Me sentí mucho mejor después de hablar con Virginia.
El hecho de que alguien lo supiera me desahogaba los pulmones, porque ya no cargaba sola con la culpa y los recuerdos. No tenía que explicarle mis traumas porque ya los sabía.
Colton y yo nos quedamos en casa hasta los días de los exámenes. Aunque nadie sabía lo que me había ocurrido en particular, empezaron a surgir varios testimonios de diferentes personas y se abrió una investigación en el instituto.
Yo no tenía ni idea de la cantidad de daño psicológico que se le puede hacer a una persona simplemente jugando con su mente, porque nunca lo había vivido yo misma, y quizá nunca debí de haberme enterado de todo lo que hizo Damon para acusarlo, pero lo descubrí porque los escuché hablar.
Virginia se enojó con él cuando lo supo.
—¿Cómo demonios se te ocurre hacer algo así? —oí que le gritaba la noche que se lo confesó.
Conociendo a Damon, no habría parpadeado siquiera.
Estaba sentado en la sala porque era más alto que ella, así que no la obligaría a forzar el cuello para mirarlo a los ojos.
Damon había llegado esa noche a casa con golpes en la frente y los nudillos heridos, y ahora Virginia estaba tratando de limpiar la sangre sin que él dijera que no era necesario.
—¿Ropa interior? ¿En serio?
—No era sangre de verdad.
—Es horrible, Daemon.
Damon había comprado ropa interior de niña que, en cuanto oscureció, regó por el jardín frontal de la casa de mi profesor. Y no fue hasta que dijo que la había ensuciado con agua y mioglobina que Virginia se enojó, porque si ya la idea le parecía mala, en ese momento le resultó perturbadora.
—¿De dónde sacaste la mioglobina?
—No era sangre de verdad, Vi. ¿Qué querías que hiciera: dejar muñecas allí? He visto gente protestar de formas peores.
—¿Has metido a Colton en esto?
—Si mi Colton no hubiera estado, nunca nos habríamos enterado —la interrumpió, y sé que sus ojos relampaguearon por la furia—. Sin Colton, nadie estaría haciendo nada al respecto. ¿Espero a que viole a mi hija para moverme? Su hija corre peligro. ¿Cuántos niños se necesita dañar para que el mundo los proteja?
Virginia no respondió nada. Se quedó mirándolo, en silencio, hasta que Damon se echó hacia atrás el cabello chocolate.
—Pero Colton no tenía por qué...
—Colton quiso hacerlo —aclaró—. Colton entiende más de lo que crees. Sabe lo que es un abuso. No le culpes por querer defender a su hermana, ni a mí, porque es mi hija. Yo lo habría asesinado.
—No te culpo, mi vida. Yo quería ir también.
Tenía los nudillos raspados y golpes en la frente porque se había peleado con alguien, pero nunca le dijo a Virginia con quién. Pudo haber sido con mi profesor o con algún vecino que saliera a preguntarle por qué dañaba la propiedad ajena. Aunque no lo supe, apostaría lo que fuera a que solo fue una de esas opciones. Colton tampoco me lo dijo nunca y, con el tiempo, aprecié no saberlo.
—Nunca expondría a mi hijo —le dijo Damon a Virginia.
Colton y yo, en el pasillo, nos asomamos a la puerta de la sala al saber lo ocurrido. Damon nos vio primero.
—¿Qué pasa?
Yo quería llorar.
Colton, por delante de mí, como hermano mayor, juntó el valor de preguntarles si estaban discutiendo por nuestra culpa. Y Virginia se dio la vuelta de inmediato.
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𝐋𝐨𝐬 𝐝í𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐀𝐧𝐣𝐚
Fiksi UmumAlgunas historias de amor sí son para siempre. ************** Anja tiene un diario donde ha registrado los días más importantes de su vida desde que fue adoptada. Ella no quería tener una familia, ni creía en el amor, ni en los padres. Había sido ac...
