Camila's POV
La luz verde que bañaba el cuerpo de Lauren le daba un aspecto celestial.
A decir verdad, yo estaba consciente de que ella era una figura divina, en el aspecto más literal posible.
Para ser honesta no era una persona religiosa, pero esa imagen de Lauren, sus ojos verdes cristalizados, luminosos, impregnados de esa mística luz que irradiaba en el cielo, era una muestra de que los milagros existían, de que el paraíso era real y que estaba conmigo en la Tierra.
Cuando Lauren me propuso matrimonio, todo mi ser se cimbró, mi corazón palpitó de una forma casi dolorosa pero haciéndome consciente de que nunca había estado tan viva como en ese momento.
Pese a que sabía con anticipación lo que iba a suceder, la emotividad del momento me impactó tanto que cuando Lauren me abrazó mis piernas flaquearon y me derrumbé, como si mi cuerpo no pudiera sostener la carga emocional que había estallado con su propuesta.
Entonces ella me sostuvo, pero dejó su cuerpo caer suavemente de rodillas entre la hierba y el poco de nieve que había en la orilla de aquel cuerpo de agua.
Esa fue mi fotografía favorita.
Lauren y yo, arrodilladas en el lago congelado, con la aurora boreal iluminando nuestros cuerpos a contraluz, unidas en un abrazo cálido y seguro, con la montaña nevada reflejada en el hielo.
El grupo con el que habíamos descendido del resort, era en realidad un equipo de fotografía que Lauren había contratado especialmente para que captaran ese instante. Ella lo había planeado todo con extremo cuidado, había estado estudiando por semanas cómo, cuando y dónde era más probable que la aurora apareciera y todo salió como ella esperaba.
Bueno, casi todo.
"Estaba consciente de que sería emocionante. Pero no me imaginé que a este punto. Mi corazón no tiene límites cuando se trata de ti", me dijo Lauren al oído, con la voz rota en llanto.
Sí.
Aunque las dos sabíamos que regresaríamos de ese corto viaje con nuestro compromiso formalizado, las emociones y sensaciones mezcladas en ese momento fueron como una poderosa ola reventando contra un risco.
No me quedaba duda de que, ese calor en mi pecho, la electricidad en mi espina, el cosquilleo en mi corazón y las lágrimas de felicidad en mis ojos, se replicaban en ella así como la montaña en el reflejo del lago.
Nuestros sentimientos eran exactamente iguales, eran sinceros, recíprocos y parecían no dejar de crecer con cada minuto, cada momento, cada amanecer o anochecer. En cada nuevo respiro yo me enamoraba más de Lauren y ella de mí.
"Sí. Sí mamá. Yo sé..."
Escuché a Lauren hablando por teléfono con Clara y no podía evitar que me resultara gracioso.
Su mamá entró en un shock de emociones cuando se enteró de nuestro compromiso. Es decir, estaba feliz por su hija y por mí, pero al mismo tiempo estaba tan molesta porque no se lo dijo antes.
Y cuando por fin se calmó y le contamos que queríamos adoptar a Andrew su sistema se reinició y el ciclo comenzó una vez más.
Luego de muchos regaños de Clara por "no ser la primera en enterarse de las cosas", toda la familia Jauregui nos felicitó y preguntaron sobre la fecha de nuestra boda, para comenzar a prever su viaje y todo lo demás.
La misma madrugada en que nos comprometimos, Lauren y yo decidimos que nuestra boda se haría un mes después, a mediados de febrero.
Teníamos cierta prisa, por iniciar el proceso de adopción, pero la realidad es que, aunque no hubiera sido por eso, quizá habríamos elegido exactamente el mismo plazo. Ella y yo coincidíamos en que no queríamos nada grande u ostentoso para la boda, así que, no tomaría tanto tiempo organizar una ceremonia y fiesta sencilla, sólo para nuestros amigos más cercanos y para la familia de Lauren.
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Vendedora de Caricias - Camren G!P
Fanfiction- Te pagaré el triple de tu tarifa normal. -¿Y cómo voy a corresponder tu generosidad? La pregunta salió de sus labios acompañada de una pequeña sonrisa. ¿Qué podría necesitar esa mujer en la cama como para pagar tanto dinero así sin más? - Debes fi...
