Capítulo 26
A pesar de que desee haber podido hacer o decir algo, no hubo nada que yo pudiera hacer porque pronto hubo más gente en la habitación, una de esas personas era Katy, ella entró en la habitación, miro hacia todos lados con su mirada un poco perdida y me encontró, entonces pareció relajarse y corrió hacia mí, la desesperación aún teñía sus facciones.
—Es sobre Samanta, ella está aquí, se suponía que ella iba a estar aquí como rehén igual que los capturados de mi manada pero ella... —Ella hizo un ademán con sus manos indicando que Samanta debía estar en algún lugar de este bar—. Está...
Ni siquiera lo pensé dos veces ¿cómo se había enterado Katy de que Samanta estaba aquí? No tenía idea, tal vez había sido mi padre, tal vez había sido el mismo Nathaniel ¿quién podía saberlo?
Tomé su mano y salí disparada de allí, arrastrándola tras de mí, ella se quejó y una vez fuera yo la solté. —¿Puedes olerla? —Le pregunté, demandante.
—No... —Katy lucía horrorizada y triste—. No hay ningún olor Dani, ni el de ella, ni el de muchos de los nuestros... esta misión...
Yo sabía lo que ella estaba a punto de decir. Esta misión había sido en vano. Pronto dejé que la esencia de Ziara se esfumara por completo de mí ser y volví a la normalidad. Me sentí menos apesadumbrada y enfadada al instante. Pero era cierto, incluso con la esencia de Ziara, yo no había percibido ningún olor de Samanta, Ziara lo recordaría fácilmente, el aroma de Samanta era un olor dulzón con un poco de almendras. Pero no había nada.
—¿Cuántos faltan? —Pregunté lentamente dejando que la preocupación me invadiera.
—Alrededor de unos 66 personas, incluida Samanta.
Oh Samanta, ¿dónde diablos estabas cuando decidiste ignorarme todo aquel tiempo? Yo podría haberte protegido pero ahora...
No, me dije, Samanta no iba a morir hoy, su muerte no estaba cerca, yo no iba a dejar que nada la lastimara. De alguna manera iba a encontrar la forma de encontrarla. 66 personas. Aquella cantidad era enorme, incluso para una manada con tantas personas como la que tenía en manos Keylan. 66 personas no podían tomarse a la ligera, cada uno de ellos era importante, muy a su manera.
Hubo un ruido como de algo explotando y tanto Katy como yo nos pusimos alerta, ella se transformó rápidamente mientras yo me estiraba y trataba de recuperar el aire, haber tenido la esencia de Ziara fuera sin ella, me había dejado sin fuerzas ni física ni mentalmente. Sentí rendirse a mis piernas, y me tambalee hacia un lado cuando una nueva explosión sonó, esta vez más cerca de nosotras.
Yo me había vuelto más fuerte, eso era cierto, pero de alguna manera, también Ziara se estaba volviendo más y más fuerte, su esencia era agotadora y por ahora yo estaba a un paso de quedar noqueada.
«¿Estás bien?» Me preguntó Katy alarmada, su loba gruñó «Parece como que estás a punto de desmayarte».
Katy no estaba tan lejos de la realidad. Así más o menos me sentía. Ya que yo no tenía ningún lazo psíquico o parecido con ella, tuve que usar mi voz que de pronto sonaba como si me acabara de despertar de un sueño bastante largo —Estoy bien, no te preocupes, sólo estoy un poco cansada.
Katy, no convencida del todo volvió a mirarme un instante antes de que saltara frente a mí y abriera el hocico. «Aléjate» Gruñó hacia mí, al tiempo que un vampiro joven llegaba frente a ella, parecía que el objetivo era yo porque trato por varios medios de deshacerse de Katy, pero ella era fuerte, le hizo frente sin dudarlo ni un segundo y antes de que yo pudiera hacer algo, lo tenía sometido, mordiéndole la yugular.
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Luna plateada
Werewolf«Y todo lo que sabía se rompió detrás de mí» Si de por sí ser una adolescente casi adulta ya era difícil, ahora teníamos que agregar el hecho de que ella no es cualquier chica de dieciocho años. Daniela tiene que descubrir que hay una vampira vivie...