La tarde era cálida y soleada, aprovechó del buen tiempo y disfrutó del paseo. Pasó muchas horas encerrada por sus estudios y sintió que le venía bien el sol en su piel.
Caminó tranquila y deambuló por las concurridas calles y utilizó parte de sus últimos ahorros para hacer unas compras para su hogar, puesto que su nevera y sus armarios comenzaban a estar vacíos.
Llegada la hora fué hasta la cafetería donde había quedado con su amigo. Al llegar él ya estaba allí saboreando uno de esos pastelitos que tanto le gustaban acompañado de un café.
_ Valla, sí que tenías ganas que ni siquiera me has esperado.
_ Lo siento bombón, pero sabes que me vuelven loco, no tanto como tú, pero se aproxima _ Luna rodó los ojos ante el comentario y se sentó a su lado.
_ Bueno,¿me invitas al café? Estoy en rojos_ le puso ojos de cachorro, por supuesto él no se negó.
_ Claro que sí, y después de lo que me has dicho vas amarme cuando te cuente.
_ Ya te amo galletita, eso lo sabes_ le dijo batiendo rápido sus pestañas, provocando que ambos se rieran.
_ Pues vas amarme todavía más.
_ Eso no es posible, pero dime.
Will le dió un guiño pícaro y la invitó a sentarse a su lado y empezó a preguntarle por su semana y que había hecho, a lo que ella contestó con cortesía.
Le agradaba mucho conversar con Will, era un mujeriego sin fronteras que lograba todo lo que se proponía de una mujer. Poseía un físico envidiable con su 1,87, trabajado cuerpo, pelo rubio perfectamente peinado, ojos color avellana y mandíbula marcada con barba de dos o tres días, todo eso aderezado con un toque canalla que las hacía enloquecer. Y Luna, por supuesto, ya estaba acostumbrada a la mirada de odio del resto de las féminas al verla sentada a su lado. Él había intentado algo con ella pero nunca lo consiguió, sin embargo habían cultivado una buena relación basada el el respeto y la comprensión.
Recibió su pedido y degustó su capuccino con los ojos cerrados y un suspiro de placer.
_ No hagas eso, bombón... eres una incitadora _ afirmó jocoso.
_ Venga, yá, no te hagas el interesante y dime para qué quieres hablar conmigo _ Will tomó una respiración profunda y se dispuso a contarle.
_ Pues verás, se que hace apenas más de un mes que finalizaste los estudios y tengo una propuesta laboral que ofrecerte.
_ ¿¡De verdad!? No será una de tus bromas pesadas ¿no?
_ No, es totalmente en serio _ afirmó_ mi jefe tuvo unos problemas con su asistente y la situación se volvió insostenible y tuve que despedirla, por eso necesito una asistente de presidencia con suma urgencia...
_ ¿¡Presidencia!? No, Will yo... yo no valgo para eso... no estoy preparada...yo..._ su rostro mostraba la ansiedad y la angustia que la envolvieron en ese momento, revelando así parte de todo eso que tanto la afligia.
_ Nena, calmate _ tomó dulcemente su mano por encima de la mesa que compartían _ estas más que cualificada para el puesto _ aseguró _ incluso firmaría a que eres capaz de dirigir la empresa tu sola.
_ No, no... yo... yo... _ sintió como la respiración se le aceleraba y los pulmones se le cerraban, su corazón estaba tan acelerado que le dolía el pecho. Sus miedos se apoderaron de ella y no la dejaban pensar y mucho menos respirar.
_ Luna, pequeña, estoy aquí, tranquila. Tienes... ¿tienes tu medicación?_ ella negó con la cabeza _ ¿porqué no la traes contigo?_ regañó.
Will conocía perfectamente los problemas de salud de Luna. Se habían conocido en circunstancias un tanto extrañas y ambos se entendían perfectamente, se apoyaban el uno al otro en eso que no todos comprenden.
_ Bueno, respira, ya sabes, inhala contando hasta 4 y exhala contando hasta 10 _ ella así lo hizo y pudo respirar más despacio y profundo, y calmar la taquicardia.
_ Gracias _ Le dijo momentos después cuando pudo calmarse.
_ No tienes que dármelas, ya lo sabes _ departió _ y antes de que te me mueras aquí _ bromeó _ déjame explicarte como funcionan las cosas, por favor, y después decides si aceptas o no.
_ De acuerdo..._ aún no estaba muy segura.
_ Pues obviamente tendrías las funciones típicas de una asistente: llevar la agenda, redactar informes, concertar citas, contactar clientes, asistir a las reuniones y juntas con el jefe... esas cosas _ explicó _ Y antes de que asustes, te diré que el jefe estará dos semanas de viaje en las que yo tengo que cubrirlo, por lo cual, estaremos ese tiempo tu y yo solos en toda la planta, puesto que no hay más despachos. Podrás adaptarte con tiempo y yo estaré ahí para ti _ Luna aún lo miraba dudosa _ es un nuevo reto y sabes que puedes con ello.
_ Esta bien _ musitó tímida _ pero tendrás que tenerme paciencia.
_ ¡Fenómeno! _ aplaudió Will _ ahora termina el café que tenemos que irnos.
_ ¿Irnos? ¿A donde?_ su confusión era clara.
_ A comprarte trapitos _ ella lo miró extrañada_ no puedes ir a trabajar con esas pintas _ señaló su camiseta y sus leggins.
_ Will, en este momento...
_ Shhh, shhh,shhh _ la calló de inmediato _ de eso me encargo yo _ levantó la mano en señal de silencio cuando ella quiso refutar _ he dicho que me encargo yo y no acepto un no por respuesta.
Pagaron su consumición y salieron rumbo a un centro comercial cercano, visitaron varias tiendas hasta que por fin encontraron algo que le agradaba.
Se compró varios vestidos ejecutivos de diversos colores siempre sobrios, junto con unas faldas de tubo y unas blusas recatadas. Will le obligó también a llevarse un par de blazers que se adaptaban perfectamente a su figura mientras él mismo le escogió dos pares de zapatos de tacón alto para completar su nuevo estilo.
Luego de insistile mucho, se la llevó a una pizzeria a cenar, donde buscó explicarle más a fondo el trabajo a realizar y el funcionamiento de "Black
Enterprises International"
Se valieron del tiempo juntos para conversar y ponerse al día puesto que hacía unas semanas que no se veían. Will le contó de sus noches de fiesta y sus conquistas y Luna por su parte se limitó a hablarle de sus días monótonos, esos que apenas habían cambiado desde que finalizó sus estudios universitarios.
Intentó por todos los medios evitar que el hombre sacara a colación el incidente ocurrido, pero Will por supuesto no lo dejó pasar.
_ Ahora, deja de darle vueltas y explicame ¿como es eso que andas sin tu medicación?
_ Pues porque no la necesito _ afirmó _ eso fué un incidente aislado _ movió los hombros restándole importancia.
_ Sí es importante, acabas de tener una crisis hace apenas unas horas.
_ Fué algo puntual, hace meses que no tomo nada _ sonrió débilmente _ es la primera vez desde hace mucho que estoy limpia.
_ Eso es bueno, muy bueno, me alegro mucho por ti. Y sabes que estoy para cuando me necesites, a la hora que sea, aunque solo sea para hablar o para sacarte la calentura... sabes que estoy disponible para lo que quieras.
Luna lo abrazo con fuerza omitiendo el último comentario, esa era la forma de Will de aligerar el ambiente y ella lo agradecía. Saber que podía contar con él, le calentaba el alma y abrigada su corazón haciéndola sentir un poquito menos sola.
Lo apretó fuerte contra su pecho y él le respondió de igual forma haciendo que sus ojos se empañaran al sentirse, si no, un poco querida al menos sí un poco apreciada.
_ Gracias Will, gracias por esto, por todo _ le dijo sincera.
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Una Voz Entre Sombras
Storie d'AmoreCentrado en el trabajo no tenía ni quería nada que ver con ninguna mujer, pero cuando escuchó su voz por primera vez ya no pudo sacársela de la cabeza. Ella vivía encerrada en su oscuridad y soledad, ocultándose del mundo hasta que lo conoció a él...
