⋆。˚ ✦ 🐉 ✦ ˚。⋆༻──── 𝐏𝐔𝐑𝐄 𝐁𝐋𝐎𝐎𝐃
Visenya Targaryen era lo que todo hombre quería; hermosa, fuerte, valiente e inteligente. Tenía un carácter muy especial, pero por esa razón llamaba totalmente la atención de Daemon Targaryen, quien apesar de...
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— Te amo, Dareen, pero el deber es más grande que el amor— Murmuró Shadeen dejando un suave beso en la frente del príncipe Dareen con ojos llenos de lágrimas. —Serás un gran rey...— Ella sabía que el amor que se tenían era real, pero lo amaba y quería ver que cumpliera sus sueños. En la sociedad que vivían ella no tenía mucho que ofrecerle, era leal a los rojos y eso nunca cambiaría, pero solo podía ofrecerse a sí misma, no venía de una casa importante, ni tampoco tenía ejército...era la única que venía con las manos vacías frente al futuro rey. Lo único que podía darle era amor sincero y eso no alcanzaba para ayudarlo a llegar al trono.
Dareen vio como su primer amor salía de la habitación. Una parte de él quería tomarla de la mano y escapar donde nadie los encuentre, la otra y más razonable, le decía que la dejé ir, que su corazón sanaría.
Se levantó de su cama y se observó al espejo, estaba elegante para su boda con Nymeria Martell; fortalecer la alianza con dorne era lo que necesitaban, ellos tenían barcos, ejército y tierras. "Para esto naciste, tu puedes hacerlo, Dareen", se repetía.
— ¿Dareen? ¿Estás listo?— Preguntó Daemon apoyándose en el marco de la puerta, observó a su hijo y una sutil sonrisa se colocó en su rostro.
— Lo estoy, papá— Exclamó el joven girando hacía él— ¿Y mamá?
— Todavía no quiere salir de la habitación, ya sabes...— Murmuró él Targaryen, su hijo sabía que para Visenya era difícil hacer esto; Dareen había sido lo único que tuvo por varios años, él le había enseñado a ser madre, y lo que significaba amar tanto a alguien.— Ella estará bien— Aseguró Daemon— Vamos tienes una prometida que te espera.
El joven asintió y empezó a caminar con su padre. — Mamá dijo que tuviste una esposa antes de ella, ¿la llegaste a querer?
— No— Confesó el mayor, sin ningún pudor. — ¿Y qué hiciste con ella?
— La maté— Dijo Daemon sin vergüenza alguna, la respuesta de su padre lo dejó un tanto sorprendido, sabía cómo era el hombre que lo crió pero no esperaba tanta sinceridad.