Capítulo 19
Estaba esperando que con el día de ayer, aquellos insoportables entrenamientos terminasen, pero por la mañana Austin dejó muy en claro que eso apenas acababa de empezar. Tanto él como Katy tenían una manía conmigo que consistía en hacerme sufrir porque ninguno de los dos parecía estar dispuesto a detener los entrenamientos.
Así que finalmente pasé las dos siguientes semanas luchando contra Katy, al menos tratando porque era evidente que no habría más ventajas para mí. Los siguientes entrenamientos sin embargo, Austin también había luchado con Jordan, Jordan había ganado casi todas pero la última vez se había descontrolado por lo que yo había tenido que intervenir coaccionándolo para que se detuviera un instante antes de romperle el cuello a Austin.
Encontré varias veces a Samanta en la escuela, parecía estar más dispersa que nunca, no se concentraba en nada de lo que hacía y utilizando la coacción logró saltarse de todas las clases que le involucraran tener que hacer algo con alguien más. Ni siquiera quería hablar con sus amigas y eso ya decía mucho. Traté de interceptarla en varias ocasiones, pero simplemente era como encontrarme con un callejón sin salida, cada vez que yo me acercaba encontraba alguna excusa para librarse de mi presencia. Pronto, sin embargo descubrí que estaba actuando así porque Dylan y ella habían roto, al parecer la otra rubia había pasado a ocupar aquel lugar de la chica de Dylan. Yo estaba feliz porque Samanta ya no estaba con él, es decir, ahora tal vez ella y Katy podrían tener algo en común y aceptarían estar juntas y actuar como amigas, o tal vez incluso serlo realmente. Pero Sam parecía estar de verdad dolida casi como si Dylan fuera su mate, aunque por supuesto, no lo era.
Austin le enseñó a Jordan a cazar y a pesar de la rotunda negativa que en un principio el rubio nos dio, terminó aceptando que se alimentaría solamente de los animales que pudiera encontrar, aunque por supuesto él los mataría para lograse alimentar, porque Ziara me dijo, no había nada mejor que tú mismo obtener tu propia comida. En la escuela realmente se extendió la noticia de la baja temporal de Jordan, el equipo de baloncesto tenía que encontrar a un sustituto para el capitán por lo que cuando Dylan presentó y sobresalió en la prueba, lo aceptaron de inmediato. Aunque sospechaba que no sólo era por sus habilidades sino porque el equipo quería tener más poder en la manada.
En casa las cosas se ponían cada vez más y más raras, primero que nada note que Caly me ocultaba cosas y constantemente terminaba drásticamente las conversaciones que había tenido con alguno de sus hijos. Aquello me estaba empezando a enojar de verdad, porque apenas se daban cuenta de que estaba cerca, ellos dejaban de hablar, realmente excluyéndome, incluso mi padre. Dylan no se metió en mi camino y las clases que compartí con él y Nathaniel fueron de pura tortura para mí. Nathaniel me evitó por completo, Dylan se burlaba cada dos por tres, de mí.
Una parte egoísta, me di cuenta, realmente también había querido que Nathaniel fuera mi mate y cuando no resultó serlo, bueno... esa parte seguía obsesionada con ello contra todo lo que había pasado y continuaba pasando con los "accidentes" que tenía a diario. Realmente las personas disfrutaban meterse conmigo, ahora no sólo tenía que protegerme de los licántropos de la manada, sino que también estaban los humanos y aquellos humanos a veces resultaban ser más perturbadores que los licántropos mismos.
Ziara estaba de excelente humor gracias a los cielos, por supuesto que estaba apurada, ahora que yo podía transformarme, quería que pasáramos directo a la acción y que fuésemos a matar a Elijah, aunque ni siquiera tenía pistas claras sobre dónde podía estar. Puesto que según me contó, cuando Elijah la metió en mi cuerpo rompió el vínculo que los unía, denegándole tanto a uno como al otro poder entrar en sus mentes y leerse entre ellos. Elijah no era más su creador, de alguna forma el vínculo se había transportado a mí por ser su contenedor. Ella estaba feliz de poder ver a Austin todos los días por las tardes y aunque nunca lo aceptaría ella y yo no se lo diría, comenzaba a creer que Ziara gustaba de Austin o al menos, algo de él le cautivaba.
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Luna plateada
Werewolf«Y todo lo que sabía se rompió detrás de mí» Si de por sí ser una adolescente casi adulta ya era difícil, ahora teníamos que agregar el hecho de que ella no es cualquier chica de dieciocho años. Daniela tiene que descubrir que hay una vampira vivie...