"Yo hago lo que quiero con quien quiera."
París, Francia.
Lena.
Mis piernas se sienten cansadas, había caminado de un lado a otro durante una hora aproximadamente y me encontraba agotada.
Mi vuelo a España se había retasado varias horas y no podía irme del aeropuerto o lo perdería si llegaran a llamar. Según Lando el iría a recogerme en cuanto llegara, pero realmente dudaba que el fuera por mí, ya que sus mensajes me habían dado a entender que se encontraba ocupado con su equipo.
Hace una semana tuve una videollamada con Zak Brown, el director ejecutivo de McLaren y también con Andrea Seidl, director del equipo de mi queridísimo primo; todo con el propósito de hablar sobre mi estadía durante toda la temporada con el equipo, al parecer no era mucho problema ya que mis lazos familiares con Lando servían de un poco de favoritismo.
Aparentemente él era el piloto favorito y eso era un beneficio para mí.
Ellos tienen claro que yo solo estaría con ellos de visita durante la temporada y como yo no estaba dispuesta a que todos mis gastos corrieran por su cuenta me ofrecieron un pequeño trabajo como consultora en el equipo de marketing, el cual no quería aceptar porque realmente lo que menos me apetecía durante los viajes era tener que trabajar, pero en cuanto vieron mi cara especificaron un poco de que trataba, y terminaron convenciéndome porque en realidad no haría mucho, solo daría pequeños consejos y ellos estarían dispuestos a escucharlos. Intentaron convérseme de darme un sueldo, pero me negué rotundamente porque ellos estarían pagando mis viajes y mi hospedaje, lo menos que podía hacer era acetar apoyarlos de ves en cuando. La reunión termino mejor de lo que esperaba y solo me hicieron enviarles mis documentos para que ellos tuvieran listo todo para cuando empezara la temporada.
Escucho como por los parlantes del aeropuerto mencionan mi vuelo y rápidamente tomo mis cosas para ir poder subir al maldito avión que me tenía esperando por lo que pareció un siglo. El vuelo no sería muy largo así que por mas que quisiera no podría dormir.
Le envió un mensaje a Lando haciéndole saber que ya estoy en camino a España. No podía negar que estaba emocionada, Lando se había encargado de emocionarme con todas aquellas historias que me conto sobre las carreras, pero también me conto sobre los peligros y estaba segura de que al verlo correr a tal velocidad iba a provocar que mi ansiedad volviera a aparecer.
Si le llega a pasar algo a Lando no sabría como reaccionar, toda mi vida he estado con él, tal vez de lejos, pero eso no evita que estemos siempre para nosotros. A pesar de que tuviera mas primos, como los hermanos de Lando, yo no podía evitar tener favoritismo por el piloto idiota que se ríe por cualquier estupidez.
Me pongo a leer un rato, pero eso no me mantiene ocupada por mucho, escucho música y tampoco logra lo mismo, por un momento empiezo a estresarme de no llegar; realmente odiaba viajar sola, no tener con quien mantener una conversación me estresaba porque yo no estaba acostumbrada a mantenerme en silencio.
Así que cuando por fin nos dicen que hemos aterrizado casi doy un grito de pura felicidad; rápidamente tomo todas mis cosas y bajo del avión como si mi vida dependiera de ello. Voy por mi maleta y al ver mi pequeño equipaje me doy cuenta de que tendría que traer mas ropa porque viajar por todo el mundo iba a requerir más ropa a comparación de la poca que he metido en mi maleta. Según Lando el tampoco lleva mucha ropa porque cada cierto tiempo regresa a su departamento en Mónaco, pero en mi caso yo no regresaría a Paris cada dos semanas como el lo hacia cuando no era semana de carrera, así que tendría que conseguir mas ropa o regresar por ella, algo se me ocurrirá.
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THE ONE
RomanceLena no se enamora fácil, o al menos eso creía. Dos hombres, un amor más fuerte que el otro, una amistad rota. ¿A quién elegirá?
