"Solo bastará una llamada y lo dejarás."
Bakú, Azerbaiyán.
Lena.
Caminar de la mano de Pierre por el paddock ya era algo común de ver, las miradas hacia nosotros han disminuido de carrera en carrera, pero justo hoy se siente diferente.
La razón de eso tiene nombre y apellido.
No sabía qué demonios estaba haciendo pero cuando mis ojos se cruzaron con Charles en la salida del paddock recordé lo que había hecho en Mónaco. Por instinto aprieto la mano de Pierre y evito mirar a Charles cuando esté saluda a Pierre.
Agradezco cuando los dos conversan y aprovecho para casi correr hacia el auto en el que llegamos Pierre y yo esta mañana.
Se que soy una cobarde por huir de esa manera pero verlos a los dos después todo lo que ha pasado ha sido demasiado para mi. Por la ventana del auto veo como se despiden y Charles encuentra mis ojos aún dentro del auto, sonríe y quiero salir del auto para darle un golpe por lucir tan bien.
Pierre entra al auto después de unos minutos y me mira confundido.
— ¿Por qué huiste? — Pregunta observándome atentamente haciendo que no pueda mentir como quisiera.
Últimamente las mentiras salen fácil, sin que las piense en lo absoluto, claro que no todos creían en mis mentiras. Porque cuando intente mentirle a Lu esta no creyó en una sola palabra que dije, así que no me quedo más que contarle que me había acostado con Charles la noche que desaparecí.
— No huí, me duelen las piernas porque tú y Yuki me hicieron caminar por el circuito aunque sabes que lo odio. — Respondo quejándome, lo cual no era una mentira, así que solo esboza una sonrisa antes de dejar un pequeño beso en mi frente.
Para cuando Pierre conduce por las calles ya ha oscurecido, agradecía haber comido hace poco con Daniel y Lando en el circuito. Mi forma de comer ha cambiado desde que mi primo se dio cuenta que mi apetito era poco, estaba acostumbrada a comer lo que fuera en París, casi siempre ordenaba comida para no tener que preparar algo ya que siempre llegaba muerta del cansancio después de un día pesado en la oficina de mi padre.
Veo fuera de hotel algunos fanáticos, no tengo ni la mínima idea de como siempre saben el hotel en el que se quedan los pilotos, pero siempre estaban fuera. Pierre baja del auto y me hace señas para que me adelante porque él irá a saludar a los fanáticos, así que tomo mi bolso y me adentro en el hotel.
Parece ser que Checo y Max llegaron hace unos minutos porque los veo conversando frente al elevador y voy con ellos sin dudarlo.
— Lena tienes cara de culo. — Menciona Max en cuanto me mira, ganándose una mala mirada de mi parte y un leve golpe de Checo. — ¿Qué? Solo estoy diciendo la verdad.
Tenía razón, no he dormido bien desde hace días, no por los cambios bruscos de horario, más bien por el hecho de que un monegasco de ojos verdes siempre aparecía en mis sueños.
— Gracias por ser tan lindo. — Murmuró recargando mi espalda en la pared del elevador.
— Supongo que viajar tanto no es lo tuyo — Las palabras amables de Checo me hacen sonreír levemente mientras niego confirmando sus palabras.
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THE ONE
RomanceLena no se enamora fácil, o al menos eso creía. Dos hombres, un amor más fuerte que el otro, una amistad rota. ¿A quién elegirá?
