Crossovers de diferentes series, películas, animés, cartoons y juegos con el universo de Harry Potter.
Esta historia está hecha para cumplir con el reto del Fictober 2022, por lo que cada capítulo es independiente de los demás y puede leerse como u...
The Owl House (La Casa Búho) es una serie de animación estadounidense, creada por Dana Terrace y estrenada en 2020 por Disney Channel. Cuenta con dos temporadas de 41 episodios y una tercera temporada que constará de tres episodios especiales, aproximadamente de cuarenta minutos cada uno. Cuenta la historia de Luz Noceda, una adolescente hiperactiva e imaginativa a la que su madre inscribe en un campamento para que aprenda a portarse mejor y a dejar sus fantasías de lado. Mientras espera el autobús que la llevará al campamento, un búho se roba su libro favorito y ella, al seguirlo, termina cruzando un portal a un mundo totalmente fantástico y lleno de criaturas extrañas. Después de ayudar a la bruja Eda y su mascota King a recuperar una corona, Luz decide no regresar a su mundo y quedarse en las Islas Hirvientes con el objetivo de volverse una bruja y vivir emocionantes aventuras.
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Luz siempre había adorado los relatos fantásticos de los libros, especialmente los de la Buena Bruja Azura, su personaje favorito. Recordaba haber deseado desde muy niña que algo mágico y extraordinario le sucediese, pero su vida fue absolutamente normal y corriente hasta los once años, cuando su madre Camila la empezó a preparar para ir a la secundaria. La perspectiva era tan deprimente que ni la llegada de su cumpleaños la logró animar, al menos hasta que se sentó a desayunar y pudo notar algo fuera de lo común en la ventana.
-Wow… ¡no sabía que los búhos también volaban de día! Mira, mamá, está golpeando la ventana con su pata. ¿Lo dejamos entrar?
-¿Pero qué…? Luz no, ¡podría atacarte!- intentó advertir Camila a su hija, pero fue tarde: la niña dejó entrar al ave sin temor alguno, observando embelesada su magnífico plumaje y el morral que le colgaba.
-Oh, ¡es como las aves mensajeras de la Buena Bruja Azura! Dime pequeña, ¿vienes a traerme un mensaje de otro mundo diciendo que me esperan en un castillo para aprender magia y salvar el mundo?
-Hija, es solo un animal común. Dudo mucho que ese sea su motivo…
-No, de hecho es exactamente por lo que he venido, señora- contestó el búho con una voz que dejó a madre e hija congeladas en su sitio. Ya era suficientemente irreal que un búho hablara como una persona, pero que encima se transformara en una mujer fue demasiado: Camila gritó y dejó caer un plato al piso para luego derrumbarse ella, mientras que Luz observaba a la extraña con fascinación.- Oh, vaya. ¿Está usted bien?
-¿¡Parezco estar bien…!? ¿¡Quién es usted y qué hace aquí, qué es esto, por dios!?
-Mi nombre es Eda y he venido a entregarle una carta a la señorita Luz Noceda. ¿Tú eres Luz, no es así?
-¡Soy yo!
-Cariño, apuesto a que no te lo esperas, o tal vez sí, no sé… todo lo que tengo de buena en animagia lo tengo de mala en adivinación. ¡En fin! Que he venido a traerte una carta de admisión a Hogwarts; es la mejor escuela de magia del Reino Unido, ¿sabes? Y tú, mi niña, eres una bruja. Definitivamente tienes que ir.
-¿De qué está usted hablando, se ha vuelto loca?- intervino Camila asustada, poniéndose entre Luz y Eda para proteger a su hija.- Mi hija no es una bruja, es una niña normal. ¿De dónde ha sacado que existe la magia y que hay castillos para aprender a usarla?
-Señora, ¿acabo de transformarme delante suyo y todavía piensa que la magia no existe?
-¡Eso… eso es…!
-Sé que son ustedes una familia muggle, gente sin magia, pero piensa en esto Luz: ¿nunca has hecho que sucedan cosas extraordinarias a tu alrededor? Cuando estás abrumada, sola, cuando hay demasiadas emociones en tu interior, ¿no casualmente has visto pasar hechos increíbles, fuera de la lógica?
-Pues sí… vaya, ¿esa vez que pensé que el mural de la escuela era muy aburrido, y misteriosamente empezó a cambiar de forma mientras lo miraba? ¿Esa fui yo con magia?
-Seguramente. ¿Qué apareció en el mural?
-La Buena Bruja Azura sosteniendo el estandarte de la escuela. ¿A poco eso no es más motivador que una aburrida imagen de útiles escolares con una frase cursi?
Luz y Eda rieron como si compartieran la ocurrencia, pero Camila seguía asustada y no fue fácil hacerla sentarse para explicarle lo demás. Eda decidió hacer de esa visita algo más formal y le explicó con calma que todavía existían magos y brujas por todo el mundo, y que allí en el Reino Unido existía una escuela llamada Hogwarts en donde los niños de once a diecisiete años iban para aprender a dominar sus poderes. También le aclaró que era posible que un niño mágico naciera en una familia no mágica, y que en esos casos Hogwarts enviaba a un maestro para explicarles todos los detalles.
-La magia no es peligrosa en sí, pero puede serlo si no se aprende a controlarla. Lo mejor para Luz es aceptar la plaza, allí en Hogwarts estará rodeada de jóvenes de su clase, aprenderá todo tipo de magia y formará buenos vínculos para el futuro.
-Pero nosotras… no sabemos nada del mundo mágico. Y me da bastante miedo, señora Eda, enviar a mi hija interna a un colegio del que no sé nada.
-Con mucho gusto yo le contestaré todas sus preguntas, bueno, a usted y a Luz, claro. Porque algo me dice que a ella no le preocupa tener que ir a una escuela de magia, ¿verdad?
-¿Bromea? ¡Ha sido el sueño de mi vida desde que tengo memoria!- contestó Luz con voz estridente por la emoción, desbordada por el súbito cambio que se había producido en su cumpleaños. No más vida aburrida, no más tener que actuar "normal" para encajar, ¡y no más escuela secundaria que odiaba para en cambio ir a un fabuloso castillo! Su madre observó su felicidad y lo supo, supo que la había perdido. Luz siempre había tenido demasiada imaginación y energía, lo cual si bien no era malo podía ser preocupante en ocasiones. Los maestros solían reprender bastante, y con frecuencia se metía en problemas por travesuras que, ahora, resultaban haber sido su magia aflorando. Camila no creía en magos y castillos embrujados, o al menos no lo había hecho hasta que una dama búho se coló en su casa y le entregó aquella carta a su hija. Suspiró.
-Supongo que sería muy egoísta de mi parte no dejarla ir. Tiene que saber controlar su magia, si la tiene, para evitar accidentes y evitar que la vean… y bueno, supongo que tendré que quitarte de la lista de admitidos de la otra escuela. Querrán tener el sitio disponible si tú no vas a ir.
-¡Gracias, gracias, mil gracias, mamá, te prometo que no te arrepentirás de esto! No voy a meterme en problemas nunca más, estudiaré y seré una bruja de primer nivel como no te imaginas. Señora Eda…
-Profesora Eda, cariño. Seré tu profesora de Transformación en Hogwarts.
-Profesora Eda, mil gracias a usted también por traerme la carta. No sabe lo mucho que significa para mí poder estudiar magia…
-He visto a muchos niños de familia muggle como tú enterarse de que son magos. Tengo una idea bastante aproximada de lo que significa para ustedes conocer la verdad- respondió con simpatía la bruja.