteligencia inglés? Examinó su aspecto; era alto, espalda ancha, ojos marrones, un rostro muy proporcionado. Vestido con saco y corbata, estaba seguro que deslumbraría a más de una mujer. Evidentemente Muna no elegía a los hombres al azar, al menos si de físico se trataba. Con la oferta de tipos que la invitaban a salir, podía darse el gusto de escoger a los más guapos. Lo atormentó pensar en cuantas ofertas recibía su novia a diario. Era hermosa, inteligente, amable. Recordó que cuando Ethan llamó a su novia, y él lo atendió, le cortó el teléfono bruscamente sin permitirle acotar nada.

-Te presento a Ethan McAllister, ¡un gran valor! - decía Arnold Haggard con orgullo.

-Un gusto, soy Sam Pratt - dijo, decidido a mantener las formas. Ethan le ofreció la mano y Sam la tomó intentando contenerse a no retorcerle el brazo. Sus ojos marrones lo atravesaron, quedó aturdido al oír su nombre. "Sí, soy yo pedazo de imbécil, lo sabías desde que llegaste.", pensó Sam con rabia.

-Ethan fue convocado especialmente para representar a las víctimas- terció Rayan.

-Que honor tener aquí al mejor fiscal de los Estados Unidos - aseguró Arnold, encantado.

-Me haces poner colorado, Arnold.

-Tu hoja de vida lo dice claramente - dijo Rayan, sin restos de obsecuencia- Este caso es muy importante

-Claro que lo sé.

-En fin, voy a tener que dejarlos, tengo varias cosas que hacer...-Arnold miró la hora - Ethan, ellos te comentarán detalles sobre la investigación.- él asintió con la cabeza. Arnold abandonó la sala dejando un incómodo silencio.

-Tomemos asiento, por favor. - dijo Rayan -¿Quieres algo para tomar, Ethan?

-Estoy bien, gracias.

Sam intuyó que Muna no presentó a Ethan a su familia, Rayan no parecía conocerlo. ¿O estaba fingiendo? Quizá sí conocía a Rene Burton, su padre. McAllister vivía en Nueva York, no sería raro que se hubieran cruzado en una ocasión.

-Vamos al grano - decía Rayan- Aquí está la imputación formal a Cormac McLaggen...anoche hicimos un allanamiento en su departamento.

-¿Hicieron un allanamiento? - saltó Sam -¿Por qué no me avisaron?

-Por tu accidente, aún no te reincorporaste...

-¿Qué encontraron en la casa de esa alimaña?

-Matthew y Cormac eran cómplices - Sam se asombró, sus hipótesis eran acertadas. - Estuviste muy intuitivo al relacionarlos - reconoció Rayan, leyendo sus pensamientos.

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