" Digo "a la mierda" cuando tengo ganas."
Baréin.
Lena.
Los días habían pasado demasiado rápido para mi gusto, el pequeño descanso antes de empezar la temporada había pasado tan rápido como una estrella fugaz, de un día a otro nos encontrábamos en un avión rumbo a Baréin.
La primera carrera del año, muchas expectativas según Lando y sus amigos.
Poco a poco Lando se había encargado de instruirme un poco sobre todo lo que necesitaba conocer para no verme tan perdida, Lu se había burlado incontables veces de mi cara de estúpida cuando no lograba entender de lo que Lando me hablaba y eso me sacaba de mis casillas porque odiaba no conocer un tema, siempre fue frustrante no saber algo y tener que aprender sobre eso.
Por suerte pude lograr entender al menos lo básico de todo lo que englobaba en trabajo de mi primo y me sentía orgullosa, al menos era capaz de entender un poco las conversaciones de Daniel y Lando en el avión.
Cuando la azafata viene a decirnos que en 10 minutos aterrizaremos guardo mi computadora en la enorme bolsa de mano, de la cual Lando se había burlado esta mañana por su tamaño, y me acomodo en el asiento esperando que el avión aterrice. Gracias al cielo este vuelo fue bastante ligero, todo gracias a mis acompañantes.
Bajo del avión junto a Lu, que por suerte pudo acompañarnos, lo cual evitaría que estuviera sola por todos lados.
Rápidamente nos llevan al hotel y se por Lando que tendría una habitación para mi sola, para mi era obvio que me mandara a otra habitación teniendo a Lu con él. Al menos podía invitar a Pierre sin tener a Lando vigilando cada unos de mis movimientos como en Mónaco, fue bastante fastidioso de su parte.
Con Pierre todo iba de maravilla, aunque salimos un par de veces antes de que tuviera que regresar a Italia por su trabajo, nunca tuvimos la oportunidad de estar solos como deseaba. Daniel me dijo varias veces que se podía sentir la tensión sexual entre nosotros y estaba totalmente de acuerdo.
Los intercambios de miradas cómplices, los besos, su mano en mi pierna cuando salíamos a cenar con Lando, Lu y Daniel, todo estaba ahí, todas las señales de una tensión que se sentía en el aire, pero nunca se pudo hacer algo al respecto.
Estaba muy dispuesta a cambiar eso el día de hoy.
En cuanto dejo mis cosas en la habitación tomo mi teléfono para hacer lo que debí de haber hecho en Mónaco.
Lena.
¿Crees que podrías pasar por mi habitación en una media hora?
Piso 7, habitación 315.
Puede que mis palabras no tengan otro significado pero claro que lo tienen y estoy segura de que él entenderá ese significado. Lo sé en el momento que mi teléfono vibra en mis manos.
Pierre.
Claro, estaré ahí en media hora.
Una sonrisa aparece en mi rostro en el momento que leo su mensaje y sin dudarlo tomo mi ropa interior de la maleta para darme una ducha antes de que llegue.
Rápidamente me ducho por más que deseo pasar unos minutos más dentro de la ducha no puedo porque en unos minutos Pierre estará golpeando la puerta. Al salir de la ducha intento peinar un poco mi cabello para poder secarlo un poco, mi cuerpo es cubierto por una bata después de ponerme mis bragas y sujetador.
ESTÁS LEYENDO
THE ONE
RomanceLena no se enamora fácil, o al menos eso creía. Dos hombres, un amor más fuerte que el otro, una amistad rota. ¿A quién elegirá?
