Capítulo 11

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Narrador Omnisciente

"¿Todo en orden?"

Lauren esperaba la respuesta de su colega y amiga Verónica, mientras aguardaba a que Camila terminara de arreglarse para la importante noche de la empresaria.

"Todo bien aquí. Las cosas están exactamente como tú las querías, los invitados deben empezar a llegar en veinte minutos así que traer tu trasero aquí inmediatamente. Además Lucy quiere saludarte."

Lauren sonrió al leer el mensaje de su amiga, más cuando estaba a punto de responder, un suave destello aterrizó en sus ojos provocando que levantara la mirada.

Ella simplemente no podía creer lo que veía, sus labios se entreabrieron con sorpresa, y sus ojos no pudieron contener el deseo de observar esa figura de pies a cabeza mientras la mujer que tan efectivamente llamaba su atención descendía con elegancia por la escalera.

El corazón de Lauren latió como loco y resonaba tan fuerte en sus oídos que sintió que podría haberse quedado sorda. Camila lucía espectacular. Era demasiado hermosa para ser una mujer real, y el sentimiento cálido que hacía crecer en el pecho de su clienta, era casi demasiado grande para poder ser ignorado.

Lauren se lamió los labios mientras se ponía de pie y se dirigía prácticamente por puro instinto con aquella belleza de ojos marrones. Aquel vestido negro se veía soberbio en ella, estaba escotado, dejando ver el nacimiento de aquellos pequeños pero preciosos senos así como el espacio entre ellos, donde un sencillo collar hacía su brillante aparición. El vestido también era largo, llegando incluso a cubrir hasta los tacones de la castaña, sin embargo tenía una abertura del lado derecho, la cual dejaba a la vista una de las piernas de Camila, larga, delgada, bien definida, su piel tersa y ligeramente bronceada llamaba mucho la atención, a Lauren le temblaron las manos del solo deseo de acariciarla.

El cabello caía ondulado a los lados del rostro de Camila, sin embargo estaba bien peinado, brillante, igual que la sonrisa que la chica dibujó en su rostro al encontrar a Lauren parada frente a ella ofreciéndole su mano.

"Estás hermosa." La voz suave y ronca se hizo escuchar casi como un susurro. Camila sintió como su piel se erizó al oír esas palabras, sonaban sinceras.

Lauren no se inclinó, pero sin pensarlo llevó con delicadeza la mano de Karla a su boca y la besó suavemente por un par de segundos, luego, sin soltarla, la hizo girar sobre su eje lentamente para poder ver más a detalle aquel atuendo. La delgada espalda de Camila estaba expuesta pues el vestido estaba abierto hasta el punto donde comenzaba su trasero, grande, redondo, llamativo... La dulce piel de Camila, su aroma, su calor, eran una tentación demasiado grande que casi conseguían que Lauren se olvidara de sus compromisos y llevara a la mujer de vuelta a la habitación para hacerla suya.

Sin embargo consiguió conservar la compostura, cuando de nuevo estuvieron frente a frente, Lauren detalló con su mirada cada fragmento de aquel divino rostro. Su preciosa nariz, sus sexys labios entreabiertos, sus expresivos ojos marrones mirándola fijamente, enfatizados por el maquillaje perfectamente bien aplicado.

"Tú también luces muy bien." Elogió Camila de vuelta.

La empresaria se regocijó al notar como la castaña la miró de arriba hacia abajo mientras al mismo tiempo llevaba su mano derecha al espacio abierto de su saco, bajo el cual no había nada más que su torso desnudo.

Ella también había elegido ser un poco atrevida, así que el elegante traje que portaba dejaba en evidencia su cuerpo descubierto debajo de él, protegiendo de la vista de los extraños sólo lo estrictamente necesario, pero dando una prueba de su esculpido cuerpo para el deleite de los que quisieran mirar, en ese instante, únicamente para Camila que no perdió la oportunidad de acariciar su pecho con la yema de sus dedos.

Vendedora de Caricias - Camren G!PHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora