Efectos.

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He estado evadiendo a Matt durante dos días, así que cuando viene a buscarme a casa le digo mamá que invente una excusa. Ella lo hace, aunque no tengo idea de qué demonios le dice, todo lo que sé, es que la Sra Kloss real nunca haría algo así. Posiblemente me diría. -Julieta, cualquier problema que tengas con otra persona es mejor solucionarlo a través del dialogo. Ve y enfrenta tus problemas, no te escondas de ellos.

Pero como mi mamá real ha sido abducida por los extraterrestres de la pasión, sólo me observa con el seño fruncido y dice: -Si quieres hablar al respecto estoy aquí.

Me cubro la cabeza con un libro, el estúpido libro que Matt me dio, y a pesar de querer tirarlo al piso no lo consigo, los pobres cazadores de luz no tienen la culpa.

Es sólo que la decepción se siente tan pesada, como un manto negro que de repente se posa sobre todo lo que alguna vez fue luminiscencia. Cada cosa buena que pienso de Matt queda opacada por la oscuridad de sus actos hacia su propio hermano.

¡Arrg! Me repito a mi misma que Matt no es tan importante como para ocupar toda esa cantidad de espacio en mi mente, sólo es uno de mis clientes, y como cliente tiene que ser tratado. Dejo pasar el tiempo suficiente para que se haya alejado de casa y me estiro como un gato sobre las sabanas para tomar el teléfono. Marco su número y él responde de inmediato.

-¿Jul? ¿Estás bien? Estaba preocupado por ti.

-Estoy genial -respondo en mi tono más frio-. Sólo muy ocupada. Llamaba para ponernos al día sobre mi trabajo. Celeste me dio el nombre de una floristería que cree que es buena, necesito que pases a recoger unas flores que pedí para ti.

-¿Para mí?

-No para ti, tonto. Bueno si, para ti. Para que se las des a Gia.

No es verdad realmente, fue una idea de último minuto para no tener que ir a una misión de reconocimiento en este instante. En cuanto cuelgue el teléfono voy a pedir las flores en el mismo lugar donde las pido para mis demás clientes.

-No vamos a... ¿vigilarla?

-Si quieres vigílala tú, eres libre de hacerlo, sólo no cuentes conmigo.

-¿Estas molesta conmigo? -Su tono suena herido, al parecer es más perceptivo de lo que pensé.

-Claro que no, simplemente tengo más clientes que atender. Ahora, voy a enviarte la dirección por un mensaje de texto. No le des las flores tú mismo, envíaselas con alguien y envía una tarjeta sólo con tu nombre. Tengo que irme, checa tus mensajes.

Lo corto antes de que pueda decir algo más. Pido las flores a su nombre y encargo las más costosas de todas. De cualquier manera el dinero de su familia se hizo para eso, para guardar apariencias.

***

El día de la exposición de Bryden le digo a Nathan que me lleve. El luce fastidiado como siempre, especialmente porque estoy usando un vestido negro fino y zapatos de tacón alto. Generalmente mataría a quien sugiriera que usara esta ropa, pero el arte se debe respetar, así que me visto lo más respetable posible, con ropa de Celeste por supuesto.

-¿A dónde vamos de cualquier manera? -Nathan no ha parado de haber drama desde que me recogió en casa, ahora que paramos frente a la suya porque necesita dinero para gasolina, intenta culparme por no quererle dar dinero del mío, el cual ya está destinado a una linda escultura con grafiti.

-Ya te lo dije, a un Estudio de Arte, y te necesito porque voy a comprar algo.

Nathan corre hacia el apartamento de sus padres, el cual está en el cuarto piso de un enorme edificio de ladrillos rojos, el lugar parece viejo, pero es imponente al mismo tiempo. Hay ventanas con balcones en cada suite y está ubicado en uno de los mejores barrios de la ciudad.

Dicen que es A.M.O.RDonde viven las historias. Descúbrelo ahora